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Mayor Oreja pidió a Aznar ser el negociador con ETA en Suiza

"Le dije que no porque él era el ministro del Interior y que era mejor que fuese su secretario de Estado", afirma el primer presidente del Gobierno del PP

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Jaime Mayor Oreja, el guardían de las esencias contra cualquier contacto con el mundo 'abertzale', pidió a Aznar formar parte de la comisión gubernamental que se reunió con la dirección de ETA en 1999 en Suiza, durante la tregua unilateral declarada por la organización terrorista. Así lo desvela el primer presidente del PP de la democracia en su libro de memorias, presentado esta semana.

Por lo que cuenta su exjefe de filas, Mayor Oreja era más laxo en aquella época que ahora, cuando tira de las orejas incluso al ministro del Interior de su partido, Jorge Fernández Díaz, por conceder el tercer grado al secuestrador de Ortega Lara, Josu Uribetxebarria Bolinaga, debido a que padece cáncer. 

El libro de Aznar relata las reacciones del Gobierno a la declaración de tregua 'ilimitada' de ETA planteada el 16 de septiembre de 1998. 'Yo no creía que el anuncio de ETA fuera sincero', dice el expresidente, cuyo primer impulso fue 'desdeñar la tregua por completo'.

Sin embargo, añade que su jefe de Gabinete, Javier Zarzalejos, y su ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, le aconsejaron 'con buen criterio, prudencia'. El actual látigo de los contactos con ETA era entonces en esta materia, por lo que parece, menos combativo que ahora.

Aznar justifica la decisión de acercamiento de presos de ETA al País Vasco --cerca de un centenar, siendo Mayor Oreja ministro-- a la presión de todos los grupos políticos, incluido el PSOE, según se encarga de subrayar expresamente.

'Yo estaba dispuesto a tomar decisiones en el ámbito penitenciario con dos condiciones: que se mantuviera la política de dispersión y que no hubiera concentración de terroristas en unas pocas cárceles', señala el exjefe del Gobierno de la época, que defiende ahora que fueron decisiones 'tasadas, públicas y reversibles', aparte de apoyadas unánimemente por una resolución del Parlamento.

Sobre la reunión mantenida en Suiza el 19 de mayo de 1999 por emisarios del Gobierno y la dirección de ETA, señala acerca de Mayor Oreja:'En un primer momento, Jaime quiso formar parte del grupo que acudió a Velvey, la ciudad suiza donde tuvo lugar la reunión con los etarras. Le dije que no porque él era el ministro del Interior y que era mejor que fuese su secretario de Estado (Ricardo Martí Fluxá, que sí estuvo en la delegación)'.

'Creo que el temor de Jaime --añade Aznar-- era que el Gobierno quedara atrapado en un proceso de contactos con ETA que no serviría para nada y desacreditaría nuestra posición. Esa cautela la compartíamos todos los que intervinimos en las decisiones adoptadas a lo largo de unos meses que fueron todo menos fáciles'.

Pese a ese temor a ser 'atrapado' en reuniones inútiles, Mayor Oreja quiso elevar el nivel de la delegación española acudiendo él mismo a la reunión, siempre según la versión de Aznar.

El expresidente destaca que, tras la declaración de la tregua, Mayor Oreja 'sabía mejor que nadie hasta qué punto la fórmula 'paz por presos' había ganado adeptos entre la opinión pública'.

En ese sentido, destaca que el trabajo de comunicación del entonces ministro del Interior fue 'esencial', y que fue 'quien con más claridad alertó a los españoles de que estábamos ante lo que, con gran visión, denominó una 'tregua-trampa''.

'Jaime fue un puntal básico en esos meses. Yo había asumido la responsabilidad de todas las decisiones, pero siempre dije que ninguna se tomaría en contra del criterio del ministro del Interior. Jaime participó activamente en todas ellas', relata el libro de memorias de Aznar.

Asimismo, subraya que suyas --de Mayor Oreja-- 'son algunas de las palabras utilizadas en mis declaraciones institucionales durante la tregua', aunque no aclara si ello incluye su famosa referencia al Movimiento de Liberación Nacional Vasco, que tantos quebraderos de cabeza le ha traído desde entonces.

'Fue él quien me propuso que monseñor Uriarte actuase como vía de comunicación. y su criterio fue determinante para la elección de las personas a las que autoricé a reunirse con ETA y su brazo político', añade Aznar. Esas personas fueron Martí Fluxá, Zarzalejos y Pedro Arriola. 

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