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Chaves reprocha al PP los "vítores" a sus imputados por corrupción

Los conservadores siembran dudas sobre supuestas ilegalidades de tres ministros

MIGUEL Á. MARFULL

Recién llegados de la covención sevillana en la que dieron por hecha su victoria en las próximas elecciones, los portavoces del PP estrenaron el año en la sesión de control del Congreso acusando al Gobierno de la corrupción que se niegan a depurar en sus propias filas.

"Empieza usted a ser tanto o más responsable que el señor Zapatero", arrancó la portavoz conservadora, Soraya Saénz de Santamaría, al abrir turno, anticipando los supuestos casos de irregularidades que el PP atribuye al PSOE, sin mediar sentencia ni imputación alguna. El vicepresidente tercero, Manuel Chaves, uno de los miembros del Gobierno en el punto de mira, respondió con contundencia: "Yo no he sido condenado, procesado, ni imputado. Si quieren pedir la dimisión de alguien, dirijan su mirada a Valencia, Castellón o a compañeros suyos vitoreados en la convención de Sevilla", replicó Chaves.

"Y si no quieren mirar tan lejos, dirijan su mirada a algún escaño del PP en esta Cámara", remató, aludiendo a Nacho Uriarte, condenado por el Supremo por conducir ebrio, y rechazando así las denuncias de favor a una empresa en la que trabaja su hija el denominado caso Matsa desde la presidencia andaluza, desechadas por el Tribunal Supremo.

"Insidias y rencor contra quien fue muchos años presidente porque lo quisieron los andaluces", había replicado poco antes Rubalcaba, interpelado por la misma cuestión, con la que el PP pidió la dimisión de Chaves "por mentir a los españoles, a los magistrados y reiteradamente al Congreso", según el diputado Rafael Merino.

Clásico en la casuística socialista que acuña el PP, el caso Faisán presunto chivatazo policial a una trama de extorsión de ETA en 2006 volvió renovado en su enésima pregunta al respecto, después de que la Audiencia Nacional ordenara esta semana nuevas diligencias para esclarecerlo.

"Lo que ha dicho el juez significa que usted ha tratado de engañar sistemáticamente a la opinión pública y a esta Cámara. Caso Faisán, caso abierto, para su vergüenza y para su desgracia", cargó Ignacio Gil Lázaro contra Rubalcaba.

"Deje de constituirse en juez instructor", le pidió el vicepresidente. "La lucha contra ETA va mejor que nunca y seguramente eso explique algunas cosas que estamos oyendo en esta Cámara", remató el también ministro del Interior.

El PP insistió contra el titular de Justicia, interpelado por la actuación del Fiscal General del Estado. "¿Por qué persigue a todos los que tiene que perseguir menos a los miembros del PSOE y el Gobierno?", preguntó Esteban González Pons a Francisco Caamaño. Los fiscales "actúan objetivamente, también en los casos Gürtel, Camps, Fabra y Matas entre otros", replicó el ministro. "En lugar de desacreditarlos, deberían depurar responsabilidades y no ponerse al lado de los corruptos", criticó Caamaño.

El supuesto aumento de adjudicaciones a una constructora, Extraco, que el PP achaca a la mediación del PSOE, consumió el último asalto de la ofensiva, con José Blanco en la diana: "En los últimos 20 meses de Gobierno del PP se le adjudicaron 34 millones. En los 20 meses que llevo en Fomento, 28. Como UTE, en los últimos 20 meses del PP, 86 millones; en mi mandato, 49. 86 frente a 49. ¿Dónde está el trato de favor?", zanjó Blanco.

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