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Atentados Barcelona I Cambrils Los capítulos claves en la vida del imán de Ripoll, pieza principal en los atentados de Barcelona y Cambrils

Repasamos la historia de Abdelbaki Se-Satty, el imán que participó del proceso de radicalización de los jóvenes que cometieron los atentados del 17-A.

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El imán de Ripoll, Abdelbaki Se-Satty y la mezquita de la localidad - EUROPA PRESS

Nacido en Bab Taza -una comunidad del norte de Marruecos- en 1973, Abdelbaki Se-Satty se estableció en Catalunya a principios del siglo XXI, estuvo encarcelado cuatro años en Castellón por tráfico de drogas y allí entró en contacto con los servicios secretos españoles. También vivió unos años en Vilanova y la Geltrú y, sobre todo, entre 2015 y 2017 ejerció de imán de Ripoll, después de ser contratado por la comunidad Annour. El 16 de agosto del año pasado murió en Alcanar, a raíz de una explosión que destrozó la casa donde estaba. Este sería un resumen muy telegráfico de algunos de los principales capítulos de una persona que, fundamentalmente, es recordada por ser el captador de los jóvenes que hace un año perpetraron los atentados de Barcelona -con epicentro en las Ramblas y Cambrils-, con un balance de 16 muertos- además de buena parte de los integrantes de la célula terrorista- y más de un centenar de heridos.

12 meses más tarde, todavía hay muchas incógnitas abiertas sobre Se-Satty, si bien se han conocido muchos detalles de su vida y se ha levantado el secreto de buena parte del sumario del caso, que instruye el juez de la audiencia Nacional Fernando Andreu. Uno de los elementos más destacados que se ha conocido en los últimos meses, y que reveló TV3, es que el antiguo imán de Ripoll muy probablemente no fue el ideólogo de la matanza, sino que simplemente habría ejercido de hombre de encargos de una persona que estaría establecida en el centro de Europa. Eso sí, Se-Satty jugó un papel clave en su ejecución, en radicalizar y captar a los jóvenes de Ripoll que, finalmente, perpetraron el atentado y también habría llevado a cabo varios viajes al extranjero, como en Libia o Vilvoorde (Bélgica), donde habría tenido contactos destacados. Además se sospecha que habría recibido indicaciones.

Se-Satty estuvo en el punto de mira de varias investigaciones sobre presuntos células yihadistas, pero nunca fue detenido por esta cuestión y, según informaron recientemente medios como Rac1 y el diario Ahora , ni siquiera contaba con antecedentes policiales, a pesar de haberse pasado cuatro años en prisión. El que fue uno de los principales responsables de los atentados de Barcelona y Cambrils, se casó a los 18 años y tuvo nueve hijos en Tetuán (Marruecos) . En Catalunya, donde vivió unos años en Vilanova y la Geltrú, tuvo relación con otra ciudadana de nacionalidad marroquí, residente en Segur de Calafell, donde Se-Satty residió también unos meses. Una de sus primeras actividades en España fue la de introducir marroquíes sin papeles embarcándoles en Ceuta hasta Algeciras. En Vilanova entró en contacto con el carnicero Mohammed Mrabet , responsable de la mezquita Al Furkan, implicado en el reclutamiento de jóvenes para enviarlos a combatir en Irak y Afganistán. Se-Satty alojó al menos uno de los combatientes en su casa.

Algunos medios han apuntado que aquí habría comenzado su proceso de radicalización y de acercamiento al yihadismo, si bien otras informaciones sitúan el proceso directamente en Marruecos o, incluso, durante su estancia en la cárcel de Castellón entre 2010 y 2014. Sea como sea, su nombre aparece vinculado a las investigaciones de los atentados del 11-M de 2004 en Madrid o de Casablanca (Marruecos) del año anterior, además de aparecer en la llamada operación 'Chacal', ejecutada en Vilanova en 2006 y que supuso la detención de 20 personas, entonces sospechosas de yihadismo. Todas fueron absueltas y Es-Satty, de hecho, ni siquiera fue imputado.

Encarcelado por tráfico de drogas

En 2010 su vida dio un giro importante. Al arrancar el año fue detenido en Ceuta por intentar introducir 121 kilos de hachís en el Estado y dos días después ingresó en prisión. Posteriormente se le trasladaría al centro penitenciario de Castellón y en 2012 fue condenado a cuatro años por tráfico de drogas. Es durante este periodo que se forjaron los contactos entre los servicios de inteligencia españoles, el CNI, y el imán. Inicialmente algunos medios afirmaron que Se-Satty había sido confidente, si bien informaciones posteriores rebajaron la relación sólo a "contactos", ya que no se le habría considerado una fuente fiable. Eso sí, el levantamiento parcial del secreto de sumario del caso ha permitido confirmar que durante su estancia en prisión se le hicieron "cuatro entrevistas policiales", tres concentradas entre abril y junio de 2012 y la última con fecha del 17 de marzo de 2014, es decir, un mes y medio antes de que saliera del centro, el 29 de abril de aquel año. Según informó la agencia Efe , las entrevistas las habrían hecho agentes de la Guardia Civil y el CNI. Tras el encarcelamiento, la abogacía del Estado habría pedido su expulsión, pero un juzgado de Castellón rechazó la petición por "arraigo" y "el esfuerzo de integrarse" del imán.

Al salir de la prisión, Se-Satty habría obtenido un contrato de trabajo en las Tierras del Ebro, según TV3 , pero no se conocen más detalles de aquella etapa,que, finalmente, no se ejecutaba. Finalmente, se trasladó a Bélgica pero, al no hablar ni francés ni flamenco, no reunía las condiciones para ejercer de imán, si bien sí que disponía de una cierta cobertura, en forma de alojamientos y de contactos, en el país . En Bélgica, sin embargo, habría levantado sospechas, hasta el punto que desde el país se pusieron en contacto con cuerpos policiales españoles para consultar si sospechaban que tuviera algún vínculo con el terrorismo.

El penúltimo capítulo de su vida arranca en 2015, cuando aterriza en Ripoll como imán. Allí habría desarrollado una doble vida, según casi todos los testigos que han hablado en los últimos meses. A nivel público, la misma comunidad islámica de Ripoll aseguró que sus discursos no eran radicales, una opinión que contrasta con lo que declaró a la policía la hermana de Driss y Moussa Oukabir, -implicados en los atentados-, para quien Se-Satty sí hacía llamadas a la yihad en sus sermones de los viernes. En cualquier caso, donde sí hay coincidencia es que el proceso de radicalización de los jóvenes de Ripoll arrancó con la llegada del imán en la ciudad, un hecho que provocaría cambios evidentes en su comportamiento, con un giro hacia a una religiosidad que hasta entonces no había tenido un papel central en sus vidas. Finalmente, el 16 de agosto del año pasado, Abdelbaki Se-Satty murió en la casa de Alcanar, lugar que se había convertido en el centro de operaciones para preparar los atentados, cuando probablemente manipulaban explosivos.