Público
Público

El 25-S acabará la jornada pasando la noche ante el Congreso

Indignados, jóvenes precarios y feministas se unen a la convocatoria de los sindicatos con propuestas alternativas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

En la jornada de huelga general de este 14 de noviembre el protagonismo de la protesta social no recaerá únicamente en las grandes centrales sindicales, como antaño, sino, como ellas mismas reconocen, ésta se plantea con una 'huelga ciudadana' que supere al ámbito sindical. Este día también estarán en la calle los jóvenes trabajadores precarios, las mujeres que apuestan por la igualdad más allá del mundo laboral y los estudiantes que están sufriendo los recortes en la universidad pública. Y también todos aquellos indignados que, de una forma u otra, convergen en el 15-M, las llamadas a rodear el Congreso o el movimiento contra los desahucios. Y ellos han organizado su propia jornada de huelga.

En Madrid todos estos movimientos han confluido en la plataforma ‘Toma la Huelga', que ha llamado a 'no parar solo en los centros de trabajo, sino a bloquear a la ciudad al completo' y 'extender la huelga al campo del consumo y al campo comunicativo y de cuidados'. Esta plataforma, en la que también se encuentra la coordinadora 25-S, promotora de las últimas movilizaciones frente al Congreso, ha convocado un 'piquete' con el objetivo de 'unificar luchas' y que partirá de la plaza de Callao a las 12:00 horas. La marcha pasará por la acampada contra Bankia situada en la sede central de la plaza de Celenque y recorrerá las calles de la capital hasta llegar al hospital de la Princesa, donde los trabajadores del centro llevan encerrados desde el 2 de noviembre.

Y por la tarde, al Congreso una vez más. Lo rodearán desde las 19:30 horas hasta el día siguiente para 'dar los buenos días a sus señorías', como se está difundiendo a través de las redes sociales. Según el portavoz consultado por Europa Press, del número de asistentes dependerá el modo de organizarse a la hora de pasar la noche en los alrededores de la Cámara, ya que si son una 'masa' considerable, tratarán de repartirse en los diferentes accesos al Parlamento.

Desde la Oficina Precaria, un colectivo que trata de hacer visible y denunciar la situación de los jóvenes que han de elegir entre 'paro, precariedad o emigración', también han asumido una forma alternativa de llamar a la huelga. 'Somos conscientes de que una parte importante de los jóvenes apoyan las razones del paro, pero las presiones desde la empresa y el miedo a perder el trabajo en un momento tan difícil consiguen que ese día vayan al curro', explica Ignacio Martín, uno de los portavoces de la plataforma. Y ellos, como jóvenes en la misma situación y conscientes de la dificultad de muchos otros, han decidido darle la vuelta al concepto de 'esquirol' y ofrecer una alternativa.

Invitan a denunciar anónimamente a las empresas 'que nieguen el derecho a huelga'

Por eso, para ese día hacen 'un llamamiento a todos los trabajadores que por diferentes motivos no puedan parar a que visibilicen su apoyo usando el color naranja y portando un lazo naranja en su centro de trabajo', como indican en un comunicado. Y, además, añaden otro apartado en el que invitan a denunciar a través de un formulario anónimo en su página web a las empresas 'que nieguen este derecho a sus trabajadores'.

La propuesta ha tenido muy buena acogida en el 15-M y muchas personas han ayudado a repartir lazos de color naranja en los intercambiadores del metro madrileño. Además, la intención de la Oficina Precaria es 'señalar' durante la jornada de huelga a algunas de las empresas de las que han recibido denuncias por parte de sus trabajadores.

Los colectivos feministas de la capital quieren que el 14-N también sea un día para visibilizar sus reivindicaciones. Por eso hacen un llamamiento para una 'huelga de cuidados'. La propuesta, según el comunicado del colectivo feminista surgido de la ‘Acampada Sol', es que las mujeres se pongan 'el mejor delantal, guantes y utensilios varios con un cartel y salir para explicar en la calle, en los mercados, en las plazas y donde se nos ocurra que el día de la huelga lo paramos todo, también los cuidados'. ¿Sus objetivos? 'Denunciar que se relegue ese trabajo sólo a las mujeres, redistribuir y colectivizar los cuidados, y el derecho a cuidar y a no cuidar'.

'Queremos hacer visible este tipo de trabajo, que el sistema oculta y no se tiene en cuenta'

Además, en algunas plazas de Madrid han organizado comidas populares y 'espacios de socialización de los cuidados' para que este día se haga conjuntamente y de forma pública la labor que muchas mujeres llevan a cabo individualmente.

'La huelga de cuidados consiste en hacer un paro en las actividades del ámbito privado y familiar que normalmente hacemos las mujeres', manifiesta Isabel Sáez, una joven activista. También piensa que 'si no vamos a la empresa, las mujeres ese día tampoco deben planchar ni hacer la comida', pues está segura de que la mayor parte de actividades domésticas las siguen llevando ellas a cabo a día de hoy. 'Queremos hacer visible este tipo de trabajo, que el sistema oculta y no se tiene en cuenta al estar fuera del mercado'.

Sin embargo, esta huelga 'también tiene una dimensión activa', según Sáez, 'dinamitar este sistema, desde abajo y desde dentro, hacer imposible que se trabaje de forma normal si rompemos la cadena de producción de los cuidados'. Y es que, para las feministas, esta labor por encima de cualquier otro empleo es la más importante para la reproducción de la vida.

Más noticias en Política y Sociedad