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Cayo Lara pide una moratoria en el pago de la deuda soberana

Afirma que no basta con aplazar el cumplimiento del déficit y advierte de que una subida del IVA debe ser compensada con un aumento del SMI y de las pensiones

El Gobierno puede darse por satisfecho por haber conseguido una moratoria de un año en el cumplimiento del objetivo del déficit –2,8% para 2014, y no el 3% para 2013–. Y hasta venderlo a la opinión pública como un éxito, como hizo con el rescate bancario. Izquierda Unida entiende que eso no basta. Porque no mitigará apenas la situación crítica del país y el deterioro del Estado del bienestar. Se precisa otro paso más: pagar más tarde, con más plazo, la deuda soberana, de tal forma que no coagule ni obstruya el flujo de la economía real y la recuperación. 

Cayo Lara llevaba esta mañana empaquetada esa propuesta para su intervención en el desayuno informativo organizado por el Fórum Europa, consciente de que tenía que responder al acuerdo del Eurogrupo de la noche anterior. "No es suficiente. Es necesario aplazar el cumplimiento de los objetivos de déficit pero no con la condicionalidad intolerable que se anuncia. No se deben aceptar nuevas imposiciones de recortes que nos llevan al abismo. Es necesario encontrar un mecanismo para facilitar a países como España el pago de su deuda soberana legítima. Debería estudiarse si una moratoria en su pago no sería una solución aceptable. Sólo una moratoria de un año –ilustró– representaría un aplazamiento de más de ocho puntos del PIB, lo que liberaría recursos para impulsar la economía y el consumo". 

Sólo exigirá la dimisión de Rajoy si se palpa un "clamor popular"

Entre las condiciones que ni siquiera ya el Gobierno esconde a estas alturas figura la subida del IVA, a la que IU se opone por considerarlo "uno de los impuestos más injustos" y que ralentizará el consumo. "Ciertamente el IVA español es más bajo que en la media de los países del euro –concedió–, pero también son más bajos los salarios. Una subida del IVA exigiría, cuando menos, un aumento del salario mínimo y de las pensiones". Pero hay más medidas (estas ya trilladas): compra directa de deuda por parte del Banco Central Europeo, lucha contra el fraude y la corrupción, impulso del papel del Estado como "uno de los principales agentes en la creación de empleo", banca pública, reforma fiscal progresiva –presentará una proposición de ley en el Congreso– emisión de los hispanobonos sin que se transforme en más rigor para las comunidades autónomas...

En el coloquio, se le requirió una valoración más exhaustiva sobre los acuerdos del Eurogrupo. Y recordó que no deja de ser un capítulo más en el serial. "Demuestra que el Gobierno ha mentido, y que sí hay condicionalidad", porque al final la ayuda financiera acabará repercutiendo en la espalda de todos los españoles. "Nos están tomando el pelo una y otra vez con tantos mensajes contradictorios y engañosos. O el Gobierno no sabe adónde va o intenta desviar la atención de los ciudadanos". Una reflexión que el coordinador federal ya había avanzado, prácticamente simétrica, ayer lunes

"No nos gusta la calle, pero no nos dejan otro camino que la presión social"

Con un panorama tan negro, con tantas "mentiras", como repite IU, con un paro desbocado y sin perspectivas de que remita, "hay razones más que suficientes para pedir la dimisión de alguien", advirtió. ¿De Mariano Rajoy?, se le preguntó. En su respuesta, el líder no quiso ir tan lejos. La federación sólo exigirá su marcha –y lo hará siempre "en sede parlamentaria"– cuando el "clamor popular" sea una realidad. Hoy todavía lo entiende prematuro, aunque el presidente va por mal camino, y así lo apuntan las encuestas, con una "pérdida de credibilidad" continua. 

La idea del "clamor popular" acompaña a IU desde el comienzo de la crisis. Sabe que la única respuesta que podría mostrarse a la larga eficaz, cerrado a cal y canto el PP con su mayoría absoluta, es la movilización, la protesta contra el "delito contra el Estado" que se está perpetrando. El "otoño caliente" en el que esta mañana abundó Lara: "Este país va a a resistir el embate de quienes quieren acabar con todo. No nos gusta la calle, pero no nos dejan otro camino que la presión social", la lucha para que "lo que tantos años costó conseguir" no se arrebate a la población "en cuatro días". 

El titular inesperado lo dio Lara con otro asunto: el caso Bankia. ¿Se le adelantó Rosa Díez con la querella ante la Audiencia Nacional que ya ha acarreado la imputación de 33 consejeros y exconsejeros de la entidad? "UPyD está para hacer política. Ha hecho lo que tenía que hacer: ha presentado una denuncia ante un hecho gravísimo. ¿Nos hubiera gustado a nosotros hacerlo antes? Pues seguramente sí. Porque nosotros no estamos por mirar para atrás, por olvidar. Porque lo que está pasando es fruto de una política determinada. ¿Nos hemos dormido en eso? Pues por qué no asumirlo. Pero no hay detrás ninguna cosa oculta". 

Lara reconoce que IU se "durmió" al no presentar la querella por Bankia antes que Rosa Díez

Hasta ahora, IU nunca había reconocido que UPyD le tomó la delantera en este asunto. Tampoco había hecho barajado seriamente la posibilidad de judicializar ya el caso. Siempre había centrado sus esfuerzos –y Lara lo reiteró en el desayuno– en la comisión de investigación parlamentaria, cuya petición registró en el Congreso en febrero, antes de que saltara por los aires el escándalo de Bankia. Incluso lanzó una campaña de movilización ciudadana para ejercer más presión sobre el Gobierno, y que todavía está en marcha. Por eso sorprendieron las palabras del coordinador, también dentro de la propia IU, porque eso suponía desviar el tiro. Pero el líder quería subrayar que la federación no tiene ningún miedo a la investigación, que no va a "tapar las espaldas de nadie, sobre todo cuando se aplican o se votan políticas" que no comparte la organización. Todo un dardo para el consejero que IU situó en Caja Madrid desde 1995 y que hoy está imputado, José Antonio Moral Santín. "Que se vea y se pague donde toca. Asumimos la parte de responsabilidad que nos pueda corresponder, y la asumo con claridad como coordinador, y si alguien la ha hecho, que la pague, pero no nos dejemos llevar por la anécdota. No nos olvidemos quiénes han controlado y decidido operaciones por muchas entidades financieras del país".  

Sobre Andalucía: "Seguramente nos dejemos algunos pelos en la gatera"

Después afloraron las preguntas más clásicas, como la supuesta "subsidiariedad" de IU al PSOE. Lara negó la mayor, defendió que IU tiene "una política propia" y nada tiene que ver el hecho de que se sumase al Gobierno de Andalucía, una decisión que casaba, recordó, con la postura de los estamentos federales. "Hemos entrado en un momento difícil, complicado y duro. Seguramente nos estamos dejando algunos pelos en la gatera, pero también IU está influyendo para que el daño sea menor, y se puede comparar con otra comunidad autónoma. No somos muleta de nadie. Se ha ido al Gobierno por responsabilidad, independientemente de que se haya acertado o no". Otro tema recurrente es Extremadura. El líder volvió sobre sus pasos: a la dirección federal no le gustó nada que los tres diputados regionales decidieran otorgar las llaves de la Junta al conservador José Antonio Monago. Pasado el tiempo, viendo "al Gobierno del PP actuar", dijo, aún lo tiene más claro. "Si alguna duda tenía alguien, se le tendría que haber quitado de la cabeza", apostilló, refiriéndose implícitamente al coordinador autonómico, Pedro Escobar. 

La polémica por la filtración del ERE del PSOE se coló asimismo durante el debate. Se inquirió a Lara si la ministra debía dimitir por las cifras de paro o por el escándalo. Contestó que por ambas cosas. La segunda es un asunto de "mucha gravedad", pues "atenta contra la seguridad jurídica de partidos y empresas, y eso es sagrado, y si es así es una causa por la que se le puede pedir la dimisión".

Buena parte de la ejecutiva federal y de los diputados de IU arroparon a su líder en el desayuno en el hotel Ritz de Madrid. También acudieron el vicepresidente de la Junta de Andalucía y coordinador regional de la federación, Diego Valderas; los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo; la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, o la todavía consejera de IU en RTVE, Teresa Aranguren.


Poco después de concluido el desayuno en el Fórum Europa, Cayo Lara se reunió, como estaba previsto, con la mayor parte de su ejecutiva federal y con casi todos sus barones territoriales en el Congreso. El encuentro, de tres horas y que se prolongó durante la comida, tenía por objeto ahormar una posición frente a los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy. Sin embargo, no se entró en mayores concreciones ni se redactó siquiera un documento conjunto: se acordó que la respuesta sería "contundente". 

El plato estrella era Andalucía. Diego Valderas, que había asistido al desayuno, enlazó con la reunión en el Congreso y después se marchó antes de tiempo a una entrevista con Cristóbal Montoro en el Ministerio de Hacienda. El vicepresidente de la Junta, según relataron a Público varios asistentes, desgranó la pléyade de medidas que está aprobando el Gobierno autonómico y cómo se había llevado a cabo el recorte de 2.700 millones de euros, duro y difícil, pero que no había supuesto ningún despido de funcionarios ni tocar la médula de sanidad y educación. También subrayó que se había llevado a cabo el compromiso de constituir de inmediato la comisión de investigación por el caso de los ERE. Pese a las dificultades, Valderas no dejó entrever en ningún momento, siempre según el relato de estas fuentes, que se esté planteando abandonar el Ejecutivo de coalición con el PSOE. En cualquier caso, la prueba de fuego vendrá con la presentación de los Presupuestos regionales de 2013. El

El vicepresidente recibió el respaldo de sus compañeros, con la contada excepción de Juan Manuel Sánchez Gordillo, parlamentario andaluz y alcalde de Marinaleda que ya votó en mayo contra la investidura de José Antonio Griñán y en junio contra los recortes. No obstante, varios coordinadores demandaron a Valderas una "información más fluida y continua" sobre las medidas que está tomando el Ejecutivo autonómico. La razón es simple: IU se debe defender de las acometidas del PP, que le acusa de criticar los ajustes al tiempo que Andalucía también desenfunda la tijera. Valderas prometió dinamizar la comunicación interna. 

Extremadura y Asturias –se estrenó por cierto el nuevo coordinador del Principado, Manuel González Orviz– también dieron su parte de la situación. En el primer caso, ni siquiera viajó a Madrid el coordinador regional, Pedro Escobar, sino su número dos, Kin Paredes, que defendió como su acción había logrado atemperar al PP y cómo se habían vuelto a agrietar la relación con el PSOE después de que este se negase a tramitar la reforma de la Ley Electoral regional. El resto de barones expusieron la situación en cada una de sus comunidades.

Durante la reunión sí se advirtió a los coordinadores de que IU debe estar "preparada para lo que pueda pasar" en los próximos meses. No tanto porque pueda acaecer un adelanto electoral, sino sobre todo porque crecerá la contestación social frente a los recortes, la ola recentralizadora, el recorte de derechos, la profundización de la recesión... De modo que se puede vislumbrar un escenario "a la griega", según convergieron varios dirigentes, que obligaría a IU a colocarse en la vanguardia de la movilización. 

Una pregunta de cierre: ¿IU tiene barones? Haylos, aunque Lara repudia el término. "En nuestra organización no hay barones —dijo entre sonrisas cuando le preguntaron en el desayuno informativo–. No hay barones: hay organizaciones democráticas que deciden quiénes les van a representar". Pero claro, asumió, "es un término periodístico" y del que sabe que tendrá difícil escapatoria. 

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