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El apoyo empresarial refuerza la presión para aplazar la sucesión

El PSOE espera que Zapatero "dirá cosas y dará pistas" el día 2, pero aún no anunciará su retirada en 2012

GONZALO LÓPEZ ALBA

Las apuestas en el PSOE estaban ayer, aproximadamente, 7 a 3 a favor de que José Luis Rodríguez Zapatero no anunciará el sábado ante el Comité Federal de su partido la decisión de no ser el candidato electoral en 2012. Eso era antes de que trascendiese la petición de algunos de los principales banqueros y empresarios del país para que agote la legislatura y aplace lo más posible el anuncio de su retirada y la puesta en marcha del proceso para elegir a su sucesor dentro del PSOE. Con el requerimiento del empresariado, el diferencial se incrementó más aún.

Fuentes de la Ejecutiva socialista destacaron que la posición expresada en la cumbre empresarial convocada por Zapatero en la Moncloa es "muy importante" para el Gobierno porque viene a confirmar que "la medicina" de las reformas "está haciendo efecto" y, al proceder de quienes "están cada día con el termómetro de la evolución económica en la mano", confirma que "no es propaganda" la tesis de que se está encauzando adecuadamente la recuperación económica.

El presidente va "adecuando su estrategia a lo que está pasando"

Además, constituye un misil en la línea de flotación de la estrategia del PP de acentuar la exigencia de un adelanto electoral si el PSOE sufre un descalabro en los comicios municipales y autonómicos del 22 de mayo. "Todo el mundo reconoce que nuestra economía empieza a moverse y que empezamos a crecer, pero cuando tuvimos que tomar las decisiones, tuvimos que hacerlo solos", subrayó en Teruel el número tres del PSOE, Marcelino Iglesias, en referencia al PP.

Pero también se reconoce que el requerimiento empresarial es un elemento más que Zapatero tendrá que incorporar a sus reflexiones sobre el "cómo" y el "cuándo" más idóneos para anunciar su decisión de no optar a un tercer mandato presidencial. "Todo influye", admiten destacados miembros de la Ejecutiva, y más en una situación en la que el presidente "tiene que ir adecuando su estrategia a lo que está pasando" porque si, como ocurre, "los acontecimientos cambian cada día, la estrategia no puede ser estática".

Por lo pronto, la postura empresarial refuerza la posición de quienes se afanan por convencer a Zapatero de que aplace el anuncio de su retirada e incluso de que reconsidere su decisión de irse.

Zapatero confiaba en un proceso sin tensiones, que se ha demostrado inviable

Algunas voces también advierten de que puede ser un apoyo "peligroso" para los intereses del PSOE al vincularse inestabilidad e incógnita sucesoria. Argumentan que este debate "se ha pervertido" y el PP quiere presentar como "vacío de poder" lo que sólo sería el anuncio de que Zapatero no será candidato en las próximas elecciones generales, pero en ningún caso una renuncia a ejercer la Presidencia del Gobierno. Esta interpretación que intenta trasladar el PP es contraria al análisis hecho en su momento por Zapatero, quien entendía que el anuncio le permitiría en todo caso actuar con más manos libres respecto del partido y asumir en primera persona el coste de reformas impopulares.

¿Ha cambiado de criterio Zapatero? La respuesta que ofrecen fuentes próximas es: "No, pero tiene que modular los tiempos, adaptar la estrategia y mover el timón para ajustar el rumbo a unas circunstancias que son muy cambiantes".

El ritmo vertiginoso de los cambios y la necesidad de adaptar casi permanentemente las estrategias se puede resumir en que España estuvo en mayo del año pasado al borde de la bancarrota y, apenas un año después, todas los analistas e instituciones descartan la posibilidad de un contagio portugués. Pero, además, en pocos meses ha pasado "casi todo lo que podía pasar": han estallado las revueltas en los países árabes, que han tenido entre otras la consecuencia de un incremento de los precios del petróleo; y un terremoto natural ha hundido en Japón las expectativas de recuperación de la tercera economía mundial, al tiempo que ha puesto en cuestión la energía nuclear.

Con este cuadro, las fuentes consultadas dan por sentado que Zapatero "no dará la espantada ni tampoco permitirá algaradas".

¿Quiere eso decir que podría reconsiderar su retirada? La respuesta de las fuentes citadas es que no parece, pero esta posibilidad no estará descartada definitivamente hasta que anuncie públicamente que se va. El escenario de que la sucesión provoque la fractura interna podría abocarle a la misma situación que vivió Felipe González, que quiso irse en varias ocasiones y el partido no se lo permitió.

El líder del PSOE "no dará la espantada ni permitirá algaradas", según sus próximos 

Así pues, a siete días para la reunión del Comité Federal del PSOE, y con el debate sucesorio en primera línea de actualidad, ¿se puede descartar que el día 2 haga un anuncio? La respuesta de las mismas fuentes es que no desvelará "el misterio", pero "algo dirá". "Dirá cosas y dará algunas pistas, aunque sin llegar a establecer una concreta hoja de ruta", apuntan estos interlocutores.

Zapatero planeó hacer el anuncio el día 2, a la vista de las encuestas que reflejan un fortísimo desgaste personal y en la creencia de que así podría "aliviar" la presión electoral sobre su partido ante los comicios del 22 de mayo. Pero la premisa era un proceso de sucesión sin sobresaltos, que los acontecimientos han echado por tierra. El fracaso de esa previsión y las tensiones internas en que ha derivado le obligan, por tanto, a "revisar el planteamiento". Revisar significa ajustar o corregir, no cambiar.

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