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El Gobierno cree concluidas las excarcelaciones en Cuba

Llegan a Barajas 37 disidentes y sus familias, que se distribuirán por diez comunidades

 

IÑIGO ADURIZ

Con la llegada a España de 37 disidentes cubanos que han sido excarcelados en su país, culmina según el Gobierno el proceso que ha permitido la liberación de 115 presos de conciencia desde el pasado 13 de julio. Dicho proceso es el resultado de las negociaciones que mantuvieron el pasado verano el régimen castrista y la Iglesia católica de aquel país, gracias a la mediación del entonces ministro de exteriores español, Miguel Ángel Moratinos.

Pocos minutos antes de las ocho de la mañana de ayer aterrizó en el aeropuerto Madrid-Barajas el avión de Air Berlín que había sido fletado por Exteriores para el citado traslado. En él, además de los expresos, viajaban sus familiares que, en total, sumaban unas 200 personas.

Los disidentes y su familiares suman más de 230 personas

Nada más llegar, las autoridades españolas les facilitaron asistencia para la presentación de sus respectivas solicitudes de protección internacional, según informó el ministerio a través de una nota. Posteriormente, las ONG que han firmado los correspondientes convenios con el Gobierno han sido las encargadas de trasladar a los disidentes y a sus familias a diferentes centros de acogida.

Responsables de las organizaciones explicaron que Cruz Roja se hizo cargo de catorce familias, que fueron distribuidas entre Puentegenil (Córdoba), Málaga, Alicante, Valencia, Barcelona, Pamplona, Bilbao y Torrelavega. La Comisión Española de Atención al Refugiado (CEAR) envió a otras tantas a Málaga y Cuéllar (Valencia). Y la Asociación Comisión Católica Española de Migraciones (ACCEM) distribuyó al resto entre Sevilla, Alzira (Valencia), Guadalajara, Valladolid, Burgos, Oviedo, Gijón y A Coruña.

Otras dos personas se quedaron en Madrid, en el hotel Welcome del distrito de Vallecas, adonde ya fueron trasladados muchos de los disidentes que llegaron a España en viajes anteriores. Se trata de Orlando Fundora, miembro del conocido como Grupo de los 75, o Primavera Negra, y su mujer. Ante su delicado estado de salud, las ONG prefirieron mantener a Fundora en Madrid antes de obligarlo a viajar de nuevo.

«La idea es seguir apoyando a mi pueblo» afirma uno de los expresos

"La idea es seguir apoyando a mi pueblo y a los presos, y no sólo a los de mi país, sino a todos aquellos que vivan bajo la represión en cualquier otra parte del mundo", señaló Fundora en una entrevista concedida a la agencia Efe. Y es que, aseguró llevar "la democracia y la libertad" en la sangre.

José Javier Sánchez Espinosa, subdirector de Migraciones de Cruz Roja, explicó que, exceptó Fundora, todos los que llegaron ayer "están en buen estado de salud". Destacó, además, que entre ellos viajaba una chica embarazada de dos meses, que no sufrió ningún percance durante el vuelo. Las tres ONG habían desplazado hasta La Habana a varios de sus miembros para ayudar a los disidentes y a sus familias durante el viaje.

Exteriores indicó que con esta última llegada, han sido 115 presos políticos los que han sido liberados desde julio pasado. Este número incluye a los 52 presos de conciencia del llamado Grupo de los 75, detenidos en marzo de 2003. Cuarenta excarcelados de los 52 fueron acogidos en España, mientras que los 12 restantes fueron puestos en libertad paulatinamente en territorio cubano.

Además, han sido liberados otros presos de conciencia que estaban recogidos en las listas de Amnistía Internacional, de las Damas de Blanco, y de otras organizaciones de derechos humanos. Todos los excarcelados, así como sus familiares, manifestaron en su momento su aceptación de traslado a España.

Las autoridades españolas tienen un plazo de seis meses para decidir acerca del estatuto que se les aplica, explicó Exteriores. Hasta entonces, agregó en su nota el ministerio, "no existe ninguna situación de desprotección de los liberados y de sus familiares".

 

 

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