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Girona rechaza poner trabas al arraigo

Los socialistas catalanes corrigen el voto que habían dado en otros municipios

ELISABET ESCRICHE

El grupo municipal de los socialistas catalanes en Girona rompió la tendencia de los ayuntamientos gobernados por el PSC y votó en contra de la moción que exige que los consistorios tengan más facilidades para restringir el proceso de reagrupamiento familiar de los inmigrantes cuando entre en vigor la nuevaLey de Extranjería.

El texto sometido a votación solicitaba que el consistorio catalán pudiese incluir en el informe de residencia si el inmigrante había sido multado por incumplimiento de la ordenanza de convivencia y civismo y, en caso de que hubiera sido así y hubiera reincidencia en los últimos 12 meses, se hiciera una valoración negativa.

El equipo de Gobierno municipal de Girona, liderado por el PSC en coalición con los nacionalistas de ERC y los ecosocialistas de ICV, rechazó la moción y argumentó que, a diferencia de otros municipios catalanes, nunca se han producido conflictos importantes de convivencia. "Cada pueblo tiene sus características y sus soluciones", subrayó el portavoz socialista, Joan Pluma.

"No es un debate que deba hacerse pueblo a pueblo"

La alcaldía también consideró que no tenía sentido abrir un debate antes de que se apruebe la nueva Ley de Extranjería. "No es un debate que deba hacerse pueblo a pueblo", insistió Pluma.

El portavoz municipal también dejó claro que el ayuntamiento consulta los archivos cuando lo cree necesario en el momento de valorar una petición de arraigo y que lleva años trabajando para lograr una buena convivencia en la ciudad. "Hemos llevado a cabo acciones en las escuelas, hemos fomentado el asociacionismo y se ha creado la figura del agente cívico", explicó Pluma.

El Partido Popular, impulsor de la moción, criticó duramente la postura del equipo de Gobierno. La portavoz popular, Concepció Veray, acusó al tripartito de gobernar de "espaldas a la ciudad". Según Veray, ha habido incidentes en los barrios con mayor población inmigrante, como Sant Narcís, Santa Eugènia y Can Gibert del Pla.

Salt fue el primer municipio gerundense que aprobó la moción

El PP tampoco entiende por qué ayuntamientos gobernados por socialistas, como los de Lleida, L'Hospitalet o Salt, han impulsado y aprobado mociones similares y en Girona ha sido descartada. Por su parte, CiU se abstuvo y sopesó que los incidentes de convivencia en Girona no son atribuibles a los inmigrantes.

Salt fue el primer municipio gerundense que aprobó la moción, muy criticada por las asociaciones de inmigrantes. Una de ellas, el GRAMC, ha presentado una queja al Síndic de Greuges, que la ha admitido a trámite.

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