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Pajín considera aislados los casos de rebeldía frente a la Ley Antitabaco

Los hosteleros insumisos justifican su oposición con la caída de las ventas

JUANMA ROMERO / ANTONIO GONZÁLEZ

Mañana se cumplirá una semana de la entrada en vigor de la nueva Ley Antitabaco. Siete días históricos en los que el humo, en líneas generales, ha salido de espacios públicos cerrados como bares, restaurantes o salas de fiesta. Y sin muchos conflictos, según el análisis esbozado ayer por la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, al término del Consejo de Ministros: "La sensación que me están trasladando todas las comunidades autónomas es el cumplimiento [de la Ley], salvo excepciones muy concretas, con toda normalidad, tal y como preveíamos".

En cualquier caso, en esta primera semana se han presentado alrededor de 2.000 denuncias o quejas ante organizaciones de consumidores y autoridades de Consumo, según estimaciones que barajan fuentes de Sanidad, que resaltaron la escasa magnitud de la cifra teniendo en cuenta que existen alrededor de 350.000 bares, restaurantes y cafeterías en España. Más de la mitad de estas reclamaciones se realizaron a través de la Federación de Consumidores en Acción (Facua), cuyo portavoz, Rubén Sánchez, anunció ayer que la próxima semana tramitarán las denuncias por grupos en varias comunidades autónomas, informa Anna Flotats.

La primera semana de la Ley se cierra con unas 2.000 quejas y denuncias

En cuanto a la valoración del Ministerio, dos veces repitió Leire Pajín la palabra "normalidad" para definir la situación. La misma expresión utilizada por su departamento desde el primer día. Ello responde, según la lectura del Gobierno socialista, a que la norma es "mayoritaria", con un "total consenso político, de partidos e instituciones" detrás, y a que también cuenta con el capital del apoyo de los ciudadanos, a quienes la ministra alabó por su "absoluto respeto" a la reforma y por su "civismo".

Pajín no comentó la emergencia de pequeños focos de resistencia a la ley. El "permanente contacto" del Ejecutivo con las administraciones autonómicas dibuja un panorama tranquilo, sin que pueda quedar empañado por esas "excepciones muy concretas".

Andalucía advierte a un asador rebelde que le puede multar con 600.000 euros

Las excepciones, sin embargo, existen, y ayer mismo otro establecimiento, el Restaurante Rodrigo de Valencia, colocó un cartel para permtir fumar a sus clientes, una acción que supone un claro incumplimiento de la norma. La rebeldía de este establecimiento valenciano, cuyo dueño afirma haber perdido el 60% de la clientela por la Ley, se suma a la de otros establecimientos aislados que, amparados también en una supuesta caída de las ventas, han decidido plantar cara a la Ley, como el Asador Guadalmina de Marbella (Málaga), la cervecería La Espuma de Cabra (Córdoba) o el Bar Espirit de Castellón.

Estos establecimientos se exponen, en cualquier caso, a fuertes multas de mantener su rebeldía. Así, la Junta de Andalucía advirtió ayer al citado asador marbellí de que podría tener que afrontar una sanción de entre 10.000 y 600.000 euros por incumplir la Ley General de Sanidad, que recoge como infracción muy grave el incumplimiento reiterado de los requerimientos de las autoridades sanitarias, y de entre 600 y 10.000 euros por conculcar la Ley Antitabaco. La Junta de Andalucía ha requerido también al propietario de la cervecería de la localidad cordobesa que cumpla la ley Antitabaco y ha iniciado un procedimiento sancionador contra dicho establecimiento por permitir a sus clientes que fumen en su interior.

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