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Izquierda Unida quiere reforzarse para aprovechar el salto del 20-N

Busca evitar que sus resultados electorales "dependan" de los del PSOE

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'Queremos ensanchar el campo de la izquierda. ¿Y eso cómo se hace? ¡Eso quisiera saber yo!'. El dirigente, uno de los responsables federales de la sala de máquinas de Izquierda Unida, pinta enseguida una sonrisa en su rostro.

No es desconocimiento o desorientación. Es, simplemente, el reflejo de la incertidumbre y expectación que genera una situación absolutamente inédita para IU: espectacular subida electoral –de dos a 11 escaños, del 3,77% al 6,92%, un crecimiento del 70% en votos–, hundimiento de los socialistas y mayoría aplastante del PP. Todo ello en un panorama sombrío, de 'agresiones' y 'recortes' al Estado del bienestar por la marejada 'neoliberal'.

Al Consejo Político Federal de IU, su máximo escalón de dirección entre asambleas y compuesto por 180 miembros, le correspondía ayer sábado iniciar ese debate: mirar al futuro, pensar cómo articular la estrategia a medio y largo plazo. Cómo 'consolidar los resultados' de las generales, como aseguraban todos los dirigentes consultados. Cómo, en definitiva, hacer 'irreversible para las próximas décadas' el salto electoral y político del 20-N, según la lectura del secretario de Organización, Miguel Reneses. El 'reto' no es menor. Es quebrar la regla que se ha probado cierta en varios comicios: cuando bajan los socialistas, sube IU, y si suben los socialistas, IU baja. José Antonio García Rubio, responsable de Economía, lo resumía así: 'Romper la dependencia, la relación enfermiza con el PSOE'.

Se focalizarán las críticas en el PP y se aprovechará el momento de caos dentro del PSOE

Cayo Lara ya marcó el camino el 21-N, cuando señaló que IU debía 'conquistar la hegemonía de la izquierda'. Ayer, volvió sobre ello al leer su informe ante el Consejo: 'Este es nuestro mensaje a la sociedad, que invita a la participación para construir una alternativa que dispute la actual hegemonía que tienen todas aquellas fuerzas políticas neoliberales desde la base de la sociedad'.

Para ello llamó a la 'movilización permanente' contra los recortes que PP y CiU ya aplican en las comunidades que gobiernan y que se trasvasarán previsiblemente al Gobierno de Mariano Rajoy, quien pondrá su mayoría absoluta 'al servicio de esa política dirigida desde Bruselas, para acabar definitivamente con el modelo social europeo'.

La hoja de ruta se fue bosquejando a lo largo de más de cinco horas de debate y 63 intervenciones en la tribuna. También se apuntaba en los pasillos de la sede federal, remansados como nunca gracias a unos 'excelentes' resultados a los que nadie rebaja galones.

Todos los dirigentes avisaban de que había de dejarse de 'autocomplacencias', de que era perentorio 'no dormirse en los laureles' y trabajar desde ya. Lo primero que toca, según expresó el director de la campaña en la presentación de su informe, Ramón Luque, es empollar los datos del 20-N –'Saber quién nos ha votado y por qué'– para analizar en qué caladeros ha penetrado el discurso de IU y en cuáles ha pinchado más en hueso.

IU se fija como reto hacer 'irreversible' el avance de las últimas generales

Segundo, cambiar de chip, 'focalizar' la estrategia de crítica en el PP y en las 'políticas neoliberales', citaba Reneses. 'No podemos perder un minuto en hacer oposición a la oposición', convenían varios miembros del Consejo. 'Lo que nos viene es muy duro. No es el bipartidismo, es algo monocolor. El PP amasa un poder mayúsculo, tiene el Gobierno central y la mayoría de comunidades autonómas y ayuntamientos y el PSOE no existe', señalaba una joven dirigente de la cúpula federal.

De hecho, varios responsables indicaban que, en medio del marasmo interno socialista, se abre una 'ventana de oportunidad' para IU: puede presentarse como 'la oposición a Rajoy, a los recortes'. La palabra 'responsabilidad', la convicción de que la federación ha de actuar de valladar frente a la derecha, no cesaba de repetirse.

Otro elemento: aquilatar el proceso de convergencia social y política iniciado el pasado verano y que cuajó para las generales en la incorporación de activistas y en la firma de una alianza con 12 fuerzas (entre ellas, ICV, Chunta Aragonesista o Batzarre).

Todas las familias de IU —incluso las que en un principio eran más refractarias a la apertura— coinciden en que el pacto ha contribuido a engordar los datos del 20-N.

Razón de más para avanzar en el proceso de refundación 'sumando a más gente' y más partidos. Eso sí, desde la posición 'hegemónica' de IU. 'Las elecciones delimitan la reconstrucción de la izquierda. Sabemos cuánto pesa cada uno', recordaba Reneses, lanzando un mensaje a los que repudiaron el frente de unidad (Equo e Izquierda Anticapitalista) y se han quedado fuera del Congreso.

Se cuidarán las zonas blancas y se seguirá proyectando la alternativa

Para ello, todos los cuadros insistían en que toca 'fortalecer' IU, aumentar la afiliación –no llega a 50.000 militantes–, dotarla de más músculo organizativo, emplearse en las zonas blancas en las que apenas existe (Galicia, La Rioja, Cantabria...). Los datos del 20-N, en ese sentido, son un alivio, pues en 31 de las 52 circunscripciones la formación 'ha superado el 5% de los votos'. Hacer de IU, según apremió Lara, una formación 'más influyente, más movilizadora, más comprometida'. El estado mayor vaticina que esta vez será más sencillo: la federación vive aún en paz interna y es 'un valor al alza, un polo de atracción', pues el 20-N se proyectó una imagen de fuerza ganadora.

El discurso, sin embargo, no mutará, pues 'ha sido acertado' y se ha ofrecido una 'alternativa con los pies en el suelo', a decir de Lara. 'Hemos puesto rostro a la crisis y nombre a los culpables', aplaudió Luque. Ahora el mensaje se adecuará al nuevo escenario y se modernizará el lenguaje para desnudarlo de 'etiquetas', sin 'perder perfil'.

La punta de lanza de IU para esta nueva etapa será su grupo en el Congreso. Pero con un PP investido de la mayoría absoluta, la federación se conjura para no perder de vista la calle. La 'movilización' se erige en motor clave e imprescindible.


El Consejo Político acabó con una sola votación, la del informe del coordinador federal [descargar aquí]. Recibió 61 votos a favor (87,14%), ninguno en contra y 9 abstenciones.

Dentro no se discutió de la dirección del grupo parlamentario, y se deja para esta semana entrante. Pero se da por sentado que Lara acumulará los cargos de presidente y portavoz. Se rompería con el modelo de Julio Anguita, que separó ambas tareas. Algunos postulaban como uno de los portavoces adjuntos, y para reemplazar a Gaspar Llamazares, al joven Alberto Garzón, que en principio asumirá los temas de economía. En la dirección del grupo debería sentarse uno de los dos representantes de ICV, Joan Coscubiela, para cumplir con la tradición y dar visibilidad al importante socio catalán, y también el electo de CHA, Chesús Yuste, en virtud de los acuerdos alcanzados

Todo, no obstante, está sujeto a las negociaciones con PSOE y PP, ya que IU quiere silla en la Mesa y la Presidencia de dos comisiones. Izquierda Abierta, el sector gasparista, se quejó de que Reneses pilote el diálogo, sin consultarle “nada”.

En cuanto al plan de pensiones del Congreso, nada se discutió oficialemente. De modo que la ejecutiva de este lunes podría dirimir si debe haber o no renuncia colectiva del fondo. Llamazares quiere hablar del tema o que se debata en algún órgano

Poco coleó el culebrón extremeño. Su líder, Pedro Escobar, defendió sus resultados del 20-N. Lara y Luque le rebatieron: están por debajo de la media nacional. El coordinador extremeño dijo a los periodistas a la entrada del Consejo que espera que, de una vez por todas, 'dentro y fuera' de IU se enteren de que no existe ni acuerdo ni pinza con el PP, pues su formación ha presentado enmienda a la totalidad a los Presupuestos del conservador José Antonio Monago. 

En su intervención, Lara se refirió brevemente al caso Urdangarin. Como en otras ocasiones, reclamó 'máxima agilidad' a la Justicia, y que le trate igual que al resto de ciudadanos. Si es culpable, dijo, que 'pague' por ello y devuelva 'hasta el último euro sustraído'. También aludió a la reforma electoral planteada por el Grupo Popular de la Asamblea de Madrid esta semana. De implantarse ese modelo querido por Esperanza Aguirre, se caminaría hacia un 'régimen de partido único'. 'Se atreven a intentar cortar aún más la democracia'.

IU se volcará en los próximos meses en las elecciones andaluzas de la primavera. Si el PP no lograra la mayoría absoluta, la federación regional, que encabeza Diego Valderas, tendría opciones de entrar en un Gobierno del PSOE o, al menos, ser influyente en el Ejecutivo. Como gesto, la siguiente Presidencia Ejecutiva Federal de IU –el órgano intermedio de poder, integrado por cerca de 60 miembros– se reunirá en Sevilla. Y Andalucía acogerá también la siguiente  Interparlamentaria. 

El Consejo Político también se dio por enterado de la constitución como partido político de Izquierda Abierta

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