Público
Público

"Es un montaje del PP de Móstoles contra un vecino y contra La Casika"

Moisés Blanco, activista del movimiento vecinal, acudirá a los juzgados el jueves por desobediencia. Dice ser inocente y acusa de "autoritario" al Ayuntamiento

LUIS GIMÉNEZ SAN MIGUEL

Este jueves va a comparecer en una vista previa en los juzgados Moisés Blanco López, el Moyche, vecino mostoleño y conocido activista del movimiento vecinal. Se le acusa de desobediencia a la autoridad por su participación en La Casika, un centro social 'okupado' en el corazón del casco antiguo de Móstoles. Allí muchos vecinos encuentran un espacio donde se da cabida a reivindicaciones políticas e iniciativas culturales, "haciendo barrio". Y lleva 14 años haciéndolo.

Moisés explica que el comité ejecutivo de urbanismo del Ayuntamiento, en manos del concejal Jesús Pato, sacó una resolución administrativa que prohibía toda actividad sociocultural y política en La Casika. Sin embargo, los activistas se consideran "desobedientes" y decidieron seguir adelante "con nuestra vida normal y nuestras actividades."

Los hechos de los que ahora se le acusa ocurrieron el pasado 5 de diciembre, cuando La Casika cumplía 14 años. "Según denuncia la Policía, cuando varios agentes se presentaron en el lugar, se les cerró la puerta y se les trató de malas formas". Por ello se le imputa a Moisés un delito de desobediencia.

Cuando ocurrieron los hechos, Moisés asegura que estaba en su casa y que lo puede demostrar

Sin embargo, Moisés explica que ese día "estaba en mi casa, ya que el día 6 de diciembre fui a la manifestación por la III República. Y lo puedo demostrar". Además, "la denuncia dice que eran las 02:00, yo no estaba allí y los compañeros dicen que no vieron a ningún agente". Por eso no firmó la denuncia.

El Moyche denuncia que "han tirado del archivo de la Brigada de Información Policial (BPI)". Y éstos tienen un largo historial que demuestra sus años de activismo, "una deuda con el Ayuntamiento de más de 2.000 euros por denuncias administrativas por reparto de panfletos, utilización de megafonía y pegar carteles". Además, en este momento está en un arresto domiciliario de 6 domingos "por decorar varios bancos en la huelga general del 29-S de 2010".

El joven denuncia que "es un montaje político del PP de Móstoles contra un vecino y contra La Casika". Añade que el Ayuntamiento "no está respetando los derechos de los ciudadanos" y "está llevando a cabo prácticas antidemocráticas y autoritarias".

Para protestar contra el proceso, el jueves se ha convocado una concentración a las 12:00 horas en los juzgados de Mósteles. "Ahí la Policía podrá medir el apoyo que tenemos de los vecinos"

Para la mayoría de habitantes de la gran metrópolis, Móstoles es una ciudad dormitorio de las afueras del sur, situada en lo que históricamente se conoció como "el cinturón rojo", en la zona obrera. Pero pocos conocen las luchas de los vecinos de allí para mejorar el pueblo.

El Moyche cuenta cómo la realidad de este municipio es "más 30.000 parados, gente viviendo en las calles, abandono de servicios sociales, corrupción, construcción de un mini hospital privado cedido a una empresa de capital riesgo, destrucción del casco viejo, manipulación de todos los medios locales excepto la SER y un tercio del presupuesto local gastado en publicidad institucional."

Y hasta ahora, la única oposición a esta política del PP han sido "La Casika, la asamblea de Sanidad, el 15-M y la escuela popular, ya que IU firmó el plan de urbanismo y el PSOE tiene la sede clausurada por orden de Tomás Gómez."

El 15-M de Móstoles utiliza La Casika para reunirse y llevar a cabo sus actividades La Casika tiene una denuncia por ocupación vía penal, pues el edificio se encuentra bajo el PGOU de Móstoles, firmado por PP e IU, que contempla la destrucción del casco histórico, a la que muchos vecinos se oponen.

El centro social es un caserón de arquitectura castellana de más de 100 años expropiado después de la Guerra a los republicanos, que pasó a manos de una familia afín a la Iglesia. Hasta que fue ocupado en 1997 estuvo cedido a Cáritas y ahora la familia ha dado plenas potestades a un procurador para llevar a cabo la denuncia y el desalojo.

Este proyecto es heredero de "un larga tradición de okupaciones llevadas a cabo por el movimiento vecinal durante los años 80 y 90". A día de hoy, en el centro se realizan todo tipo de actividades, como festivales de música, el festival de cine independiente ‘Corto y cambio', jornadas feministas, clases de danza del vientre y cuenta con cafetería, comedor y gimnasio. Desde el surgimiento del movimiento 15-M los 'indignados' mostoleños han encontrado allí un gran aliado y lo utilizan para reunirse y llevar a cabo sus actividades.

Por eso, de cara al juicio que se celebrará este jueves, Moisés ha recibido numerosos apoyos desde muchas partes del país. Entre los más destacados están Izquierda Unida, el profesor Carlso Taibo, el diputado por Amaiur Sabino Cuadra y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, Nacho Murgui.

Más noticias de Política y Sociedad