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Montilla se planta por el trasvase del Segre

Zapatero se enroca en el ‘no’ a la propuesta del Segre y el PSC le exige que dé una alternativa

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El Gobierno central sigue, en virtud a sus competencias, instalado en el ‘no' rotundo a conducir parte del caudal del río catalán Segre a Barcelona para abastecerla de agua potable si persiste la sequía. Ante la negativa del ejecutivo del PSOE a la pretensión del tripartito, el PSC, visiblemente molesto con el gobierno amigo de Madrid, exigió hoy una alternativa para garantizar el suministro a cinco millones de personas.

El malestar del PSC y de José Montilla lo verbalizó el portavoz del partido, Miquel Iceta, después de la reunión de la ejecutiva que se detuvo en analizar un asunto que monopoliza la actualidad catalana. Iceta recordó que el Gobierno lo es de 'toda España' y por eso debe garantizar agua también a los catalanes ante la 'emergencia' que se avecina.

Reservas del Estado

Lamentó que, cuando aún no hay petición formal a Madrid, la vicepresidenta en funciones, María Teresa Fernández de la Vega (diputada electa por Valencia), dijera que ni hablar de trasvasar el que es el principal afluente del Ebro.

Entre irónico y grave, Iceta afirmó que si con rotundidad se rechaza la pretensión catalana de captar agua del Segre para uso doméstico será porque 'deben tener previstas otras medidas que estaremos encantados de conocer y a las que contribuir'. 'Me gustaría pensar que tienen reservas de agua de las que dispondremos', remachó.

Iceta evitó desautorizar los adjetivos de 'desleal' e 'irresponsable' que el conseller de Relaciones Institucionales, Joan Saura (ICV), lanzó contra De le Vega. Evitando ser 'tan taxativo' sí que instó a la Moncloa a acoger con 'atención y disposición a hablar' lo que proponga Montilla.

Hoy se estaba también pendiente de dos gestiones que debía hacer el conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, de ICV. La primera era ponerse en contacto con su homóloga en funciones en el Gobierno de Zapatero, Cristina Narbona, y la segunda reunirse con el principal grupo de la oposición en Catalunya, CiU, para forjar consensos.

Ninguna de las dos prosperó. Con Narbona constató que siguen las serias 'reticencias' porque sacar agua del Segre se interpretaría en otros territorios, singularmente Aragón (gobernado por el PSOE), como un trasvase del Ebro, al que en su día se opusieron, entonces unidos, los partidos de izquierda. En aquella ocasión, lo recordó el PSC, no se trataba de garantizar agua de boca al País Valenciano y Murcia, sino de otros usos.

Convencer al nuevo Gobierno

Baltasar recibió el mensaje de Narbona pero afirmó que no tira la toalla para convencer 'al nuevo Gobierno' salido de las urnas el 9-M a partir de 'fortalecer' sus argumentos.

CiU afirmó 'no entender, no compartir y no aprobar' el trasvase del Segre si la situación no ha mejorado en otoño. La federación siguió insistiendo el agua del Ródano, que ahora el tripartito estudiará para complacer a Artur Mas. Lo hará teniendo en cuenta que se trata de una solución a medio plazo.

Balanzas fiscales: Solbes, entre dos aguas

El PSC ha exigido, como partido y a través del ejecutivo catalán, la publicación de las balanzas fiscales entre las comunidades y el Estado. El Gobierno central, presionado por algunas federaciones socialistas, ha evitado hasta ahora publicarlas pese a que el PSC las pide con el argumento de la transparencia, no para tomarlas como base dle nuevo model de financiación autonómica, que debería entrar en vigor en agosto.

Despliegue Estatut: Bronca con cercanías

El despliegue del Estatut avanza a un ritmo exasperante. Casi dos años después de su entrada en vigor su impacto sobre la legislación estatal es ínfimo pese a lo que prevé en asuntos como la Justícia. Temas como el traspaso de la gestión de las Cercanías, que debía llegar en enero de 2008, están bloqueados por la falta de entente entre Fomento y la Generalitat.

Gestión del Prat: Pendientes del modelo

Zapatero prometió en su día 'una solución' para una gestión descentalizada de los aeropuertos. En Catalunya, el traspaso del Prat, estratégico para la economía del país, genera un alto grado de consenso pero el ministerio de Fomento se niega a acabar con el monopolio gestor de Aena.

Pactos con CiU: Estabilidad del tripartito

El PSC, pero sobre todo sus socios de ERC e ICV, temen que la política de alianzas de Zapatero en el Congreso desestabilice el Gobierno de Montilla si CiU adquiere el rol de socio preferente, tal y como querrían algunos sectores del PSOE. De momento la legislatura empezará con una CiU equidistante.

Ministros del PSC: La gestión del éxito

El PSC ha dado a entrever que su éxito del 9-M (cinco escaños más para Zapatero en Catalunya) debe tener recompensa. No a nivel cuantitativo pero si cualitativo. La federación andaluza han encajado con muy mal ánimo la actitud catalana.