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IU se mira en 1986 para refundarse

La federación celebrará su asambla el 26 y 27 de junio. Será "el primer paso" para la construcción de una nueva fuerza política

JUANMA ROMERO

La Izquierda Unida de 2010 quiere mirarse un poco en el espejo de 1986. Quiere reflexionar sobre su fundación, hace hoy 24 años, para pensar en su refundación. En su reinvención. En aquellos tiempos el Partido Comunista de España (PCE) lanzó un proceso de convergencia con otras fuerzas de izquierdas que culminó en la formación de una coalición electoral, IU.

Esa idea no ha muerto del todo. IU busca otro proceso de confluencia con partidos, colectivos y activistas para vertebrar una nueva fuerza política. El pegamento de 1986 fue la rebelión contra la OTAN y contra el Gobierno de Felipe González. En 2010, la amalgama es la crisis y la apuesta de una salida por la izquierda, preservando y reforzando los derechos sociales. También la contestación a un Ejecutivo socialista, el de José Luis Rodríguez Zapatero, decidido a aplicar “el neoliberalismo” para escapar de la recesión.

IU lanzará su convocatoria hacia la sociedad en su Asamblea de Refundación, para la que ya hay fecha: los próximos 26 y 27 de junio, siempre que así lo rubrique el Consejo Político Federal, que se reunirá el 8 de mayo. El alma del cónclave, que se celebrará en Madrid –no está decidido el lugar– será precisamente una declaración que, “en el marco de la crisis, defienda la necesidad de convergencia política y social para la movilización”, sostiene la hoja de ruta de la asamblea, aprobada este lunes por la ejecutiva federal de IU y a la que ha tenido acceso Público. Ese texto actuará como motor de movilización de las fuerzas de izquierda. Igual que lo fue la OTAN.

Pero, ¿cómo será la asamblea? ¿De qué se discutirá?

1. Los asistentes. Un congreso "abierto"

IU no hará su congreso sola. Participarán entre 900 y mil personas. Se prevé que un 30% o 50% de ellas no tenga carné. “No es poco ese porcentaje. Si lo logramos, es un éxito. Queremos una asamblea de máxima participación, abierta, sin límites. Ojalá construyamos entre todos la casa común de la izquierda alternativa, transformadora y republicana”, relata Enrique Santiago, secretario federal de Refundación.

2. El instrumento. El bloque contra el neoliberalismo

IU pretende usar la crisis para unir a la izquierda, como ocurrió con la OTAN hace 24 años

El primer instrumento de discusión es la declaración política, una herramienta “para avanzar en la cohesión programática y la unidad de acción con otros movimientos reivindicativos y alternativos”, para conformar un bloque opuesto al “neoliberalismo”, asegura el texto aprobado por todas las familias de IU. “Hay que ligar refundación y realidad. No queremos pensar cómo debe ser la izquierda perfecta, en un plano teórico, sino mostrar que esta convergencia sirve a los ciudadanos”, explica Santiago.

IU pretende concertar con activistas y movimientos sociales una propuesta de Ley de Derechos Sociales y Económicos Fundamentales. Un nuevo y completo marco legal que garantice el “cumplimiento íntegro” de los avances sociales que recogió la Constitución y que han sido olvidados en democracia.

3. Un nuevo programa. Los puntos comunes

La declaración política responde sólo a la coyuntura, a la crisis. IU combinará ese instrumento con este otro: el debate de un nuevo programa en el que se sienta cómoda “la mayor parte de la izquierda alternativa”. La discusión se organizará en varios bloques: economía, derechos sociales y servicios públicos, derechos políticos, modelo de Estado, federalismo y III República; feminismo y política exterior.  

4. Otra maquinaria. Para un mejor funcionamiento

En el congreso participarán unas mil personas; de ellas, hasta un 50% de no afiliados

En el congreso de refundación no se renovará la cúpula de IU, para no “emponzoñar el debate”. Sí se reflexionará sobre cuál es “el mejor modelo de organización política”, que garantice una mayor democracia interna, y sin que se generen las tensiones que ha arrastrado IU desde 1986.

5. Siguientes pasos. Un calendario previsto hasta 2012

La asamblea de junio es sólo “un primer paso” en la construcción de la nueva IU. En octubre se acordará el programa para las elecciones autonómicas y municipales. En enero, se celebrará un foro con movimientos sociales.

Y hacia finales de 2011 o ya en 2012 –dependerá de si se adelantan o no los comicios generales–, otra asamblea de refundación. La definitiva. Ahí sí se elegirán otros órganos de dirección y se adoptará la nueva marca electoral, si llega el caso. Porque “todo” está sometido a revisión.