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El PNV auspicia un pacto con el Estado "sin vetos"

La defensa de la vía soberanista, clave del manifiesto para el Aberri Eguna

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El PNV apuesta, en el documento elaborado con motivo del Aberri Eguna 2008 -que se celebra hoy- y difundido ayer, por 'retomar y renovar' el pacto estatutario desde la perspectiva del derecho a decidir y defiende la capacidad de la sociedad vasca a ser consultada y a que su voluntad 'democráticamente expresada' sea 'respetada por el Estado'. El documento respalda así el denominado Plan Ibarretxe, que contempla la convocatoria de un referéndum para octubre si previamente no da resultados la negociación con el Gobierno central.

Por ello defiende un acuerdo político con el Gobierno central destinado a lograr el respaldo de la mayoría de la ciudadanía vasca 'sin vetos, ni ventajismos coyunturales' y plantea una 'obligación recíproca de las partes' de negociar 'los ajustes constitucionales para responder al deseo expresado' por la sociedad vasca.'Proponemos -señala el texto- un acuerdo político de fondo (...) en el que podamos configurar un espacio de encuentro desde el que abordar los grandes retos que nos están esperando'.

Relación 'bilateral'

En el texto, de cinco páginas, recuerda que el Estatuto de Gernika fue 'un verdadero pacto político' que se 'incumplió' y destaca, en este sentido, que el camino que 'no conduce a ninguna parte' es el de 'la unilateralidad y la imposición , el de la judicialización del autogobierno o su utilización como moneda de cambio, cuando no su laminación pura y simple'.

'La renovación de aquel gran acuerdo -añade- sólo puede llevarse a cabo si nos apoyamos en las previsiones más singulares del Estatuto, en la relación de igualdad que establecía, en la bilateralidad hacia la que apuntaba como procedimiento para dirimir los eventuales desacuerdos'.

El PNV cree que el cumplimiento del pacto estatutario habría 'permitido avanzar más en la resolución del contencioso vasco', pero considera que sus potencialidades 'han ido perdiendo vigor'. El Estatuto, dice el documento, 'sólo puede ser un espacio de encuentro entre los vascos si se respeta su letra, su espíritu y sus potencialidades intrínsecas'.