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"España es el primer país que destruyó las bombas racimo"

Chacón insiste en que el Gobierno fue pionero en eliminar este tipo de armas. España ha vendido a Libia armamento por 10,7 millones

ELENA HERRERA

El 30 de mayo de 2008, un mes y medio después de que Carme Chacón tomara posesión como ministra de Defensa, 111 países suscribieron la Convención de Dublín para erradicar las bombas de racimo, un tipo de arma compuesta de submuniciones que se liberan al ser lanzadas desde el aire y que tienen en el terreno unos efectos similares a los de las minas antipersonas.

Chacón recordó ayer en la Comisión de Defensa de que, en 2008, el actual Gobierno fue el que tomó la decisión unilateral de prohibir la fabricación, el almacenamiento y la distribución de este tipo de armas. Subrayó además que "España es el primer país que destruyó las bombas racimo que había en sus arsenales".

Así, se eliminaron 5.589 municiones, de las que unas 4.600 eran granadas de mortero de fabricación española; 600 bombas de racimo estadounidenses y las 400 restantes bombas antipistas elaboradas también en España. En Defensa subrayan además que las Fuerzas Armadas españolas jamás han utilizado bombas de racimo en ninguna de sus intervenciones.

Sin embargo, el diario The New York Times puso a España en el centro de todas las miradas la semana pasada cuando denunció que las fuerzas de Gadafi habían utilizado bombas de racimo fabricadas por empresas españolas en 2007 en sus ataques contra zonas residenciales de Misurata, ciudad al este de Trípoli.

Lo cierto es que desde que la UE levantara el embargo a la venta de armas a Libia en octubre de 2004, España ha vendido al régimen libio armas por valor de 10,7 millones, según las cifras que maneja la Secretaría de Estado de Comercio Exterior.

Las bombas de racimo a las que se refiere el diario norteamericano podrían estar integradas en la partida de material clasificado por Comercio en la categoría de "Bombas, torpedos, cohetes, misiles" que empresas españolas exportaron a Libia en 2008 por valor de 3,8 millones. No obstante, fuentes de esta Secretaría explicaron el pasado febrero, cuando estalló el conflicto, que en realidad se trataba de "lanzagranadas".

Los últimos datos conocidos, del primer semestre de 2010, apuntan a que España exportó a Libia en ese tiempo material de defensa no incluye armas por 6,8 millones. Comercio había autorizado la venta a Libia de 1.000 gafas de visión nocturna pero revocó las licencias tras el estallido del conflicto.

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