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Mas se resigna a gobernar en solitario si cuenta con el apoyo estable de ERC

El president en funciones de la Generalitat plantea para Catalunya un Gobierno de coalición de "la primera y la segunda fuerzas políticas" y señala que si "la cosa va bien" habrá un gobierno "antes de q

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El president en funciones de la Generalitat, Artur Mas, ha comparecido este mediodía para valorar la actualidad política, marcada por la negativa inicial de ERC para entrar en el futuro gobierno y la nula predisposición manifestada públicamente por el PSC de apoyarle. Mas da cuenta así de los contactos de la negociación para su investidura y de cómo piensa enfocarla.

Mas ha asegurado que ésta ha sido una semana en la que se han hecho todo tipo de análisis y valoraciones, pero ha asegurado que él no entrará en ello. En una clara alusión al PP, apunta a que 'han salido sabios por todas partes, de estos que dicen 'yo ya lo decía''. Además, ha reiterado su consideración de que era muy conveniente convocar elecciones, pese a que los resultados no han sido los esperados por su partido. 'No nos ha ido tan bien como esperábamos, pero convenía', ha dicho. 'Han sido las elecciones al Parlament de Catalunya con mayor participación, un 70%'.

Durante su comparecencia, Mas ha asegurado que las medidas de austeridad 'suelen llevarse por delante a los gobiernos', pero que en estas condiciones que el partido del gobierno obtenga un número de diputados dos veces y media superior a la siguiente fuerza es muy significativo. 'Se ha hecho una apuesta muy clara y rotunda por el Derecho a decidir en favor del ejercicio del derecho a la autodeterminación', ha asegurado, remarcando que todos los votos a favor de CiU son favorables al derecho a decidir, igual que los votos en favor de ICV, ERC y CUP.

El president ha querido detallar cómo se afrontará esta nueva etapa tras las elecciones. 'Podemos garantizar una legislatura estable y provechosa si algunos están a la altura de las circunstancias', ha comenzado afirmando. 'Si existe altura de miras y conciencia de lo que nos estamos jugando, si sustituimos la politiquería por la política y si se produce una aceptación serena de los resultados, que son los que son, tendremos una legislatura estable y provechosa. Necesitamos gobierno fuerte, estable y fuerte. Lo tiene que liderar CiU'.

Pese al liderazgo que atribuye a su formación, el president remarca que 'nadie le puede pedir a CiU que asuma en solitario la gobernabilidad del país'. Ha asegurado que se han mantenido conversaciones con Oriol Junqueras, de ERC, y Pere Navarro, de PSC. 'ERC es claramente la fuerza para hacer posible la consolidación del Estado de Bienestar y la garantía del derecho a decidir, pero quizás también lo es el PSC', ha afirmado. 'La formula ideal sería un gobierno de coalición. En Holanda se ha hecho así. Coalición entre la primera y segunda fuerzas políticas. En Alemania también hubo una experiencia similar'.

'Es nuestra posición y es la que he expresado en los contactos que he mantenido hasta ahora', dijo. 'Si eso no es posible, entonces tendríamos que trabajar en una fórmula de máxima estabilidad, porque si no, el gobierno no sería ni fuerte ni serio', aclaró., para añadir que 'hace falta claridad de planteamientos, sin cartas escondidas. Un programa conjunto, que exige aportaciones y renuncias y confianza mutua. Mi impresión es que esto puede salir bien. Y mi compromiso es hacer que salga bien. He tenideo sólo un encuentro, con Junqueras de ERC, y tengo la impresión de que esto puede salir bien. La impresión es buena, aunque no sea la ideal'.

El presidente ha mostrado firmeza al afirmar 'o nos ponemos nosotros o no hay gobierno alternativo'. 'Hay que compartir responsabilidades. Por el tono que he visto hasta ahora, mi impresión es que esto acabará bien', concluyó, pese a asegurar que aún no podía avanzar nada sobre la composción de su gobierno. 'Si no es posible una coalición se necesitarán apoyos permanentes. Si CiU no encabezara el gobierno, ¿quién lo haría? Nadie propone nada alternativo. A nosotros nos parece una fórmula ideal un gobierno de coalición, al que ya se nos ha dicho que no. Habría que buscar un gobierno de máxima estabilidad', aseguró, añadiendo que no puede anunciar un encuentro con Pere Nasvarro del PSC 'porque la suspendería'. 'La haremos con discreción y pondremos las máximas facilidades para el encuentro. ¿Cuándo? Cuando toque'. 'Si las cosas van bien, se sabrá sobre nuevo gobierno antes de que termine el año. Si se complican, a primeros de enero'.

En cuanto a las relaciones con Gobierno central, Mas confirma que hubo una llamada 'de cortesía' con Rajoy, pero que su impresión personal en el terreno institucional no era muy positiva. 'Los gobiernos han de hablar. Ellos tienen mayoría absoluta y ya verán qué hacen. La situación en España no está para tirar cohetes y Catalunya tiene la mejor economía productiva y la más abierta al exterior', ha afirmado. 'Deberían tratar bien a Catalunya y a veces no ha sido así. Los resultados del españolismo más duro en Catalunya son muy minoritarios y supongo que sabrán leer los resultados y aceptarlos'. 

El president no comparecía públicamente desde la noche electoral, en la que encajó unos resultados inesperados al perder 12 diputados después de una campaña en la que pidió a la ciudadanía una 'mayoría excepcional' para llevar a cabo su propuesta soberanista. Tras las elecciones, los dirigentes de CiU han remarcado la necesidad de un gobierno fuerte y de coalición y han señalado a ERC y PSC como únicas formaciones con las que negociar un pacto de gobierno.

Pero el líder de ERC, Oriol Junqueras, que ayer almorzó con Mas en la primera reunión entre ambos dirigentes después de las elecciones, ya ha dejado claro que los republicanos no entrarán en un ejecutivo, pero que facilitarán la investidura del candidato de CiU y ofrecerán estabilidad parlamentaria. Las negociaciones con el PSC aún no han arrancado formalmente, ya que la primera toma de contacto entre Artur Mas y el primer secretario del PSC, Pere Navarro, prevista ayer por la tarde, se canceló, alegando problemas de agenda del líder socialista.

El líder del PSC, Pere Navarro, plantaba ayer al president catalán, al posponer de forma inesperada una cita que ambos dirigentes debían tener esta tarde, mientras ERC, enrocada en apoyar a CiU desde fuera del Gobierno, quiere la consulta soberanista para septiembre de 2013. El PSC ha anulado en el último momento la reunión que estaba prevista para ayer por la tarde entre Navarro y Mas, alegando 'motivos de agenda', una manera cortés de expresar el malestar que ha causado en las filas socialistas que desde CiU se filtrara el encuentro antes de que se produjese. Tras reunirse con los diputados electos del PSC, Navarro expresaba que en la próxima legislatura buscará un frente común de la oposición en el Parlament para forzar a CiU a que cambie su política económica y social en favor de una fiscalidad 'más justa'. De este modo, las negociaciones para la investidura de Mas y la formación del próximo gobierno catalán parecen cada vez más abocadas a un único socio, ERC, formación que insiste en llegar a pactos sin integrarse en el ejecutivo y que hoy mismo ha comenzado a 'tensionar' el ambiente político al reclamar la consulta soberanista para dentro de sólo diez meses.

Esta inquietud no la transmite sólo Josep Antoni Duran Lleida (UDC), sino dirigentes de CDC como el conseller Lluís Recoder, que envió un mensaje por Twitter al líder de ERC, Oriol Junqueras, en el que dice: 'sin compromiso de gobierno dudo de la capacidad de remontar la situación con unas agendas social y nacional complejas'. Estos mensajes forman parte de la presión de CiU sobre ERC, para intentar que los republicanos entren en un gobierno de coalición y se hagan corresponsable no sólo de la consulta, sino también de los necesarios recortes que comportará reducir el presupuesto catalán en más de 4.000 millones de euros en 2013. En este contexto, el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, ha dicho que no ve posibles pactos de gobierno ni con el PP ni con el PSC, y en cuanto a ERC ha señalado que 'la prioridad es el día a día: Si no hay un gobierno del día a día, ¿cómo vamos a convocar una consulta?', se ha preguntado. Por su parte, el portavoz del gobierno catalán en funciones, Francesc Homs (CiU), ha criticado que ERC rechace ahora entrar a formar parte del ejecutivo cuando, años atrás, decidió formar dos tripartitos con PSC e ICV con unos objetivos 'menos trascendentes' que ahora para Catalunya.

La presidenta del PPC, Alícia Sánchez-Camacho, ha pedido al líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, como cara visible del sector 'moderado' de CiU, que ponga 'seny' en la cúpula 'radical' de Convergència para que la federación abandone su apuesta soberanista y vuelva al 'pactismo' de antes. Sánchez-Camacho ha esgrimido que de la Convergència moderada de Jordi Pujol sólo queda una parte 'muy minoritaria', mientras que la cúpula que aupó a Artur Mas como líder del partido está 'muy radicalizada' al querer mantener su apuesta por un Estado propio a pesar de que las urnas 'han rechazado su propuesta'. La líder del PPC considera que si los nacionalistas persisten en su apuesta soberanista, este camino les aboca 'a la división interna' y a una 'aún mayor debilidad de Mas', además de que ello acarrearía 'más problemas para los catalanes y dificultaría la salida de la crisis'. 'Yo ya avisé de que la Convergència de ahora no tiene nada que ver con la de Pujol. Su radicalización es fruto de generaciones de dirigentes en las que el sentimiento antiespañol es cada vez más profundo y que quieren la independencia aunque eso perjudique a los catalanes y no sea el camino que desea la mayoría de la población', ha considerado.

Por su parte, el líder de Ciutadans, Albert Rivera, pidió a CiU que presente un candidato alternativo a Mas para presidir el Govern porque en política no todo vale y el president en funciones ha puesto 'patas arriba' a Catalunya y tiene que tener una 'responsabilidad política'. Rivera ha dicho que Mas no debe ser investido president de la Generalitat porque 'ahora mismo es un problema y tiene que dimitir', mientras que CiU debería reflexionar y plantear que haya otro candidato para presidir la Generalitat.

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