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El Gobierno reclama a los rectores rigor en las cuentas

Gabilondo presenta el borrador de la nueva financiación de la Educación Superior

DIEGO BARCALA

El Gobierno estudia la manera de impedir que la universidad pública sea una de las entidades más ineficaz del Estado. El Ministerio de Educación presentó este miércoles en el Consejo de Universidades un borrador de la nueva financiación que reconoce la "dudosa eficacia" del sistema actual de becas y ayudas para los estudiantes. El nuevo plan prevé para 2015 nuevas ayudas vinculadas al rendimiento académico y plantea incrementos generales en el precio de las matrículas, sobre todo para quienes repitan curso.

El fracaso universitario tiene un coste de 3.300 millones de euros anuales, según un trabajo de la Fundación de Estudios de la Economía Aplicada titulado La educación en la encrucijada, del profesor de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid Juan José Dolado. Este informe, analizado por la comisión que ha elaborado el borrador, señala que el 30% de los estudiantes abandona sus estudios en los dos primeros años de carrera. Cada curso desperdiciado supone un coste de 7.000 euros.

El nuevo plan de financiación prevé aumentar el precio de las matrículas

El secretario general de Universidades, Màrius Rubiralta, anunció que la nueva hoja de ruta del sistema de ayudas potenciará las becas salario y los préstamo renta. El objetivo es "eliminar dos ineficiencias del sistema": el abandono académico y la falta de incentivos para aumentar el rendimiento, explicó el ex rector de la Universidad de Barcelona. A pesar de admitir los déficits, Rubiralta destacó el papel de las universidades en el desarrollo de cada comunidad autónoma.

El documento entra ahora en una fase de dos meses de análisis antes de ser aprobado. En ese proceso pasará por las manos de los rectores y las comunidades autónomas. El borrador señala que 10 comunidades (Andalucía, Aragón, Asturias, Murcia, Baleares, Castilla y León, Extremadura, La Rioja, Canarias y Galicia) necesitan 326 millones de euros adicionales para llegar a la media de gasto per cápita.

Los repetidores le cuestan al Estado 3.300 millones de euros anuales

La nueva financiación estará vinculada al cumplimiento de objetivos y resultados, tal como se remarca en varios epígrafes del borrador. La primera experiencia en este sentido es el programa Campus de Excelencia, que en 2009 premió con 150 millones de euros los proyectos universitarios más innovadores.

La nueva financiación también prevé incluir en este programa los incentivos para que los campus mejoren el alojamiento para los estudiantes. La movilidad de alumnos dentro de España es otro de los objetivos del nuevos sistema de becas.

El tirón de orejas a los gestores universitarios llega en los últimos epígrafes del documento, de 74 páginas. La comisión exige que los centros universitarios sean más rigurosos a la hora de rendir cuentas. "Se trata de informar y poner a disposición de todas las instituciones, todos los agentes y la sociedad en general, un informe que permita valorar los resultados y evaluar la rentabilidad del gasto público financiado por los contribuyentes", apunta.

Aunque el grupo de expertos que ha analizado el modelo de financiación advierte constantemente de la ineficiencia de los recursos de la universidad, en ningún momento plantea la posibilidad de que la empresa privada intervenga directamente en el proceso. "Las relaciones entre la empresa y la universidad serán aclaradas en la Ley de Economía Sostenible y en la Ley de Ciencia", explicó Rubiralta.

Algunos especialistas en política universitaria apuestan por cobrar una especie de ecotasa a las empresas que se beneficien de una formación de trabajadores por la que no pagan.