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"La España plural es un espejismo"

Entrevista a Joan Ridao, cabeza de lista de Esquerra por Barcelona

DAVID MIRÓ/FERRAN CASAS

Joan Ridao (Rubí, 1967) fue el hombre Estatut de Esquerra, negoció hasta la extenuación el texto en Madrid y llegó a granjearse el "respeto intelectual" de Federico Trillo, que como él (y Zapatero) es experto en derecho constitucional. De aquella experiencia le ha quedado un cierto insomnio y, sobre todo, un prestigio que ahora su partido, consciente de que será difícil repetir los ocho diputados de 2004, quiere aprovechar al máximo para retener el grupo parlamentario.

 

Ustedes en esta campaña se están ofreciendo para pactar con el PSOE pero Zapatero no quiere saber nada de su oferta...

Zapatero ha dicho que a ERC ni agua pero que tampoco tiene ninguna intención de pactar con CiU. Eso es porque lo catalán no vende, aún menos en campaña. Y no es lo mismo que debía pensar Zapatero hace cuatro años porque nosotros éramos igual de independentistas y teníamos un programa muy parecido. Estamos acostumbrados a ese trato, y eso no es un impedimento para que tengamos muy claro que el PSOE es el mal menor y que si depende de ERC la derecha no gobernará nunca, porque si queremos conseguir algunos avances sólo pueden venir de la mano de pactos puntuales con el PSOE.

Nosotros estamos orgullosos de la contribución que hicimos a la primera parte de la legislatura, que calificamos de bienio progresista, donde hicimos posible la aprobación de un paquete de leyes socialdemócratas muy importantes. La gran paradoja de la situación actual, es que mientras huye como del demonio de todo lo catalán, Zapatero dice que está dispuesto a llegar a acuerdos con el PNV, que quiere convocar un referéndum en otoño. Es aquello que decía Felipe, el problema vasco es de orden público, y aquello realmente nocivo para España es el hecho diferencial catalán.

De hecho el desgaste más importante que ha sufrido Zapatero en esta legislatura no ha sido por el proceso de diálogo con ETA sino por el Estatut...

Para nosotros ha sido un fracaso estrepitoso todo lo referente al modelo territorial, que tenía dos patas, el Estatut y el proceso de paz. Por eso en el balance de la legislatura hay que diferenciar la primera parte, con unos logros sociales de los que nos sentimos orgullosos y corresponsables, y la segunda parte. Zapatero nos dijo "voy a hacer una España tan federal que nos os váis a querer ir", y aún estamos esperando. La España plural ha sido un espejismo.

Y el proceso de paz ha quedado reducido a una mera cuestión de lucha antiterrorista. Por eso nosotros en esta legislatura vamos a cambiar de actitud, porque en 2004 la sola esperanza de que Zapatero cumpliese con la promesa de aprobar el Estatut, hizo que le diésemos apoyo de entrada a cambio de algunos compromisos como la retirada del PHN, la retirada de Irak o los papeles de Salamanca. Nosotros ahora no fiamos.

La situación es paradójica para ustedes. Por una parte su electorado les acusa de haber sido unos pardillos en Madrid por su apoyo a Zapatero, y los socialistas se quejan de sus actitudes radicales que les han desgastado...

Joan Puigcercós puso tres condiciones para la investidura, un cambio de mentalidad para luchar contra el centralismo, y aquí constato que Zapatero no engaña a ERC, engaña a todo el mundo, escuchen al señor Mas. La segunda condición era la política social, y aquí se han hecho cosas importantes, un auténtico giro social en cuestiones como la Ley de Igualdad, la Ley del Suelo, la Ley de Financiación de Partidos...pero otras no se han cumplido y podríamos decir que Zapatero lo ha dejado a medias. Es un balance agridulce, pero lo que condiciona el final es el tema del Estatut y del autogobierno. Yo creo que hicimos santamente el 2004, y que la segunda parte de la legislatura, que Zapatero haya sucumbido a la presión de la derecha política y mediática no es imputable a ERC.

¿Hace autocrítica de la actuación de su grupo en Madrid estos 4 años?

A mi no se me caen los anillos por reconocer cierta autocrítica y que algún gesto simbólico nuestro haya podido ser mal entendido...en el tema del catalán por ejemplo, hemos tenido que esperar un cuarto de siglo para que algún diputado catalán, después de que otros han tenido hegemonía del catalanismo durante prácticamente 30 años, pues forzando la letra del reglamento de las cortes pudiese expresarse en su lengua. Algunos de estos gestos pueden no haber sido entendidos fuera, pero tampoco estamos nosotros para hacer pedagogía en España, tendría que ser al revés, pero entiendo que eso haya podido incomodar a algunos. Pero más allá de eso no creo que hayamos tomado ninguna decisión política que haya podido perjudicar nuestra imagen, más allá de que reconozca que la marca de ERC es una marca dura, refractaria, que difícilmente vende en España como tampoco vende el conjunto del catalanismo.

Ustedes no se cansan de decir que España no quiere cambiar y que son inútiles todos los esfuerzos en esa dirección...pero entonces ¿por qué hay que votarles a ustedes el 9-M?

En 2004 hicimos un ejercicio de pragmatismo, una apuesta estratégica de hacerle la prueba del algodón a la izquierda española para ir transitando gradualmente hacia un encaje federal. Hicimos un ensayo y un intento, y creo que hicimos bien, lo que pasa es que ha quedado obsoleto porque desde la otra parte no ha habido una contraoferta federal seria, si alguna día llega ya la escucharemos, pero de momento hemos llegado a la conclusión de que sólo podemos conseguir un estado propio a través de una mayoría social y política, y poder ejercer democráticamente el derecho a decidir. Siempre empiezo mis intervenciones diciendo que no es incompatible ser independentista y hacer política en Madrid, porque es allí donde nace nuestra asfixia económica, y mientras seamos administrativamente españoles, y sobre todo mientras paguemos impuestos, lo que tenemos que exigir es un trato justo e igualitario empezando por la política social, que beneficia a Catalunya pero también al resto del estado, y siguiendo con temas estratégicos para nosotros como la financiación, o el futuro de las infraestructuras. Por eso si en estos cuatro años podemos avanzar en estos campos daríamos por amortizada nuestra presencia en Madrid.

Todo eso en la hipótesis de que todas las fuerzas del catalanismo fuesen decisivas en Madrid pero ¿qué pasa si el PSOE suma con PNV e IU y les deja fuera a ustedes y a CiU?

Yo creo que la aritmética previsible es un PSOE con una mayoría relativa y después hay muchas incógnitas. Habrá que ver qué pasa en otoño con el PNV, si decide echarse al monte y convocar el referéndum. Habrá que ver cómo reaccionan las fuerzas catalanistas ante un desafío del Tribunal Constitucional con un sentencia adversa al Estatut, eso puede acabar uniendo a un catalansimo que a pesar de nuestros esfuerzos y como se ve en estas elecciones, continúa estando desunido. Y si Zapatero es inteligente lo que pretenderá es reproducir la dinámica de la segunda mitad de la legislatura, además ha dicho claramente que no quiere alianzas estables con nadie, que es llegar a acuerdos con todos, y creo que es el terreno donde él se mueve con más comodidad porque es un político muy líquido, en el sentido más baumaniano del término, y pienso que la dinámica de esta legislatura será más parecida a la segunda parte de la anterior que a los dos primeros años.

Carod-Rovira ha pedido un frente común de los partidos catalanistas para negociar la investidura de Zapatero...¿Cómo se podría articular?

En la medida en que las condiciones que nosotros ponemos para la investidura se parecen como dos gotas de agua a algunas que proponen otras fuerzas, por ejemplo en el tema de la publicidad de las balanzas fiscales, no es sólo una exigencia de ERC, y puede haber otras como la apuesta por la plurinacionalidad del estado y todo lo que eso significa en el reconocimiento de sus lenguas, o en el tema de la financiación, o mejores infraestructuras...esas coincidencias tendrían que hacer factible ese frente común. Nos dirigimos básicamente a los grupos que tienen grupo parlamentario propio, pero no descartamos sumar al PSC. De hecho la señora Chacón en el debate de TV3 dijo que estaban dispuestos a votar en contra del PSOE. Y el primer acuerdo unitario de las fuerzas catalanistas debe ser no dar apoyo a José Bono como presidente del Congreso, y aquí veremos si la señora Chacón es coherente o no, porque destacados dirigentes del PSC han criticado a Bono.

La campaña de CiU está siendo muy dramática, con apelaciones a la unidad del catalanismo...

Y tan dramática. Cada vez que el señor Duran por razones terapéuticas no hace campaña el señor Mas la lía, es tremendo.

¿Pero comparten ese diagnóstico tan dramático para el catalanismo?

Estamos abriendo el pórtico de una nueva etapa histórico, es otro ciclo después del fracaso de la España plural. Yo lo que sí que creo es que son dramáticas para el catalanismo de matriz autonomista, a diferencia del independentismo, que ya ha hecho su aggiornamento y ha decidido cuál es su hoja de ruta, conseguir un estado propio y dejarnos de puñetas, ellos tienen un problema, porque siguen en el mito del catalanismo fundacional de ir a España a modernizarla, pero claro después del colapso del autonomismo, del fracaso del Estatut, etc, pues lo tienen muy crudo. Pero no sólo CiU, la salida de tono de Maragall pidiendo el voto en blanco está en el mismo contexto. Creo que existe una gran desorientación en la sociovergencia, lo que pasa es que en el caso de Maragall no se atreve a pedir el voto para una opción independentista, porque sería un ejercicio muy rupturista, y en el caso de CiU se traduce en una auténtica deseseperación.

¿La Generalitat también juega en estas elecciones? ¿Quién representa mejor sus intereses en Madrid?

Muchas veces nuestros diputados han tenido que dar apoyo a consejerías de nuestros socios en Madrid, por eso ERC resulta la fuerza más útil para defender los intereses del gobierno de Catalunya, porque el PSC no tiene margen de maniobra, está desaparecido en combate y es dependiente del PSOE, e ICV es testimonial.

El PP ha puesto Catalunya sobre la mesa con temas como la segregación lingüística...

El PP utiliza el anticatalanismo como combustible electoral, es un clásico y es normal. De hecho el PP, aunque pueda experimentar una mejora electoral en Catalunya respecto a hace cuatro años, es una fuerza marginal, y el sacrificio de Josep Piqué demuestra que han renunciado a ser un partido normal aquí. Ellos buscan votos en otros lados.

¿Qué le preocupa del programa del PSOE?

Yo no caeré en el discurso de decir que PP y PSOE son los mismo porque sería ridículo, uno tiene una tradición democrática y delucha antifranquista que el otro no tiene, una tradición republicana y un programa socialdemócrata en el cual nosotros nos podemos sentir cómodos. Pero a la hora de defender la unidad de España no hay demasiadas diferencias. Y eso se ve por ejemplo con el AVE. El PSOE no ha cambiado el esquema radial de las infraestructuras que inició el PP.
Por eso me preocupa del PSOE que su programa para estos cuatro años en materia autonómica consiste en cerrar al mapa autónomico, que es lo mismo que hizo Aznar en su segunda legislatura. Y también que pretende recentralizar todo el gasto social, y finalmente ese mercado persa en que se han convertido las prestaciones sociales, con un poso un poco rancio y populista, y que encima se está haciendo a costa de las competencias autonómicas. Y estos cuatro años tenemos que parar los pies a Zapatero en ese sentido o tendremos una colisiónmuy importante porque está en juego el autogobierno.

Mas y Pujol no se cansan de repetir que Zapatero les engañó...¿y a ustedes?

Nosotros fuimos honestos, fuimos leales, dimos apoyo a los proyectos más importantes de la primera parte de la legislatura, y en cambio quien no tuvo reciprocidad fue Zapatero cuando el 21 de enero de 2006 pacta el Estatut con el señor Mas a espaldas de sus aliados. Él es quien se comportó de forma desleal, y lo sabe, y por eso esta vez somos más escépticos, descreídos, además no fiamos, y a la hora de llegar a acuerdos como decimos en catalán, antes de invitarnos a la comunión pediremos que se bautice.

Modelo de estado al margen, ¿están contentos de cómo se han llevado las cosas en la política social o la relación con la iglesia?

Vamos por partes, en el ámbito social se han hecho cosas importantes, pero en el tema e la laicidad no, y la prueba es que a Zapatero le ha acabado saliendo el tiro por la culata cuando a catro días de la campaña electoral la cúpula más integrista de la iglesia católica y el PP le ha salido a la calle y ha pedido el voto para el PP, cuando él tenía la oportunidad de llegar a acuerdos con IU y nosotros. No le faltaban aliados para hacer una pauesta decidida por un estado laico y moderno, y eso quiere decir por ejemplo tener el coraje de no perpetuar los privilegios de la iglesia católica que vienen de la etapa predemocrática, con el Concordato. En este tema no estamos satisfechos. Otro es la memoria histórica. Para haber llegado hasta aquí no hacía falta abrir un debate que ha tenido costes para todos, y particularmente para una parte de la izquierda española. Es un debate cerrado en falso. Para declarar ilegítimo el franquismo y no poder anular los sumarios, y hacer un acto de reparación histórica, pues no hacía falta.

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