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entrevista a susana díaz, secretaria general del PSOE de andalucia

Susana Díaz: "En el pacto de Moreno Bonilla con Vox estaba ir contra la igualdad, la memoria histórica y la identidad solidaria andaluza"

Susana Díaz. LAURA LEÓN
La secretaria general del PSOE andaluz y ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. LAURA LEÓN
manuel sánchez / raúl bocanegra

La expresidenta de Andalucía y secretaria general del PSOE, Susana Díaz (Triana, Sevilla, 1974) bien podría tener un libro titulado "Manual de Resiliencia", parafraseando la biografía escrita por Irene Lozano sobre Pedro Sánchez. Su trayectoria política es todo un ejemplo de ello. Tenía todo a favor para ser secretaria general del PSOE, y no lo fue; y nadie dudaba de que seguiría de presidenta de Andalucía, y tampoco lo logró. Pero Díaz es una persona resiliente. Ahí sigue y ahora no tiene más horizonte político que continuar como secretaria general del PSOE-A, lograr ser candidata y, sobre todo, volver a ser presidenta de Andalucía. Dice que en estos dos años de travesía del desierto ha aprendido de errores y piensa corregirlos. Ahora mira más a su izquierda y ve positivo el modelo de gobierno de coalición de Sánchez. Está indignada porque el Ejecutivo andaluz esté en manos de Vox y, sobre todo, porque el precio que paga el presidente Moreno Bonilla es el desmantelamiento de las políticas de igualdad y de la lucha por la igualdad de género. Asegura que no cambiará la posibilidad ser ministra por dar la pelea en Andalucía, aunque no la tenga fácil, ni ganada. "Es aquí es donde quiero estar", sentencia.

La polémica está servida con la declaración del estado de alarma en Madrid. ¿Ha hecho bien el Gobierno? ¿Qué opina de la actuación de Ayuso?

Ayuso se lo ha ganado a pulso. Díaz Ayuso, Casado, Moreno Bonilla y el PP han intentado hacer política en lugar de proteger la vida de la gente. Eso no es bueno. Se vio su actitud del otro día en la conferencia sectorial de sanidad de
hacer seguidismo de la estrategia de Casado en un momento tan complicado. En el estado de alarma hubo una falta de patriotismo brutal en el PP. Justo cuando este país necesitaba haber tenido más generosidad a la hora de la desescalada de la que mostró la derecha española. Y ahora, evidentemente, hay que
proteger la vida de los madrileños, a pesar de que para el PP no sea la prioridad, como se está viendo.

Y en Andalucía, ¿cómo está la situación de la pandemia?

Va a peor. El Gobierno de Andalucía está desbordado. Se le ha ido la situación de las manos. Tuvimos una etapa durante el confinamiento en que el control de la pandemia dio resultado y las cifras lo demostraban. En la segunda oleada, tenemos 14 municipios en cribado, tres ya con restricciones de movilidad y todo
eso siendo la comunidad que hace menos PCR de España. Estamos a la mitad de los que hace este país y tenemos cuatro veces menos que Navarra y La Rioja. Nuestras cifras son preocupantes.

¿Y hay una política conjunta entre Gobierno y oposición para la lucha contra la pandemia?

Hemos procurado tenderle la mano, ayudar, poner al servicio del Gobierno de Andalucía nuestra experiencia, el talento y el compromiso de los socialistas andaluces, pero es que no se quieren dejar ayudar… Imagínese, en todo el confinamiento, yo solo recibí una llamada, tuvimos una reunión en el mes de marzo y no volvimos a tener otra hasta el 1 de septiembre. La información
que hemos recibido ha sido nula. ¡Ojalá hubiera llamado [Moreno] las mismas veces que Sánchez a Casado! A pesar de eso, aquí estamos para ayudar. Le hemos dicho que si hay un compromiso claro de cuidar el empleo, la sanidad y la educación, estamos por la labor de votar los Presupuestos, pero parece que Moreno está más cómodo de la mano de la ultraderecha que con la mano del acuerdo de los socialistas.

"Ayuso, Casado y Moreno Bonilla han intentado hacer política con la pandemia en lugar de proteger la vida de la gente"

Van a cumplirse dos años desde que el PSOE perdió el Gobierno de Andalucía por primera vez en la historia democrática. ¿Cómo está aguantando el partido esta  travesía? ¿Y usted?

Con mucha humildad. Nos ha servido para reconocer errores, para aprender de cosas que, cuando volvamos, tenemos que hacer de otra manera. Nos ha dado mucha cercanía con la gente. Ha habido algo que para mí es bonito, que colectivos que llevaban años sin venir por la sede del PSOE años, han vuelto. La gente te busca, saben que estás ahí al servicio. Estoy viviendo esta etapa con mucha humildad, cercanía y escuchando muchísimo a la gente, que es la mejor manera de aprender.

Pero el Gobierno de Moreno Bonilla parece sólido. ¿No ve ninguna posibilidad de una moción de censura?

Ellos son dos fuerzas de derecha y una de ultraderecha que se sumaron para alcanzar el gobierno. Le dijeron a Pedro Sánchez de todo cuando la moción de censura y le decían golpista, que formaba un gobierno ilegítimo. Nosotros no hemos hecho eso nunca aquí. Ellos no ganaron las elecciones y sumaron. Pero ha habido 66 ceses y dimisiones en el Gobierno en este tiempo. Un Gobierno estable no tiene esas cifras en dos años. Por poner un ejemplo, aquí ha habido delegados de educación que han durado cinco horas. Uno de los socios de Gobierno (Ciudadanos) está en descomposición y tiene una batalla interna brutal. Pero, al final, ¿quién da o quita estabilidad al Gobierno? ¿Ciudadanos? ¿Moreno? No. La da Vox. Y aquí manda Vox. Y la legislatura durará lo que quiera Vox y se aprobará lo que quiera Vox, y, cuando Vox diga, iremos a las urnas.

O sea, que la actitud que Ciudadanos parece tener a nivel nacional no ve que se traslade a Andalucía.

Aquí tienen dos almas. Y tienen una división brutal entre quienes defienden la posición de Arrimadas, que tiene más que ver con los orígenes y el arranque de Ciudadanos; y después hay una posición de seguidismo al PP, que la lidera el vicepresidente Marín, que sigue lo que diga el PP. En la última remodelación [de Gobierno] ardía Almonáster, las familias tenían la angustia del inicio del curso, los centros de salud estaban colapsados, y ellos se repartían cargos en la Junta. Ciudadanos ha optado por hacerle el juego al PP.

¿Quiere decir que mientras Marín esté al frente no es posible un entendimiento con Ciudadanos?

Nosotros tendemos la mano a todas las fuerzas políticas para lo que sea bueno para Andalucía, al margen de quien esté al frente. Si llegamos a un acuerdo para algo que sea bueno para la gente, no miramos quién lidera el Gobierno de Andalucía ni un partido. Estamos pensando en Andalucía y los andaluces. Y ellos tendrán que valorar si quieren seguir haciendo seguidismo al PP y a la ultraderecha o se dan cuenta de las cosas buenas que hicieron cuando apoyaron a los socialistas. Igual que nosotros, que con humildad reconocemos errores y aprendemos, tendrá Ciudadanos que hacer una reflexión de qué rentabilidad han sacado a esto de hacer seguidismo a la derecha andaluza.

El PSOE andaluz siempre ha tenido un difícil entendimiento con Unidas Podemos. En la oposición, ¿se ha reencontrado con la izquierda?

Colaboramos con todas las fuerzas. Tenemos diálogo con todos los diputados y portavoces de Ciudadanos, tenemos diálogo con todos los diputados y diputadas de IU y de Podemos y de Adelante. Estamos en un momento complicado para la gente. Hay que dejar la política de regate corto a un lado, el electoralismo a un lado y poner a la gente en el centro del servicio público que tiene que ser
la política. Hemos llevado iniciativas conjuntas con Adelante, en materia sanitaria, sobre todo. Entendíamos que eran buenas para Andalucía al margen de quien la liderara y de quien la defendiese. Cuando algo sea bueno para esta tierra, vamos a estar ahí. He tenido la oportunidad de tener contacto con todos los portavoces y dirigentes. He tenido la posibilidad de intercambiar opiniones con ellos.

Si tuviera otra vez la posibilidad de hacer Gobierno, ¿elegiría a Ciudadanos o la izquierda?

No elegimos a nadie en el 2018. Las derechas se eligieron juntas y firmaron el preámbulo de la plaza de Colón. El preámbulo de la plaza de Colón se firmó en Andalucía. Fue la antesala de lo que después hemos vivido en más lugares de España. Y si hubieran podido hacerlo en el Gobierno de España, lo hubieran hecho también. Yo creo que la etapa de Gobierno en que Cs se apoyó en nosotros fue buena para Andalucía. Y a ellos les fue bien. La gente se lo reconoció en las urnas y, en cambio, ahora parece que no están tan contentos con su opción. Y nosotros también hemos engrasado más la relación con otras fuerzas políticas de izquierdas, que seguramente en otra etapa también faltó diálogo. No todo lo hicimos bien. Eso se lo decía antes. Te sirve para aprender y que hay muchos puntos de encuentro, aunque haya también diferencias. Y lo importante es buscarlos. Yo goberné con IU. Y también fue un buen resultado para los andaluces en una etapa muy difícil para los andaluces, que fue el 2012, con un presidente del Gobierno como Mariano Rajoy, insolidario, que nos asfixió a familias y trabajadores. Y con una diferencia clara con el Gobierno
de ahora: ese Gobierno se hipotecó para salvar a los bancos, y ahora este país se endeuda para salvar a la gente y a las familias. Fíjese usted la diferencia.

Entonces, ¿podría reeditar en Andalucía un Gobierno de coalición de izquierda como el que hay en España?

No estamos en eso. Estamos en los problemas de los andaluces. Cuando la gente se pega en la puerta del médico horas y llamando por teléfono y nadie le responde y cuando los profesores tienen a sus hombros todo el inicio del curso abandonados por el Gobierno de Andalucía, no podemos estar en pactos electorales, sino con la gente. Sintiendo con ellos, al lado de la gente. Eso es en lo que estamos centrados.

La abstención y una cierta desilusión de la izquierda fue una de las claves por las que no consiguió los resultados que le daban las encuestas. ¿Sigue siendo ese el problema?

Aquello fue una tormenta perfecta. Fueron muchas cosas. Pero sí, hubo mucha gente de izquierdas que se quedó en casa y eso también lo hemos valorado.  Pero fueron muchas cosas más. Y hubo mucha gente también que se relajó. No hubo ni una sola encuesta que no dijera que no íbamos a gobernar. Y yo creo que al final cuando la izquierda se relaja, pues la derecha suma con la ultraderecha y apareció un fenómeno europeo que hasta entonces no había tenido representación en las instituciones españolas. Y la derecha le abrió la puerta para decidir sobre el Gobierno de Andalucía.

Susana Díaz, en la sede del PSOE de Andalucíaz. LAURA LEÓN

Para dejarlo claro: ¿Su objetivo político es seguir como secretaria general del PSOE-A y repetir como candidata a la Presidencia de la Junta?

Quiero que volvamos al Gobierno de Andalucía porque hay demasiada gente que lo está pasando mal. Hay muchos sectores abandonados, un día es Abengoa, otro día es Alestis, otro día son los pacientes en las puertas de los centros de salud, otro los profesores a quien nadie escucha y también miles de mayores en
las listas de dependencia, y, hoy mismo, los colectivos de mujeres, a las que están castigando.

Vamos a despejar más dudas: ¿No seguirá su carrera política fuera de Andalucía? ¿Renunciaría a una propuesta, como se especula, para ser ministra de Gobierno de Pedro Sánchez?

Totalmente. Mi ilusión, todas las ganas las tengo puestas en los problemas de los
andaluces. Aquí es donde quiero estar.

Y, entonces, está dispuesta a pelear por seguir siendo secretaria general del PSOE-A y candidata. ¿No cree que hay intentos desde Ferraz de moverle la silla? Ya ha salido el diputado Felipe Sicilia aspirando a ello.

Sí, claro que estoy dispuesta, como usted dice, a pelear. Eso ya lo sabe todo el mundo. Ya ni es noticia. Cuando llegue el momento, todos los compañeros podrán optar y libremente los militantes elegirán. Y, en ese momento, buscaré con ilusión y ganas que nuestro proyecto vuelva a ser mayoritario en Andalucía. Pero, mientras tanto, no me distraeré ni un minuto porque hay mucha gente que nos necesita. A mucha gente la única puerta que se le abre es la del PSOE. Y cuando hay gente que te necesita no puedes estar en peleas internas ni personales.

Cambiando de tema, usted está denunciando constantemente un acoso a las mujeres y un ataque a las políticas de igualdad por parte del Gobierno de Moreno Bonilla. ¿Por qué está ocurriendo eso?

"Claro que voy a pelear por la secretaría del PSOE de Andalucía y quiero ser candidata. No haré política fuera de Andalucía. Aquí es donde quiero estar"

Esto era el pacto. Esto forma parte del pacto que tienen con la ultraderecha, al igual que la memoria histórica. Del acuerdo de
Moreno con la ultraderecha para llegar a la Presidencia. En el nudo del acuerdo con Vox estaba ir contra la igualdad, el combate contra la violencia de genero, contra la memoria histórica, con la identidad de una tierra solidaria como la nuestra. Todo eso formaba parte de ese pacto. Y esto con el beneplácito de Ciudadanos. No es casualidad. Han pasado dos años. Están desmantelando el consejo de participación de la mujer. Están desmantelando las políticas de apoyo a los colectivos de mujeres, que los han llamado chiringuitos. Le han dicho chiringuitos a gente que asesora contra la violencia de género, que combate la feminización de la pobreza, que acerca a las mujeres rurales sus recursos, que ayuda a las madres monoparentales... pero les llaman chiringuito y las tachan de feminazis. Y es porque las mujeres son incómodas para la derecha y la igualdad es incómoda para la derecha. Y, en esta
legislatura, las están desmantelando, y [eso era] una seña de identidad en
Andalucía. Hemos sido pioneros en las leyes por la igualdad. Y lo están desmantelando.

Emite críticas a la gestión del Gobierno andaluz, pero el PSOE ha gobernado 37 años, y Moreno se lo recuerda constantemente. ¿Dificulta esto su tarea de oposición?

No. Porque con humildad reconoces lo que no hiciste bien y aprendes. Hay una realidad. Ellos mismos han reconocido que heredaron un sistema público de salud que ha preservado la vida de los andaluces durante la pandemia. Había cosas que mejorar. Hoy la gente no puede ir al médico. La gente no puede llevar a los niños al pediatra. Se pasan horas para entrar en un centro de salud.
Cuando volvamos hay cosas que haremos mejor y que el tiempo en la oposición nos ha enseñado que tenemos que corregir. Pero es evidente que estos en dos años están desmantelando el corazón de las políticas públicas que tenía la Junta de Andalucía.

Y pongo dos ejemplos muy concretos. Han incrementado el peso de la concertada sobre el de la pública. Se han incrementado líneas de concertada habiendo demanda en la escuela pública. Padres que han pedido pública y les han dicho ahí no, que vaya al concertado. Han abierto ya la puerta al bachillerato concertado. Y en la sanidad, en plena pandemia, se han sacado 130 millones de la sanidad pública para conciertos privados. De hecho, lo ha aplaudido públicamente la patronal de la sanidad privada. ¿Qué defendemos nosotros? Que donde hacían falta era en la pública. Más recursos en la sanidad pública. Nuestra obligación es tender la mano, arrimar el hombro porque Andalucía lo necesita. Pero este gobierno ha elegido la mano de la ultraderecha. Le resulta menos incómoda y comparten ideología. Si Moreno no quiere soltar su mano es que no le importa recortar fondos en violencia de género, llamarla violencia intrafamiliar, recortar en memoria histórica, en sanidad, en educación pública y que el dinero del empleo llegue a quien peor lo está pasando.

¿Cree que habrá Presupuestos Generales del Estado?

Debe haberlos. Y debería de haber un poquito de generosidad en este país, de pensar si España puede afrontar la crisis sanitaria y económica con los presupuestos que dejó Rajoy y Montoro, que nos hicieron tanto daño. Pido un poco de generosidad. ¿Alguien piensa hoy en España que los presupuestos que elaboraron Rajoy y Montoro, que asfixiaron a las familias y las empresas, son los que este país necesita? Estaremos de acuerdo todos en que no. Espero que los
ofrecimientos no sean pose. Espero que la actitud de Arrimadas no sea una pose y que se corresponda con la actitud que tomó en el final del estado de alarma. Y el resto de fuerzas políticas que arrimen el hombro y que ayuden.

"Los gobiernos de coalición siempre tienen ruidos, pero este Gobierno está a la altura de lo que estamos sufriendo"

¿Prefiere un acuerdo entonces con Ciudadanos que con las fuerzas que apoyaron la investidura?

Yo querría que lo votaran todos, porque este país lo necesita. Aquí nos hemos ofrecido y nos rechazan porque están más cómodos con la ultraderecha. ¿Por qué tenemos legitimidad para pedir? Porque estamos dando ejemplo. No miramos el color político, sino la que está cayendo. En el Congreso ese grado de compromiso habrá que ver quien lo tiene. Los salvapatrias parece que no.

Y una pregunta que es casi obligada. ¿Cómo son de verdad sus relaciones con Pedro Sánchez? ¿Mantienen contactos a menudo?

Muchos. Tenemos una relación fluida. Y, además de que hablamos, yo reconozco que está haciendo un esfuerzo enorme en uno de los momentos más difíciles de la etapa democrática.

Valora entonces la labor del Gobierno de coalición

Creo que hay un gobierno comprometido y sensible. Yo viví como presidenta
los coletazos del final de la otra crisis económica y tenías a un presidente indolente como Rajoy, que parecía no sufrir. Y ahora veo que Pedro siente el peso de lo que le está pasando los españoles. Ve que necesitan esos ERTE, que necesitan ayudas al alquiler, que las empresas necesitan salir adelante, y que tienen que poner fondos en educación y sanidad. ¡Ojála hubiéramos tenido
entonces ese compromiso!

"Casado está manoseando la figura del jefe del Estado para tapar lo que tiene en lo alto"

¿Considera entonces una buena experiencia el Gobierno de coalición con Unidas Podemos?

Está a la altura de lo que estamos sufriendo. Es cierto que los gobiernos de coalición siempre tienen ruido. Son fuerzas distintas y tienen opiniones diferentes. Eso aflora. Yo también lo viví. Pero lo importante es que la hoja de ruta la tengan clara, y la hoja de ruta de este Gobierno es proteger a la gente, a las personas, proteger el empleo, proteger la vida de los españoles. Enfrente hay mucho salvapatrias, patriotas de hojalata y gente que esta utilizando la bandera, el país y las instituciones para sus propios intereses. Lo que menos necesita España es eso.

¿También están utilizando a la Monarquía?

Casado esta manoseando la figura del jefe del Estado para tapar lo que tiene él en lo alto. Tiene que haber un respeto a las instituciones del Estado y nadie tiene derecho a hacer eso con la jefatura del Estado. Ese manoseo permanente le hace un flaco favor al rey y a todos los españoles.