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Madrid estrena el nuevo sistema público de alquiler de bicicletas

PÚBLICO / EDUARDO SOBREVIELA (EFE)

Lo que hace unos años parecía un imposible, circular en bicicleta de forma habitual en medio del tráfico de una gran ciudad como Madrid, está hoy más cerca gracias a la puesta en marcha del sistema público de alquiler de bicicletas eléctricas BiciMAD, que hoy ha estrenado la alcaldesa, Ana Botella.

Quien quiera utilizar una de las 1.560 bicicletas eléctricas dispuestas fundamentalmente por el distrito Centro de la ciudad, debe acudir a uno de las 123 estaciones que se han ido instalando en las últimas semanas.

La tarjeta anual costará 25 euros para quienes no tienen abono transporte y 15 para los que sí lo poseen Las bicicletas estarán allí, amarradas en 3.120 anclajes, los 365 días del año las 24 horas del día, a diferencia de otras ciudades donde se retiran por las noches.

En la 'base' o 'totem' que hay junto a los anclajes se debe obtener una tarjeta anual, que cuesta 25 euros para los que no tienen abono transportes y 15 para los que sí lo tienen, o una ocasional.

Con el abono anual, la primera media hora -que en algunas ciudades es gratis- costará 50 céntimos y las siguientes medias horas 60 céntimos, aunque a partir de las dos horas cada 60 minutos o fracción saldrá a cuatro euros.

En cambio, con la tarjeta ocasional, la primera media hora costará dos euros y las siguientes horas o fracciones cuatro euros.

Se compensará con 10 céntimos a aquellos que alquilen la bicicleta en estaciones con mucho uso o las devuelvan en estaciones con menos uso.

De acuerdo con la nueva ley estatal de tráfico, solo los menores de 16 años estarán obligados a llevar el casco cuando monten en bicicleta por la ciudad.

Aunque el responsable de Bonopark -empresa que ganó un concurso para gestionar este servicio público y que ya ha creado para ello 60 empleos estables- lo ha calificado como 'pionero y revolucionario' por ser 'totalmente eléctrico', Madrid no es ni mucho menos la primera gran ciudad española en sumarse al alquiler de bicicletas.

Barcelona cuenta desde 2007 con 6.000 bicicletas públicas, Valencia ofrece 2.750, Sevilla 2.500, Zaragoza 1.300 y Valladolid 260. Solo San Sebastián tiene una flota eléctrica como Madrid aunque en su caso son solo un centenar de bicicletas.

En Barcelona el abono anual cuesta 47,16 euros y es gratis la primera media hora de uso. Cada media hora, hasta llegar al límite de dos horas de uso, cuesta 0,74 euros.

Valencia cuenta con un abono anual por 12 euros en el que la bicicleta también se puede usar media hora gratis. Hasta completar la hora de uso hay que pagar 0,40 euros y desde el minuto 61 en adelante, 80 céntimos la hora.

En la capital andaluza anualmente hay que pagar 33,33 euros y los primeros treinta minutos del día son gratuítos. Tras la primera media hora, los siguientes sesenta minutos en Sevilla cuestan 0,51 euros y a partir de entonces cada hora vale 1,03 euros.

Zaragoza cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas públicas con una cuota anual de 36,93 euros. La primera media hora es gratuíta y pasado ese tiempo hasta las dos horas, cada treinta minutos cuestan 52 céntimos. 

En Valladolid el abono anual tiene un precio de 25 euros, con la primera media hora gratis. La primera hora vale 0,50 minutos, la segunda un euro y la tercera dos euros.

San Sebastián, donde ya contaban con bicicletas eléctricas, tiene un abono anual que cuesta 40 euros. Los primeros 20 minutos son gratis; los diez minutos hasta completar la media hora, diez céntimos, y hasta la hora completa habría que añadir otros sesenta céntimos. Una hora más vale 3 euros y la segunda hora otros 3 euros. 

Hoy, Ana Botella ha asegurado que cumplía 'un compromiso personal', aunque para ello haya tenido que esperar a que la crisis diera un respiro.

Después, en declaraciones a los periodistas, la alcaldesa ha hablado de 'cambio cultural' y ha advertido de que habrá que ir 'poco a poco' -lo ha repetido media docena de veces-, con este servicio municipal de alquiler de bicis como 'catalizador' de lo que el gerente de Bonopark, Miguel Vital, acababa de calificar de 'revolución'.

La regidora ha animado a los conductores a sumarse a ese cambio cultural y a 'ir cambiando los hábitos' para conseguir en Madrid 'una coexistencia pacífica y que impere la tolerancia y el respeto' entre automovilistas, peatones y ciclistas en lo que debe ser una 'ciudad de todos y para todos'.

Todavía ha reconocido que el uso de la bicicleta no es demasiado grande en la capital de España, aunque el incremento de los carriles reservados o compartidos lo ha incrementado un 17 % entre 2012 y 2013.

A ese aumento del uso contribuirá también el hecho de que las bicis públicas de alquiler sean eléctricas, primero porque se amplía así el número de personas que puede utilizarlas y también porque Madrid, a diferencia de otras ciudades en las que este medio de locomoción está muy extendido, tiene lo que la alcaldesa ha calificado como una 'orografía difícil'

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