Estás leyendo: Las encuestas y las prisas

Público
Público

Las encuestas y las prisas

Dirigentes del PSOE muestran su asombro ante los sondeos del grupo Prisa que atribuyen un efecto electoral casi milagroso a una candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba

MANUEL RICO

Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después, mientras que un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después". Un destacado dirigente del PSOE recurre a esta cita de El arte de la guerra, libro escrito por el estratega militar chino Sun Tzu hace más de 2.000 años, para explicar lo que está ocurriendo con el debate sobre la posible sucesión de Zapatero: "Un grupo de comunicación y varios dirigentes del PSOE quieren ganar las primarias antes de las primarias. Pretenden evitar que haya cualquier candidato alternativo a Rubalcaba, buscan crear un escenario tal que parezca de locos dar la batalla. Y un arma clave en esa operación es el uso espurio de las encuestas".

El grupo de comunicación es Prisa, propietario de El País y de la cadena Ser, que durante las últimas semanas han difundido sendas encuestas que han provocado asombro entre muchos dirigentes socialistas. El pasado 9 de enero, El País pronosticaba al PSOE una importante derrota con Zapatero al mando, que se transformaba en victoria si era sustituido por su vicepresidente. Y en la información se aseguraba literalmente: "En el debate político, se ha abierto paso el nombre de Rubalcaba como único posible sucesor y, según la encuesta, tiene a su favor el poder actuar como antídoto de esa falta de movilización de la izquierda. El vicepresidente primero le daría al PSOE lo que necesita, porque con él la fidelidad de los votantes socialistas subiría 20 puntos". Pocos días después, el 17 de enero, la cadena Ser ensanchaba aún más la diferencia entre los dos líderes socialistas: con Zapatero como cartel electoral, el PSOE perdería por 5,3 puntos, mientras que con el vicepresidente ganaría por 8,5. Un vuelco de casi... ¡14 puntos! Y lo más asombroso: Rubalcaba incluso desmovilizaría a parte del electorado del PP (ver gráfico).

"Quieren ganar las primarias antes delas primarias", denunciaun crítico con Rubalcaba

Casi ningún experto pone en duda que la imagen de los candidatos tiene una influencia creciente en los electores, incluso en los sistemas parlamentarios, donde se vota a partidos más que a personas. Claro que en este caso estamos hablando del presidente y el vicepresidente del mismo Gobierno, que comparten el mismo proyecto y que sufren el mismo contexto económico adverso. "No es razonable que haya una diferencia electoral de metros, donde hay una diferencia política de milímetros", destaca uno de los sociólogos consultados por este diario.

El milagro electoral que los medios de Prisa atribuyen a su político preferido se ha convertido en la comidilla por excelencia entre los dirigentes socialistas. Los más próximos al vicepresidente dicen que tanto fervor demoscópico "le perjudica", algo que ponen en duda los adversarios de Rubalcaba, que atribuyen a la difusión de los sondeos la función de crear ese escenario donde sólo haya un "único posible sucesor". Eso sí, todos están de acuerdo en que las encuestas sirven para remachar el clavo del desprestigio del presidente. "Todo lo que crece Rubalcaba, decrece Zapatero", resume una persona de la ejecutiva. Un compañero suyo en la dirección socialista lo explica en términos más crudos: "El grupo Prisa quiere quebrar a Zapatero, destruirlo, no sólo políticamente, sino como persona. Cuando uno es atacado de forma permanente, se vuelve más vulnerable. Así que tratan de desmoronarlo, para que ceda el testigo cuanto antes".

Los partidarios del vicepresidente sostienen que los sondeos de Prisa le "perjudican"

Ningún dirigente socialista pone en duda que, en estos momentos, Rubalcaba es el político mejor valorado por los militantes. Y tampoco que la imagen de Zapatero está hundida entre los afiliados y simpatizantes del PSOE, "que se muestran desconcertados y desanimados ante el giro del presidente en política económica y social durante el último año". Estas circunstancias, según otros expertos, son precisamente la clave para dar credibilidad a los resultados de las encuestas difundidas por los medios de Prisa: "Hay muchos votantes socialistas que critican a Zapatero por inútil, por su falta de eficacia, y podrían ver en Rubalcaba un salvador, alguien que aporta un liderazgo fuerte en momentos de crisis. Otra cosa es que los datos se mantuvieran si Zapaterodecide retirarse y todos los focos se ponen en Rubalcaba, porque las ganas de castigar al PSOE existen".

Entre los dirigentes socialistas más alejados de Rubalcaba predomina el convencimiento de que la operación recambio está diseñada en dos fases: Zapatero anuncia antes de abril su decisión de no repetir y, de forma inmediata, los fieles al vicepresidente lo proponen como sucesor en un comité federal. El primer movimiento aliviaría a los candidatos autonómicos y municipales que declaran su temor a que los comicios del 22 de mayo se conviertan en un plebiscito sobre Zapatero, tal y como dijo esta misma semana el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara. Pero la renuncia de Zapatero podría abrir un escenario aún más endiablado para los candidatos autonómicos, en caso de que el partido tuviese que afrontar unas primarias. Así que, para conjurar ese riesgo, se presentaría como imprescindible el segundo movimiento: una sucesión en el comité federal, para evitar los enfrentamientos propios de un congreso extraordinario o de un proceso de primarias.

Volviendo a Sun Tzu, los partidarios de Rubalcaba parecen guiarse por su máxima de que "lo que es esencial en la guerra es la victoria, no las operaciones prolongadas". Claro que en el PSOE hay otro grupo de dirigentes que dicen no estar dispuestos a permitir ese paseo militar y repasan otra cita del sabio chino: "Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas".

Más noticias de Política y Sociedad