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España y Venezuela entierran el "¿Por qué no te callas?" del rey

Zapatero y Chávez asientan la nueva relación bilateral en el petróleo y los acuerdos comerciales

JUANMA ROMERO

Fin de la historia. Página pasada. Caso liquidado. El “¿Por qué no te callas?” ha cumplido su ciclo vital. Murió.

Oficiaron el entierro los mismos protagonistas que en noviembre de 2007 le dieron vida: los contendientes, el rey Juan Carlos y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el espectador José Luis Rodríguez Zapatero. Ayer, ocho meses después de la fabulosa bronca en Santiago de Chile, en la XVII Cumbre Iberoamericana, era el momento. La ocasión para que Madrid y Caracas zanjasen las tensiones.

Fue en un doble acto. Por la mañana, a las 11.30 –con una hora de retraso–, Chávez llegó al palacio de Marivent en Palma, residencia de verano de los reyes. En el patio le esperaba ya el monarca. Hubo apretón de manos, risas, miradas cómplices, chascarrillos. Comentarios sobre el calor de Mallorca, que al venezolano le pareció la réplica del Caribe. Y frase de sustitución del mítico “¿Por qué no te callas?” del rey. La nueva versión es de Chávez, y se la lanzó con tono cordial a don Juan Carlos: “¿Y por qué no vamos a la playa?”.

La reunión en Marivent entre los dos “amigos” se prolongó una hora. “El presidente quería que el rey tomara conciencia de la realidad de Latinoamérica”, relataron fuentes de la cancillería venezolana.

Chávez voló de corrido a Madrid. Le esperaba en la Moncloa su anfitrión en España, Zapatero, que tuvo que aguantar un plantón de 45 minutos sobre la hora prevista, las dos de la tarde. Ambos charlaron 30 minutos antes de comparecer ante la prensa.

Zapatero habló del “reencuentro muy positivo” de los dos Estados. El mandatario venezolano agradeció la invitación del presidente y la “calidez” con la que fue recibido. Aludió a la cita “muy placentera” con su “amigo” el rey, al que invitó a visitar su país en 2009, como espera pueda hacerlo el jefe del Gobierno español. "Ratifico la mano extendida y el corazón desbordado de afecto hacia España”, resumió. 

Las tensiones fueron barridas por el petróleo y las relaciones comerciales, los asuntos centrales de la entrevista en Madrid. Chávez y Zapatero anunciaron que se concertaría en breve una reunión de empresarios bilateral. En paralelo, el presidente venezolano guiñó un ojo a Repsol. “Es muy importante contar con su participación en la Faja del Orinoco”, la mayor reserva de crudo del mundo. La petrolera española tiene allí, en el campo Junín VII, unas reservas de 130,6 millones de barriles (el 5,4% del total de la compañía), informa Antonio M. Vélez. Pero ésta querría explotar un segundo campo, y Chávez le correspondió con disposición.

La hubo y se concretó en el almuerzo posterior. Fuentes de la Presidencia del Gobierno precisaron que “en el más breve plazo posible” se firmará un acuerdo “ventajoso” para ambos países: Venezuela permitirá a Repsol extraer hasta 200.000 barriles diarios del Orinoco, la sexta parte de lo que hoy consume nuestro país (1,2 millones al día).

Hasta que sea posible, la petrolera extraerá 10.000 barriles diarios a 100 dólares –ayer, el Brent cerró a 124 dólares–. España ingresará ese dinero en un fondo. Así, transferirá a Venezuela tecnología, maquinaria, desarrollo de renovables, ayuda humanitaria... Con razón confesó Chávez después a TVE que España tenía "garantizado el suministro de petróleo por 100 años". 

Fue sólo una mañana. De cierre y arranque de ciclo.

 



1. Mesa de diálogo mixta // Chávez llevaba en su agenda la polémica directiva de retorno de inmigrantes de la UE. No chocó con Zapatero. “No queremos confrontación, sino soluciones”, dijo. El venezolano insistió en la comparecencia, y en el almuerzo posterior, en que debía crearse una mesa de diálogo con países latinoamericanos y europeos para “matizar y explicar” la directiva. Se olvidó de las amenazas. “Venimos a España con la mejor buena fe”. 

2. 20 millones de ocupados // A Zapatero se le preguntó por la mala Encuesta de Población Activa que se hizo pública ayer. El presidente contrastó el 10,44% de paro con el volumen de población ocupada, 20,4 millones, “el mayor número de la historia”. 

 

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