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La encuesta andaluza lanza a los partidos a un clima de campaña

El PSOE intenta frenar la euforia del PP por el sondeo que da ganador a Arenas

ÁNGEL MUNÁRRIZ

El PP suele tener claro qué decir siempre que en Andalucía la atención se aleja de la crisis. Según los conservadores, cuando eso ocurre es porque el "régimen" –palabra predilecta de Arenas– de la Junta y el PSOE ha logrado distraer la atención de la opinión pública de lo realmente importante, el millón de parados. Sólo esta semana ha surgido un tema estelar que el PP aborda con tanto agrado como la crisis. Un tema que conquista todos los titulares y ha generado un clima de auténtica campaña electoral: la encuesta del Instituto de Estudios Sociales de Andalucía (IESA) que les da por primera vez el triunfo con una estimación de voto del 43,2%, frente al 41,6% de un PSOE que en 2008 había ganaba por mayoría absoluta.

¿Por primera vez? Sí, si se consideran sólo los sondeos oficiales. Pero el Gobierno andaluz y el PSOE se aferran a una intrascendente encuesta de 1996, realizada por Mediaset, y que el propio Griñán ya ha citado recordando que "situaba al PP 6,5 puntos por delante, pero días después perdían en las urnas por 10,5".

Las abundantes referencias a la encuesta del 96 y las puyas  sobre el triste currículo electoral de Arenas –a las que ayer se sumó Manuel Chaves– no ocultan una muy tímida autocrítica socialista. Tan tímida que, en realidad, consiste fundamentalmente en pronunciar en público la palabra "autocrítica" para a continuación enumerar logros del Gobierno andaluz y achacar los datos a la crisis económica.

La intención es transmitir calma. Y devolver al PSOE cierta iniciativa. El portavoz de la Junta, Manuel Pérez Yruela –ex director del IESA–, prometió ayer que Griñán dará razones "para recuperar la confianza electoral de siempre".

Arenas, por su parte, prodiga los llamamientos a combatir la "euforia" mientras los suyos disimulan la sorpresa que ha causado en el propio PP una encuesta que, horas antes de hacerse pública, el propio número dos del partido calificaba de "cocinada". Arenas está decidido a seguir con su recetario: machacar a Griñán con el paro y esperar, como hace en Madrid Mariano Rajoy, a que la crisis lo desgaste.

Pero el caso es distinto, porque Arenas necesita una improbable mayoría absoluta. Así que el 7,1% que augura la encuesta a IU –lo que obtuvo en las autonómicas– se revaloriza. "Combatiremos las políticas neoliberales, pero no daremos un cheque en blanco al PSOE", dijo ayer Diego Valderas, coordinador regional de IU, intentando huir de la pinza con el PP y del sometimiento al PSOE. El difícil equilibrio de IU.

El presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, confia en que IULV-CA "respete la lista más votada" en el caso de que los populares ganaran las elecciones autonómicas de Andalucía de 2012 sin mayoría absoluta.

"Espero que Izquierda Unida, y es mi esperanza, respete la lista más votada en el Parlamento de Andalucía", indicó Arenas en una entrevista con el diario digital El Confidencial.com, recogida por Europa Press.

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