Público
Público

La Policía cree que un grupo de radicales atentó en Cangas

Un artefacto casero destroza totalmente una inmobiliaria gallega

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Un artefacto explosivo hizo saltar por los aires la inmobiliaria Morrazo, en la localidad pontevedresa de Cangas. La deflagración se produjo después de las dos de la madrugada de ayer miércoles y provocó el desalojo de tres familias vecinas del lugar. Sólo hubo daños materiales: la agencia inmobiliaria quedó totalmente destrozada y los cristales de algunas viviendas de los edificios aledaños se vinieron abajo.

El delegado del Gobierno en Pontevedra, Manuel Ameijeiras, evitó referirse a un móvil de lo sucedido o a una posible autoría hasta que no se disponga del análisis del explosivo. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue más allá. Cree que un grupo que cometió acciones similares en los últimos años podría estar detrás de los hechos.

La tesis que defiende la autoría de un grupo independentista señala al colectivo Resistencia Galega, el mismo que ha venido tratando de atentar con explosivos en los últimos meses en diferentes puntos del territorio gallego. Buena parte de sus acciones se dirigieron contra intereses del sector inmobiliario. Un proyecto inmobiliario en Cangas había sido objetivo de un atentado frustrado en Cangas en el mes de mayo. La intervención de los Tedax en buena parte de los atentados, o lo alejado de sus objetivos, hacen que hasta ahora sólo se deban lamentar daños materiales.

Móvil poco claro

La hija del propietario de la Inmobiliaria Morrazo, Yolanda Chapela, aseguraba ayer que su familia no tiene “enemigos”, que no entendía qué podría haber detrás del atentado.

Mientras, los vecinos afectados trataban de volver a la normalidad tras haber abandonado sus casas tras haberse despertado sobresaltados con una explosión “horrible”.

La insistencia de las preguntas de los periodistas no sirvió para que el delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras, ratificase la hipótesis del móvil político para esta acción. Ni siquiera quiso confirmar la información difundida inicialmente, según la cual el artefacto estaría compuesto por hasta cinco kilogramos de cloratita. Ameijeiras aludió a un explosivo “de fabricación casera”.

Pero todas las miradas estaban puestas en Resistencia Galega. Un manifiesto difundido en mayo de 2005 funcionó como presentación en sociedad de las tesis político-paramilitares de este grupo que ha realizado acciones terroristas en toda Galicia. En el texto se referían a la opresión y la inequidad que aseguran que sufre la comunidad. Proponen una organización horizontal e inconexa: “Lo importante no es quién golpea, sino a quién se golpea”. Invitan “a todos los nacionalistas a sumarse a su proyecto”. Hasta ahora han fracasado. Además, una parte del residual independentismo gallego les dio la espalda públicamente.

Más noticias en Política y Sociedad