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Ataúdes de segunda mano

Una empresa comercializa como productos ecológicos féretros reutilizables

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Ni todo lo ecológico tiene que ser feo, ni todo lo bonito, contaminante. Incinerar un ataúd de la mejor madera del mundo, con el barniz más brillante del mundo, las lacas más tóxicas del mundo y con todos los adornos metálicos del mundo puede ser respetuoso con el medio ambiente.

No es un extracto de la conversación de Mariano Rajoy con su primo. Hay truco. Porque lo que se quema no es el ataúd bonito -y contaminante-, sino el que, a modo de cajas rusas, lleva dentro: otro que es feo, y ecológico.

La cooperativa cordobesa Ataúdes de Andalucía (Adean) comenzó a comercializar este féretro en septiembre, cuando la Junta de Andalucía aprobó el decreto que autorizaba su uso. Pero nadie, pese a sus bondades con la naturaleza y las lecciones de Al Gore para combatir el cambio climático, se ha atrevido a utilizarlo todavía. Y no es extraño. El ataúd expositor vuelve a ser utilizado por otra persona. Lo que en anuncios por palabras va debajo del epígrafe 'segunda mano'.

Un sector muy tradicional

Sus inventores argumentan que el arca no ha estado en contacto con el cadáver, ya que va en la caja que se incinera. Pero por si acaso, lo desinfectan. 'Estamos en fase de concienciación del cliente porque éste es un sector muy tradicional', explica el presidente de Adean, José Manuel Delgado.

Efectivamente, el sector es tan, tan, tradicional que el Tanatorio de Lepe (Huelva), una de las escasas morgues que se han decidido a realizar un pedido hasta la fecha, sólo dice cuánto cuesta en persona. 'Yo tengo que ir con el ataúd a enseñárselo al cliente', afirma en conversación telefónica el gerente, Manuel Zamorano.

Menos problema tiene el responsable del Tanatorio de Alcoi, Jordi Requena, que aunque tampoco quiere aclarar el precio real, al menos sí explica dónde acaba el supuesto dinero ahorrado: 'A plantar árboles, a ayudar a gente del tercer mundo, a tener un entierro musical...'. ¿Y si el cliente lo quiere para pagar una letra de la hipoteca? 'Pues se lo damos, pero si alguien solicita un ataúd ecológico se supone que es porque está muy concienciado con el medio ambiente y no le va a importar que ese dinero se acabe destinando a la replantación de bosques', insiste Requena.

Práctica extendida en la UE

En el resto de la Unión Europea los entierros naturales se realizan a diario. El precio de un ataúd normal oscila entre los 300 y los 2.000 euros, y las funerarias en Reino Unido, por ejemplo, ofrecen por 35 los ecológicos. La diferencia, multiplicada por miles de muertes al año, da para plantar, como mínimo, varias arboledas enteras. O para contratar unas cuantas orquestas, en caso de ser folclóricos. O para apadrinar a unos cuantos niños, para los más solidarios.

Y se pregunta Requena: '¿No hemos oído a Al Gore?'. Y se responde: 'Pues eso, que yo le vendo un entierro ecológico. Forma parte de mi lucha diaria'. Y al final será Al Gore quien se quede sin lucha y Rajoy quien dé conversación a su primo.