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El cierre de los censos de IU acaba en pelea interna

Los ‘gasparistas’ se rebelan contra unas listas de afiliados que juzgan "falsas e infladas" 

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Izquierda Unida se marcha de vacaciones sumergida en una fuerte convulsión interna. El horizonte es la IX Asamblea, la que aupará al coordinador que reemplace a Gaspar Llamazares, pero el camino sigue mostrándose trabajoso. La última pelea gira en torno a los censos de afiliación. Números a los que ha tenido acceso Público y que tienen su traducción inmediata en el reparto de los 800 delegados y la correlación de fuerzas entre las tres grandes sensibilidades: la que aglutina el PCE, los gasparistas y el espacio intermedio, la tercera vía o Nacional II.

La Presidencia Ejecutiva Federal (PEF) de IU del 19 de julio mandató a la comisión unitaria que cerrase las listas de militantes el día 24. Lo hizo, pero con desacuerdo (13 a ocho votos). La entente del PCE y la tercera vía provocó que se dieran por buenos unos censos que los afines al líder de IU tachan de “falsos”, por “inflados”, lo que conduce a una “distribución manipulada” de compromisarios. “No seremos comparsas de un proceso antidemocrático. ¿Qué seguridad tendrá la asamblea?”, inquiere un miembro de la cúpula.

El Consejo Político de IU, su máximo órgano, acordó en abril que las listas debían recoger nombre y apellidos, DNI, dirección, teléfono, e-mail en su caso y, sobre todo, justificante bancario del pago individualizado de la cuota. Requisitos que no creen cumplidos los gasparistas, relata otro dirigente: “Ellos engordan sus censos y restan los nuestros, echan a los críticos andaluces, presentan recibos de pagos colectivos, aprueban normas de reparto de delegados provinciales que violan las reglas federales… Todo por un pacto de calado de la N-II y el PCE”.

En la tercera vía niegan los cambalaches. Manuel Cámara, secretario de Organización de IU y responsable de las listas, se confiesa “preocupado” por el “tremendismo” de sus ex compañeros. “No hay alianzas. Cerramos los censos, como ordenó la PEF, pero provisionalmente, ya que en septiembre examinaremos todas las incidencias. ¿Alguien piensa de verdad que no se corregirán? ¿Dónde nos lleva tanta locura, tanto engaño? Buscan enemigos ficticios y yo no soy adversario de nadie. Pido serenidad y que, si ven irregularidades, las justifiquen”. Un portavoz del PCE atribuye la “rabieta llamazarista” al “baño de realidad de los números”. Estos censos, dice, “no son los adecuados, sino los únicos posibles”.

Los gasparistas saben que las cifras aprobadas les “complican” la asamblea, en palabras de un próximo al coordinador que reconoce que ha llegado el momento de la “acción”. Esta semana se reunirán para adoptar una “estrategia común”. Y están abiertas “todas las posibilidades”, subrayan varios dirigentes. Desde que se reconsidere la votación a que se convoquen los órganos. “Quedan muchas cartas todavía. Esto no ha acabado”, sostiene un fiel gasparista.

 


1. 48.000 afiliados + Melilla // La comisión unitaria del jueves aprobó unos censos de 48.318 afiliados. A ellos se sumarían los 2.383 militantes de Melilla, aunque parte de ellos proceden de Coalición por Melilla, con la que IU se federó en junio. En 2004, en la VIII Asamblea, se contaban 78.000 afiliados, 57.545 en las primarias. Se ratifica el inmenso bajón de Andalucía (de los 23.343 de 2007 se pasa a 16.429, un 29,6% menos). Castilla y León, en cambio, experimenta un crecimiento del 106% (de 969 afiliados el pasado año a 2.001). Los gasparistas destacan que se ratificaron las cifras sin consenso: “Eso incumple las reglas de trabajo de la comisión”.

2. Batalla por delegados // Andalucía, controlada por el PCE, llevará 160 delegados (el 20% del total de 800). Madrid y Catalunya, con mayoría de la tercera vía, 110 y 70. Asturias, el semillero gasparista más grande, 66. Con el actual reparto, el PCE domina el 40%; la Nacional II, el 25% y Llamazares, un 35%. A Melilla se le asigna algo más de la cuota mínima de compromisarios: diez.

 

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