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Los candidatos del PP firman un manifesto por la austeridad

El partido teme ahora no poder bajar los impuestos si asume el poder

YOLANDA GONZÁLEZ

El PP va a hacer de la austeridad una de las banderas de la campaña para el 22 de mayo. Este uno de los puntos principales del manifiesto que este sábado suscribirán en Toledo sus candidatos municipales. Se trata de un texto muy similar al que hace unas semanas rubricaron los cabezas de cartel conservadores para las autonómicas y en el que el rechazo a la corrupción hizo que todas las miradas se dirigieran a Francisco Camps, president de la Generalitat valenciana e imputado en el caso de los trajes.

"Las políticas públicas en las corporaciones locales, deben estar inspiradas en los principios de estabilidad presupuestaria, austeridad de gasto y eficiencia en la gestión de los servicios públicos", reza el texto del manifiesto que este sábado leerán, entre otros Alberto Ruiz-Gallardón. El alcalde madrileño rige el consistorio más endeudado de España.

"Me temo que no vamos a poder", diceArenas de una bajada de la presión fiscal

La necesidad de ayuntamientos austeros fue también la principal conclusión de las mesas de trabajo en las que regidores y candidatos debatieron sobre los gobiernos locales.

Mientras, el PP tiró este viernes por tierra en público uno de los principales argumentos de su labor de oposición, el de que ellos rechazan la subida de impuestos. Destacados dirigentes del partido, con Mariano Rajoy a la cabeza, llevan tiempo sosteniendo que en el supuesto de gobernar, bajarán, e incluso eliminarán, algunas tasas. Pero este viernes, esta apuesta sufrió un punto de inflexión con la lectura de su letra pequeña. Es en Toledo, donde el partido se reúne hasta el sábado para presentar el programa marco para las municipales. "Nos gustaría bajar los impuestos a todo el mundo al día siguiente [de las elecciones], pero me temo que no vamos a poder", aseguró el vicesecretario de Política autonómica y Local del PP.

El PP acusa a los barones del PSOE de ser

Javier Arenas, que apostó por la reducción "del 50% de los altos cargos" en la Administración alertó de que su formación no va a poder llevar a cabo la bajada de impuestos prometida. Pero culpó de ello a los socialistas. Dirigiéndose a María Dolores de Cospedal, número dos del partido y candidata por Castilla-La Mancha "prioridad para el PP", dijo, el dirigente conservador acusó al PSOE de engañar en los números de las comunidades en las que gobiernan. "Las cuentas que vamos a ver cuando lleguemos no son las que nos dicen", espetó. En este contexto, el PP se ha fijado como prioritario que la bajada impositiva llegue primero "a pymes y a autónomos".

El resto de su discurso, estuvo destinado a cargar contra la Junta de Andalucía por la gestión del escándalo de los ERE falsos y contra el Gobierno. En un momento en el que los socialistas mantienen abierto el debate de la sucesión del presidente del Gobierno, Arenas hizo hincapié en que no es Zapatero el que se presenta a las municipales, pero sí sus políticas. Por ello, instó a apostar por "el cambio sin riesgo", el del PP.

Poco tardó Cospedal en su discurso en tomar el testigo. El PP va a dedicar su campaña electoral para el 22-M a cargar contra la marca PSOE. A insistir en que los candidatos de los socialistas son corresponsables de las políticas de Zapatero. "Son los mayores cómplices", aseguró la número dos del partido.

"Hay que saber que las elecciones no están ganadas", advierte Cospedal

"Se están quejando ahora [los barones socialistas], cuando les molestan como una piedra en el zapato las encuestas que les dicen que haber apoyado las políticas de Zapatero les van a hacer perder a ellos su sillón de gobierno", completó Cospedal.

Frente al panorama que dibujó en el partido del Gobierno, Cospedal vendió a un PP "preparado" para asumir "ya", "cuando quieran los ciudadanos los gobiernos locales, los autonómicos y el de España". Y es que, a su juicio, es sólo su formación la que puede sacar al país de "la depresión y la resignación".

No obstante, también aprovechó para rebajar la euforia existente en el partido a tenor de los buenos resultados en las encuestas electorales. "Hay que saber muy bien que las elecciones no están ganadas. Tenemos que pelear por el último voto".

En clave electoral, la secretaria general del Partido Popular abogó por "la segunda descentralización" para evitar que las competencias entre administraciones se solapen. E insistió en la idea de que su formación es la de las "reformas" frente a los socialistas, a los que acusó de "recortar derechos".

José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación de Alicante e imputado en el caso Brugal, se dejó este viernes ver por Toledo. En el PP valenciano existe un pulso sobre su futuro político.