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Acebes también hace mutis por el foro

El secretario general asegura que deja su cargo al haber cerrado una etapa en la que se dejó la piel // Rajoy dice que “en principio” seguirá como diputado raso

YOLANDA GONZÁLEZ

Ángel Acebes se retira de la primera línea del PP. Y a Rajoy se le estropean los días en los que desvela los nombres de su equipo en las Cortes. La semana pasada, el anuncio de los presidentes y portavoces de las comisiones en el Congreso se vio eclipsado cuando Eduardo Zaplana desveló que su futuro inmediato estaba en Telefónica. Ayer le ocurrió lo mismo, pero cuando iba a desvelar su equipo en la Cámara Alta.

En esta ocasión, fue Ángel Acebes, secretario general del Partido Popular el que, a través de un comunicado, adelantó que no pretende repetir en el cargo tras el XVI Congreso de su partido, que tendrá lugar en junio en Valencia.

“He comunicado al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, mi decisión de no continuar al frente de la Seretaría General a partir del próximo Congreso Nacional. Quiero agradecer a Mariano Rajoy la confianza que depositó en mí hace cuatro años”, rezaban las primeras líneas del comunicado.

Entrega al partido

Ya en persona, en los pasillos del Congreso, daba mayor calidez a su decisión. Acebes aseguró que abandonaba su cargo después de haberse “dejado la piel” por el partido, por sus ideas y “por el interés general de los españoles”. Además, para justificar su renuncia manifestó que ya había cerrado una etapa: “Yo había asumido una responsabilidad con Mariano Rajoy para cuatro años y la he cumplido”, dijo.

Al líder del PP no le pilló por sorpresa la decisión del abulense. De hecho, en el círculo de Acebes sostienen que Rajoy estaba al tanto de estos planes desde hace unas dos semanas. Ayer, el todavía secretario general no pudo aguantar más y decidió que había llegado el momento de hacerlo público.

Las especulaciones en la prensa sobre su futuro agilizaron que rompiera el silencio, no sin avisar antes a su jefe. De hecho, Rajoy llegó a las 12.00 a la reunión de su grupo en el Senado con un rictus más serio de lo que tiene acostumbrado. Una hora después, su actitud cobró sentido. “Le estoy enormemente agradecido. Ha sido una persona que ha hecho un enorme esfuerzo en años muy complicados, porque no ha sido fácil la oposición tras el año 2004 y 2008, sobre todo los primeros momentos que, como saben, eran muy difíciles”, señaló sobre Acebes.

Rajoy se encargó también de dar su parecer sobre una de las incógnitas que dejaba abierta su renuncia. “En principio” no dejará la política, señaló. Esto significa, tal y como han confirmado fuentes próximas al secretario general del PP que, de momento, sus planes son continuar de “diputado raso”. Es la misma tesis que mantuvo Eduardo Zaplana cuando anunció que no sería el portavoz del PP durante esta legislatura.

Malestar

Independientemente de que Acebes considere que ha llegado el momento de cerrar un ciclo, en su círculo no ocultan que no vio con buenos ojos los cambios que Rajoy emprendió en el Grupo Parlamentario. Tampoco se ha mostrado muy convencido del nuevo estilo de oposición que parece adoptar el partido. No obstante, por lealtad a Rajoy, nunca dejó que estas quejas trascendieran en público.

Sabedor de que las dudas sobre su futuro alimentan las comidillas políticas y mediáticas, cuando se especuló con que su sitio estaba en Bruselas, comentó a sus afines que “ni borracho”. También, como Zaplana en su momento, negó que se le hubiese propuesto un cargo como vicepresidente de la Mesa del Congreso.

En el partido hay opiniones para todos los gustos. Esperaban que tomara esta decisión, pero creían que iba a aplazarla al mes de junio. Ahora, la pelota está en el tejado de Mariano Rajoy. De él depende adelantar o no el nombre del sustituto de Acebes, algo que podría aligerar la crisis del partido.

Con retirada de Zaplana y el anuncio de Acebes, Rajoy da por zanjado el capítulo del 11-M y pone fin al aznarismo en los principales cargos del partido. Los hombres fuertes del ex presidente están apartándose de la primera línea de los conservadores.