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Diego Valderas: "Los recortes salvajes nos conducen al suicidio económico y al suicidio social"

El vicepresidente andaluz y coordinador regional de IU descarta que la Junta vaya a pedir el rescate, aunque denuncia que la comunidad "está intervenida indirectamente" porque padece "una situación de asfixia". "Sent

JUAN JOSÉ TÉLLEZ

"Andalucía está intervenida indirectamente porque padecemos una situación de asfixia", protesta Diego Valderas, el líder andaluz de Izquierda Unida. Valderas no sólo habla de asfixia para Andalucía, sino que acumula reproches: "Sentimos el acorralamiento, la presión, el chantaje, la persecución del Gobierno de España a Andalucía en lugar de asistir a un escenario de colaboración mutua ante una situación complicada. Me gustaría que primara el diálogo y no que las decisiones de Madrid se tengan que tomar no sólo por parte de las comunidades autónomas, sino incluso por parte de los ayuntamientos de forma impuesta y no compartida".

El vicepresidente del Gobierno de Andalucía aseguró ayer que esta comunidad, al contrario de la valenciana, no va a recurrir al fondo de liquidez autonómica, bajo unos requisitos que ponen en peligro la esencia del Estado democrático español: "En este escenario, Andalucía presenta mucha mayor solvencia que otras CCAAA de otro nivel. No hay más que acudir al índice de endeudamiento de Andalucía y al diferencial con otras comunidades. Estamos en un nivel del 10% respecto al PIB, cuando el de Cataluña, por ejemplo, es del 20%. Por no hablar de la población. Aquí hay más solidez económica aunque por la falta de liquidez la situación es angustiosa. Pero debo decir, ante todo, que las comunidades y los ayuntamientos de España no son los culpables de la situación del país. Tienen mucha menos presión las deudas de las comunidades que las del Estado, por la conversión de la deuda privada en deuda pública en función de los mecanismos que el Gobierno está tomando para dar liquidez a un sector, como el de la banca, que no ha hecho los deberes en los últimos veinte años".

"El PP pretende retrotraer todo a un escenario preconstitucional" 

Presidente del Parlamento de Andalucía durante dos años, en la célebre época de la pinza, Valderas pasó a ser vicepresidente de la Junta de Andalucía a comienzos de mayo, tras una compleja negociación con el PSOE, que se ha basado en la incorporación de una serie de medidas programáticas para esta legislatura y otros gestos que marcan distancia respecto al mandato anterior, como la creación de una comisión de investigación parlamentaria sobre los ERE fraudulentos, que a partir de agosto incluirá las comparecencias de los dos últimos presidentes autonómicos.

A sus 59 años, el onubense Diego Valderas Sosa asume dicha Vicepresidencia en uno de los momentos más complejos de la historia política española y europea. Coordinador de Izquierda Unida en Andalucía desde 2000, su cohabitación con los socialistas registra más afinidades que roces y no es mala su relación con el presidente andaluz, el socialista José Antonio Griñán. Ahora, ambos se ven hipotecados por los recortes que impone el Gobierno central como este actúa bajo la batuta de Bruselas y de los intereses económicos y políticos de Alemania. En dicha encrucijada, el "bipartito" andaluz –así le llaman los conservadores para equipararlo a la antigua coalición de la izquierda catalana–, tiene dificultades serias para explicar que sus tijeras se mueven por imposición legal y no por voluntad propia.

"Que lleguen los hombres de negro significa poner fin a la autonomía"

"Un rescate de Andalucía, bajo las condiciones tan leoninas que se ponen encima de la mesa, supondría la renuncia al Estatuto de autonomía. Los andaluces tenemos que resistir y no aceptar planteamientos en cualquier operación de liquidez que implique pérdida de soberanía o anulación de Estatuto. Que lleguen los hombres de negro significa poner fin a la autonomía. Y, en ese sentido, habrá que recordar cómo Andalucía ya demostró estar al máximo nivel de compromiso en la defensa de su estatuto, en 1980 y después de 1980. Sin embargo, hay gente que ha olvidado el compromiso que tiene respecto a nuestro estatuto. La situación de déficit de las cuentas públicas no se puede abordar desde la lógica contable, que no tiene salida. Hay que buscar la salida desde la política, probablemente en el marco de la Unión Europea. Más que un Banco Central Europeo, lo que hay es una fortaleza de la banca alemana que condiciona cualquier tipo de acción del BCE a la hora de liberar la deuda al conjunto de los países. No se debe seguir dando pie a que los mercados campen a sus anchas desde una voracidad insaciable. Está demostrado que eso no tiene solución. No hay más que mirar a otros países que cogieron ese camino y comprobar cómo se encuentran", asegura.

"Debemos salir de la crisis con el I+D+i de la política. Y jugar esa baza en la UE" 

A su juicio, con esta deriva de ajustes sobre ajustes resulta díficil salir adelante: "Los recortes salvajes nos conducen al suicidio económico y al suicidio social. La política se hace más necesaria y más presente que nunca, por encima de los elementos de contabilidad. No podemos permitir que nos ocurra lo que está ocurriendo en Grecia. [José Luis Rodríguez] Zapatero fracasó en las medidas que puso encima de la mesa, pero [Mariano] Rajoy está multiplicando sus errores por cinco porque son las mismas medidas pero quintuplicadas. Debemos salir de la crisis con el I+D+i de la política. Y debemos jugar esa baza en el escenario europeo para que la solidaridad prime frente a una Europa que goza de unas condiciones ventajosas y que pone cerco al resto de los ciudadanos que supuestamente debieran disfrutar de sus mismos derechos. O hay un cambio europeo hacia la solidaridad o será muy difícil que Europa se mantenga".

"La calle planteó el pasado jueves que hay que buscar otras alternativas políticas. En Andalucía, reclamamos un plano de lealtad con el conjunto del Estado. La lealtad es de ida y vuelta, así que debemos advertir de que Andalucía no va a renunciar a sus conquistas sociales desde el punto de vista democrático. El Gobierno del PP pretende retrotraer todo a un escenario preconstitucional. No hay más que ver el intento por vía financiera, de asfixiar los Estatutos de autonomía sobre las competencias que les son propias y también a los ayuntamientos para llevarlos a un escenario anterior a 1979. Tenemos un gran desafío por delante, muy estrechamente ligado al sentimiento de nuestro pueblo, a la capacidad de lucha, de reivindicación y consolidación de los derechos. Y tenemos que mantener la cercanía y el contacto para hacer posible decisiones colectivas y saber qué piensan las organizaciones sociales".

"La situación de déficit no se puede abordar desde la lógica contable" 

Valderas no parece sentirse cautivo del pacto de Gobierno con el PSOE de Griñán: "Yo creo que este Gobierno tiene un perfil propio, diferente al Gobierno al que ha sustituido. En esta etapa está presidido con dos fuerzas políticas, que han acordado llevar a efecto 250 medidas y 24 leyes, durante este mandato, pero también supone una inflexión en los talantes y en la filosofía de actuar, sobre la base de priorizar cuestiones, gestionar bien y decidir colectivamente. Desde ese nuevo talante, hay que contar con el conjunto de la ciudadanía y la expresión de esa ciudadanía da una solvencia enorme a Andalucía desde el plano social y político para salir de la crisis. Esta situación no puede nadie ocultar que es dura, difícil. Sin embargo, Andalucía ha superado momentos más duros y nuestro Gobierno tiene la vocación decidida de superar la situación".

"Este Gobierno tiene un perfil propio, y supone un inflexión en los talantes. El acuerdo es sólido"

"El acuerdo es sólido, potente, fuerte –añade–, quizá lo único sea que yo pensé que IU entraba a lidiar un toro difícil, un miura de mil kilos, y nos hemos encontrado que la situación era aún más complicada, porque tenemos encima de la mesa toda la ganadería de vitorinos. Esa situación se agrava porque un Gobierno central presiona sobre el ejercicio presupuestario de una comunidad como Andalucía, tan importante como Grecia o Portugal por su magnitud, por su importancia. Ese reconocimiento de la situación nos ha llevado a que el nuestro sea un Gobierno que ha sustituido al anterior con objetivos diferentes. Hay cosas que se han puesto encima de la mesa y se están estudiando, como la creación de un grupo de trabajo que empieza a analizar los elementos de sostenibilidad financiera, las posibilidades de crear bancos de tierras para el conjunto de jornaleros, sociedades que puedan crear empleo en sectores de la agricultura, o el plan de choque que la próxima semana se va a poner encima de la mesa". 

Valderas remarca las nuevas señales, la nueva impronta que ha dejado ver IU en el Ejecutivo: "En nuestro Gobierno también se percibe, creo, una actitud muy diferente hacia los desahucios, o esa actitud de cercanía con las organizaciones que están trabajando en el ámbito social, pero también esa otra actitud ante el medio ambiente, por la que el consejero de Turismo [Rafael Rodríguez, de IU] ha paralizado nueve campos de golf que obedecían a un anquilosado modelo especulativo o ahí también se inscribe la lucha por salvar Valdevaqueros, en Tarifa, frente a la urbanización de su entorno. En no más de sesenta días de acción de este Gobierno hay nuevos elementos y perspectivas en el marco de este nuevo tiempo político. El espíritu del 28 de febrero vuelve a recuperarse y se le pide a la sociedad que esté con su Gobierno, en un escenario muy preocupante, muy dramático".

"La calle ha planteado que hay que buscar otras alternativas" 

Izquierda Unida asume en Andalucía su responsabilidad de gobierno pero, por otra parte, apuesta por rebelarse. Sus consejeros participan en encierros y su vicepresidente en manifestaciones. A pesar de ello, el pasado viernes, Valderas fue abucheado por un grupo de funcionarios que se manifestaba ante los juzgados de Sevilla: "En el 19-J, las banderas del IU han ondeado sin problemas en las manifestaciones. Yo estuve en la de Huelva, y mucha gente se me acercó, pero no para increparme sino para decirme que debemos resistir. El viernes, me silbaron veinte personas con derecho de cabreo. Hay una parte de la sociedad que tiene los derechos de cabreo razonablemente pagados.

"La percepción mayoritaria saben que en estos momentos hay un rostro de la política de recortes que es el del Gobierno de España, condicionado por las condiciones leoninas que le impone Bruselas. Hay medidas, como las de lucha contra la economía sumergida o la evasión de capitales y la dación en pago de las viviendas hipotecadas, que ni una comunidad autónoma ni un ayuntamiento pueden establecer. Una autonomía y un municipio son tan sólo unidades de gasto y si les agotan los ingresos no pueden responder a sus compromisos. Los ciudadanos han visto que fuerzas políticas como IU no sólo están en la lucha, sino en la movilización. Queremos ser una fuerza política de lucha y de Gobierno, desde un nivel de mayor codecisión".

"Un día después de la manifestación me silbaron veinte personas con derecho de cabreo"

"Lo cierto es que en la calle se ha visto marchar juntos a mucha gente y sobre todo a un sector progresista importante con los sindicatos en frente –continúa–. Porque habrá que decir que esa movilización ha sido liderada por los sindicatos de clase, que son los que han sacado a la sociedad más progresista, a la que dice basta y que se sitúa en un escenario de rebeldía. Lo que la gente está valorando es que estas medidas del Gobierno de Rajoy son inútiles y crece la rebeldía. Se trata de medidas discriminatorias, desiguales, que tratan con más dureza a la mayoría social y a la parte más débil y, en cambio, a esa otra parte más ligada a la responsabilidad de crisis, la toca de soslayo. Lo que los ciudadanos sienten es cabreo y rebeldía razonada".


Según los estatutos de Izquierda Unida, Diego Valderas (Bollullos Par del Condado, Huelva, 1953) deberá dejar de ser coordinador general de Andalucía probablemente a comienzos de 2013, cuando se celebre su asamblea regional tras la federal de finales de este año: "Me someteré a lo que mis compañeros consideren oportuno. Hay unos estatutos y sólo en el supuesto de que mis compañeros consideren que debo seguir coordinando la acción política de este proyecto, lo haré. Si no, seré el mejor gregario del compañero o compañera que me sustituya".

No siempre coincidente con el Colectivo de Unidad de Trabajadores (CUT) de Juan Manuel Sánchez Gordillo, Valderas saluda la plataforma creada por Julio Anguita o al partido de Izquierda Abierta que promueve Gaspar Llamazares: "Siempre ha existido la pluralidad en el seno de Izquierda Unida. Anguita y Llamazares están ahí. IU es un movimiento plural, donde caben respetuosamente opiniones que parecen contradictorias, contrapuestas. El objetivo central es cómo hacer retroceder a esta política neoliberal que tanta injusticia está creando y tantos recortes está llevando a efecto, tirando por tierra la llamada sociedad del bienestar y pilares básicos como el de la salud y el de la educación. Las diferentes sensibilidades están unidas frente a todo ello, por más que haya cosillas internas pero la mayor es la mayor y es que esta situación hay que derrocarla".

Frente social, "más consolidado" en Andalucía

En Andalucía, Izquierda Unida evitó que el Partido Popular pudiera gobernar, pero en Extremadura no lo hizo. Valderas se muestra también respetuoso con la posición de sus camaradas extremeños: "Mis compañeros están en una reflexión motivada también por los momentos duros que se están viviendo. Creo que habrá movimientos que yo no me atrevería a temporalizar en función de que ellos también combaten una determinada política. En Extremadura, pesa una situación de excepcionalidad por las relaciones de carácter político que el PSOE mantenía con mis compañeros. Sin embargo, estamos en un escenario de combate contra las políticas neoliberales, por lo que no cabe descartar un reagrupamiento, quizá ese nuevo frente social de progreso que se está abriendo paso en el conjunto del Estado, si bien en Andalucía está más consolidados".

Respecto a su tierra, recordó que "el bloque social" volvió a manifestarse el 19-J. "Se llame frente o bloque social, empieza a haber una nueva dinámica que tiene referentes sindicales y políticos,  que se percibe en la juventud, en los nuevos movimientos y un referente claro, el de la unidad de ese frente social si verdaderamente quiere derrocar a lo que se nos impone. Andalucía, en ese sentido, es un escenario clave de búsqueda de alternativas".

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