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El Hospital Doce de Octubre da por superada una infección

Los expertos tachan el caso de habitual en muchos hospitales 

V. P. / A. I.

El hospital 12 de Octubre, uno de los más grandes de España, informó ayer de que desde el mes pasado ningún de sus pacientes está infectado con la bacteria Acinetobacter baumanii. El director gerente del centro, Joaquín Martínez, había negado previamente que en la UCI del hospital murieran 18 personas en 2006 a causa de esta bacteria multiresistente a los antibióticos. Respondía así a una información publicada ayer por el diario El País, que afirmaba también que el germen contribuyó a que fallecieran otros 83 pacientes.

Martínez aseguró que A. baumanii “por si mismo no produce el fallecimiento y por tanto no es su responsable directo”. El responsable de la UCI, Juan Carlos Montejo, aclaró que la información que les puso bajo el punto de mira está extraída de un estudio cuyos datos “deben ser analizados única y exclusivamente desde el punto de vista científico”.

Martínez también rechazó que la UCI carezca de personal e infraestructuras adecuadas, y señaló que las obras del área de Urgencias “estaban planificadas desde hace tiempo” y no estaban pensadas para acabar con la bacteria. Desde Níger, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Fiscal General del Estado ya ha abierto diligencias para investigar las muertes del 12 de octubre. Los expertos le quitaron hierro a este caso concreto, aunque aprovecharon para señalar que consideran la resistencia a los antimicrobianos un “grave problema” común a muchos hospitales. De hecho, en España mueren 3.500 personas al año por esta causa.

Precisamente ayer, comenzó en Madrid el congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, según la cual en los últimos años han aumentado las infecciones por A. baumanii, sobre todo en las unidades de Cuidados Intensivos y Quemados, por su mayor uso de antibióticos y las consecuentes resistencias.

Santiago Moreno, Jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal (Madrid)

El jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Santiago Moreno, habla de A. baumanii como la bacteria persistente y explica que su presencia, como la de otros organismos similares, es por desgracia moneda común en todos los grandes hospitales del mundo.

¿Qué opina de la noticia sobre  una bacteria que ha matado a 18 personas en el 12 de Octubre?

Yo creo que la información tiene un enfoque que no es correcto porque da la impresión  de que la aparición de A. baumanii está asociada a un mal funcionamiento del hospital. A la sanidad madrileña, se la puede criticar, pero éste no debería ser el motivo, ya que la bacteria es un patógeno muy difícil de sacar.

¿Qué se sabe sobre esta bacteria?

Es curioso porque, hace apenas 10 años, no se consideraba una productora de enfermedades. Sin embargo, se ha vuelto virulenta en los últimos años. Sabemos que afecta a pacientes debilitados, no sólo a los que tienen el sistema imnunológico deprimido (como los pacientes de leucemia o sida), sino a los que están en el hospital por otras causas. Es un organismo típico de las UCIs.

¿Es fácil acabar con ella?

A esta bacteria le pasa como a otras, como las pseudomonas que, si se convierte en un habitante, ya se queda. No sabe la de reuniones y congresos que llevamos discutiendo la mejor manera de poder eliminarla, pero no es nada fácil. De hecho, si es verdad lo publicado de que tardaron menos de dos años en acabar con ella, estaríamos ante una proeza.

¿Cuál es el protocolo ante un brote de esta bacteria?

Cuando se sabe que existe un brote de este tipo, el protocolo es muy sencillo: hay que buscar a la bacteria y erradicarla. Otra cosa es que sea fácil conseguirlo. En ocasiones, hacen falta cambios estructurales; por ejemplo, si está en los conductos del aire acondicionado o en los que alimentan a los respiradores asistidos, obligaría a cambiar todo el equipo.

¿Puede matar A. baumanii?

Es difícil saber qué es lo que mata a estos pacientes porque ya están muy debilitados. Hay casos en los que, por análisis, está claro, pero no es el caso de la mayoría.

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