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Cayo Lara: "Si sigue así, Zapatero llevará al PP al poder, y nosotros no vamos a salvarle del suicidio"

El coordinador federal de Izquierda Unida asegura que el presidente no es creíble y que no se acercará a él mientras continúe "alejado de los problemas reales de la gente"

JUANMA ROMERO

Cayo Lara Moya (Argamasilla de Alba, Ciudad Real, 1952) cobra 2.000 euros netos al mes. El coordinador federal de Izquierda Unida –o coordinador general, la antigua denominación, que tanto da– lo dice sin dar rodeos, sin chistar, en cuanto se le sugiere la pregunta. “¡No tengo nada que esconder! Son 2.300 euros netos, pero 300 los destino al alquiler del piso que en parte me paga la organización”.

Así que no le ha salido muy rentable el cargo en estos nueve meses. Antes, cuando era líder de IU en Castilla-La Mancha, ganaba 1.500 euros. “Pero me daban mucho más de sí que ahora, ¿eh?”, bromea. Porque ahora pasa la mayor parte de la semana de viaje por España o en Madrid, ese Madrid sombrío que siempre asoció con “un hormiguero lleno de gente que no se conoce de nada”. No siente la capital, le aflige la “mancha de soledad, de desintegración”, de desvalimiento. “No tendrían que existir las grandes ciudades, que no son más que un producto de una política urbanística mala, desaforada”, apunta.

Al final, todo es economía. Lara todo lo relaciona con ella. Todo le recuerda a ella. Es el tiempo que le está tocando vivir desde que fue aupado a la cúpula de IU, en diciembre de 2008. Meses en los que ha “trasladado” su “talante templado” a una federación que ya no se desangra internamente, pero que tampoco remonta.

Ayer, en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2010, la vicepresidenta Elena Salgado confió en contar con su apoyo. ¿Se siente aludida IU con esta invitación?

Para nada. Tal y como los ha descrito, no podemos apoyar los PGE. Mucho tendrán que cambiar en el Congreso. Eso sí, no tiramos la toalla.  

El Gobierno se ha decidido a gravar las rentas del capital.

Sí, pero el retoque es muy flojo. Con el aumento de la tributación de las rentas del ahorro crecerá la recaudación 800 millones más. En cambio, sube el IVA dos puntos en el tipo general y uno más en el reducido. Es un error tremendo gravar el consumo a las capas populares. Como en tantas ocasiones, José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a amagar por la izquierda para atizarnos con la derecha, sin incomodar a los más ricos. Los PGE han de ser inversores, crear empleo, ampliar servicios públicos, ayudar a las pymes, al alquiler de vivienda, y ser fiscalmente progresivos.

¿Se temen que al final, después del cortejo de los últimos meses, el Gobierno se alíe con el PNV y deje a la izquierda parlamentaria?

A quien deja en el camino es a quienes sufren las consecuencias de la crisis, no a IU. Es un error aprobar unos PGE que no corrigen las causas de fondo de la recesión. La izquierda o la derecha nacionalista son socios más cómodos para el PSOE, y para el PP, que IU, una fuerza que pide respuestas de izquierda en todo el Estado.

Imagino que tampoco estará satisfecho con la reunión del G-20. ¿Los resultados saben a poco?

Es que no se han cumplido ni los compromisos que se plantearon en la cumbre de Londres en abril: ni se regulan ya los organismos financieros, ni los bonus de los ejecutivos ni los paraísos fiscales. Se veía venir: cuando la crisis cede, se relajan las medidas intervencionistas. Se ha consolidado la línea más dura del neoliberalismo.

En la última reunión de la Presidencia Ejecutiva Federal de IU planteó una bajada de impuestos al 65% de los españoles, a los que cobren mil euros o menos al mes. ¿En qué quedamos? ¿Bajar impuestos es de izquierdas?

Aquella frase de Zapatero es una de las manipulaciones dialécticas más graves de la historia. Bajar impuestos no es en sí mismo de derechas o de izquierdas. Depende de a quién se los subas o se los bajes. Por ejemplo, el PP lo ha dicho claro. Redunda en su cinismo: quiere más recursos en la financiación autonómica y no más impuestos. ¿De dónde sacaría el dinero? No lo dice. Es demagogia pura. Y Zapatero, mientras, deshoja la margarita. Bajar los impuestos a los ricos es profundamente de derechas, y subírselos a la inmensa mayoría de los ciudadanos también es profundamente de derechas. El presidente ha seguido la misma política fiscal regresiva del PP. ¿O es de izquierdas suprimir el Impuesto de Patrimonio, bajar el tipo máximo del 45% al 43% o facilitar un cheque bebé de 2.500 euros, también para los ricos? Se ha perseguido adelgazar al Estado. Por eso IU propone una reforma fiscal progresiva, justa: que los mileuristas paguen un 25% menos de IRPF; que paguen lo mismo que ahora los que ganan más de 21.000 euros –un 30% de los contribuyentes–, y que el 5% de los españoles que percibe más de 60.000 euros esté gravado no con el 43%, sino con el 50%. Si con la bajada de impuestos impulsada por el PP y por el PSOE, estamos en esta profunda crisis, ¿queremos más de lo mismo?

En definitiva, ¿está IU hoy más cerca o más lejos del Ejecutivo?

Zapatero es el que está alejado de los problemas reales de la gente.

¿Y de IU?

¡Somos nosotros los que estamos junto a los parados, las pymes, los que no tienen vivienda! Si el presidente se distancia de ellos, se aleja de IU. Él decide si se acerca a nosotros o no.

Se lo preguntaré de otro modo: ¿cómo está él respecto a IU?

Más lejos. O por lo menos tan lejos como al comienzo de esta legislatura. No quiere abordar desde la izquierda los problemas de la sociedad.

¿Ya no se cree a Zapatero?

Es él quien no da credibilidad.

¿Y da credibilidad a IU?

No, nos lo dicen los hechos.

¿Se siente defraudado incluso?

No... ¡Es que Zapatero nunca me ha encantado! En derechos y libertades demuestra un talante progresista, aunque se ha mostrado timorato en temas como memoria histórica o con la Iglesia. Pero en política económica sigue las pautas del neoliberalismo.

¿Improvisa, como dice el PP?

[Se lo piensa] Veo políticas inconsistentes. En 2008 aún levitaba, no veía los problemas de la gente. Y ahora sigue sin admitir que en España la crisis se ha agudizado por el ladrillo, que él promocionó, como el PP. Él forma parte del problema.

No piden elecciones anticipadas, pero ¿percibe un cambio de ciclo electoral? ¿Las próximas generales las ganará el PP?

Si Zapatero sigue desplegando políticas económicas similares a las de la derecha neoliberal, será él mismo quien llevará al PP al poder.

¿Y no harán nada para impedirlo?

No salvaremos del suicidio a quien se quiere ahorcar. Y Zapatero se quiere suicidar. Tiene nuestra mano tendida, pero ha de reconocer la génesis de la crisis e implantar soluciones desde la izquierda. Más no podemos hacer. Es él el que llevará a Mariano Rajoy a la Moncloa. No IU, ni mucho menos.

Los ataques mutuos de Gobierno y patronal se han profundizado esta semana. ¿Actúa Zapatero con firmeza frente a la CEOE?

No me parece que le esté cortando todos los caminos. No nos despiste la dialéctica. El diálogo social debe ser eso, social. No al recorte de recursos a la Seguridad Social, no a flexibilizar el mercado de trabajo, no a los despidos baratos. Una encuesta de esta semana, hecha por el Banco Central Europeo sobre una muestra de 6.000 compañías, dice que para el 30% de las pymes españolas su problema es encontrar clientes, y para otro 26%, encontrar financiación. Es decir, no la Seguridad Social, sino clientes y liquidez, eso que no le da la banca, a la que tan bien representa la CEOE. Si la patronal no acepta medidas, el Gobierno debe llevarlas al Boletín Oficial del Estado.

¿El Gobierno actúa así por miedo a una huelga o por convicción?

No lo sé. Hasta ahora ha favorecido a los grandes empresarios y a la banca. La CEOE es insaciable. Podría haber una alianza de la patronal con el PP para acosar y derribar al Gobierno.  

¿No vale como interlocutor el líder de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán?

Lo que digo es que las pymes deben preguntarle si ha defendido sus intereses o los de las multinacionales, la banca y los especuladores.

¿Urge ya una huelga general?

Digo lo que dijimos: la posibilidad de un parón de un día contra el Gobierno y el poder económico si los sindicatos lo convocaban, justo cuando el Ejecutivo daba dinero a la banca a manos llenas. Los sindicatos no lo vieron. Pero hoy insistimos: respaldaremos las movilizaciones que haya y explicaremos nuestra alternativa.

Este jueves se conoció el informe policial que apunta a una financiación ilegal del PP valenciano. ¿Debe dimitir alguien por acusar al Gobierno de persecución?

¿Qué valor tiene decir: “Dimita usted”, más allá del circo mediático? El PP pretende tapar con una cortina de humo, con acusaciones gravísimas, sus problemas internos. Negar un informe no tiene credibilidad ninguna. El corazón del problema es la presunta marbellización del PP valenciano. Ahora, menos declaraciones y que actúen los tribunales, y que sean apartados jueces como Juan Luis de la Rúa [presidente del Tribunal Superior de Valencia], amigo íntimo de Francisco Camps. Todo esto se debe a un modelo de desarrollo.

¿Es IU tímida con la ‘Gürtel’?

No, en absoluto. Denunciamos todos los casos de corrupción, del PSOE o del PP. Pero no debemos despistarnos de lo básico, la crisis.

¿Falta que Rajoy se explique?

Es que Rajoy ha tenido el paraguas puesto constantemente. Y hasta que no vea condenas y cárcel no asumirá que hubo ilegalidades.

¿Qué pasa con el Pacto Antitransfuguismo? ¿Se deben castigar por ley las conductas tránsfugas?

¿Qué qué pasa? ¡Que no lo cumplen PP ni PSOE! Nadie debe ser propietario de un acta y valerse de ella para cambiar un gobierno, como sucedió en Madrid con el tamayazo. Es gravísimo. ¿Cómo puede el PP sacar pecho en Benidorm? ¡Si Eduardo Zaplana comenzó su carrera robando al PSOE la Alcaldía de la ciudad en 1991! No justifico el transfuguismo, pero el PP por prudencia debería callar. Pero sí, se debería cambiar la legislación para que no se repitan casos como el de Benidorm.

¿Catalunya debe rebelarse si hay sentencia desfavorabledel Tribunal Constitucional?

No. Hay que acatar lo que diga. Pero si eso sucede, los padres de la patria deberán mover la Constitución.

¿Qué pasa si Baltasar Garzón es procesado por prevaricación?

Sería un insulto a la historia de este país. Culparíamos a un juez que lo único que ha querido es condenar los crímenes del franquismo.

Vayamos al concierto de Juanes en Cuba. ¿Ayudará a que la dictadura reconozca los derechos humanos?

Comparar la falta de derechos humanos en Cuba con la que hay en otros países más duros –y que no salen en prensa– es poco serio. Los cubanos han de resolver su problema. Aunque, en efecto, no tienen el mismo modelo de libertades que disfrutamos en España. Iniciativas así son positivas. Ayudará a ver una Cuba diferente y a impulsar los cambios que son competencia del Gobierno de la isla. Pero lo decisivo es que acabe el embargo de EEUU. Sólo así podrá decidir cómo camina.

El Gobierno aprobó ayer el proyecto de Ley del Aborto. ¿No lo apoyarán si en el Congreso se matiza el punto que permite a las jóvenes de 16 años abortar sin informar a sus padres?

El Ejecutivo debe cumplir sus compromisos. Ahora bien, si la ley es mejor que la actual, criticaremos esa rebaja, pero apoyaremos la reforma. Lo contrario no tiene sentido.

¿Y en la Ley de Libertad Religiosa? ¿Qué líneas rojas tienen?

No las hemos teorizado. Pero cúmplase con el Estado aconfesional, la separación absoluta de poderes y otra financiación de la Iglesia.

En junio lamentó que IU no tuviese un “discurso nacional único”. ¿Falta una voz uniforme?

Debemos tener un discurso que identifique al conjunto de los trabajadores del Estado. Es indudable.

¿No existía? ¿No lo había en Ezker Batua, su marca en Euskadi?

EB adoptó un camino determinado, pactar con el PNV, y quizá erró. No se puede caer dos veces en la misma piedra. No estamos en que cada uno monte las políticas por su cuenta.

¿Fue IU triunfalista con el resultado de las europeas? Casi no se habla de la refundación.

Frenamos la caída. Nos encaminamos a la refundación de IU en primavera. La política está aprobada, hay que ver a quién y a cuántos sumamos y qué programa de mínimos podemos articular. No será una asamblea de elección de cargos, porque volvería el conflicto interno. No es el modelo. Ahora nos toca armar todo ese cuerpo de la izquierda alternativa, como en Alemania está haciendo Die Linke. Ese es el que tiene que dar esperanzas a la gente.

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