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El PP se autoproclama ahora defensor de "los más débiles"

Cospedal asegura que esa máxima está en el 'frontispicio' de su ideario

YOLANDA GONZÁLEZ

El pasado junio, María Dolores de Cospedal rebautizó al PP como 'el partido de los trabajadores'. En la inauguración de la convención nacional de la formación conservadora de Sevilla, la secretaria general sumó un nuevo título al partido: el de ser el que mejor defiende a los más débiles. Según dijo, 'el PP tiene en el frontispicio de su ideario la defensa y la protección de los más débiles'.

Pese a sus palabras, el discurso de la mano derecha de Mariano Rajoy chirría si se tiene en cuenta, por ejemplo, lo que el partido predica en las comunidades autónomas donde gobierna, a las que, además, siempre pone como ejemplo para ilustrar lo que harían en el caso de llegar a la Moncloa.

Rajoy apuesta por tener mano dura en materia de inmigración

Así, el Observatorio de la Dependencia ha sacado los colores en más de un informe a Murcia, Madrid y el País Valencià, los principales feudos del PP, por bloquear la aplicación de esta ley. Una acusación a la que estos gobiernos responden de modo unánime culpando la falta de inversión del Gobierno central.

También la descripción hecha por Cospedal de su partido como el que alza la bandera de la defensa y protección de los más débiles choca con el discurso en materia de inmigración defendido a lo largo de toda la campaña para las autonómicas de Catalunya. Un mensaje que contó con el visto bueno de la dirección nacional del PP.

Las comunidades del PP bloquean la aplicación de la Ley de Dependencia

Alicia Sánchez-Camacho, presidenta de los conservadores de Catalunya, planteó en campaña facilitar los padrones municipales a la policía para detectar inmigrantes ilegales. En ningún momento Rajoy salió a desautorizar las palabras de su candidata.

Además, en materia social, el PP tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional la nueva Ley del Aborto y Rajoy ha sido muy insistente en que cuando gobierne revisará la ley que permite la unión entre personas del mismo sexo.

El grueso del discurso de la número dos de los conservadores estuvo destinado a refrendar las ideas sobre el Estado autonómico que una semana antes había desgranado José María Aznar en León. Y a cargar contra la gestión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En este sentido, consideró que 'descentralización debe ser sinónimo de austeridad y de simplificación' y que en la actualidad 'estamos en el tiempo de descuento de un Gobierno de descrédito'.

Frente a este escenario, la mano derecha de Rajoy ofreció el 'proyecto de renovación nacional' de su partido. Un proyecto que, según dejó claro, tendrá como ejes la 'austeridad', la 'disciplina presupuestaria', el 'control del gasto' y las reformas en materia sanitaria y educativa.

Precisamente, en esta última materia la oposición del PP hizo imposible que se alcanzara un pacto con el Gobierno.

En el momento de hablar del gasto de las administraciones, la secretaria general de los conservadores hizo suyos los argumentos empleados por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón ,cuando Zapatero rechazó que pudiera refinanciar su deuda, la más alta de todos los ayuntamientos de España.

Muy en la línea del discurso que haría después Aznar, Cospedal calificó al PP 'como el único partido nacional que hay en España'. Porque, dijo, defiende, 'por encima de todo el interés general de los españoles y de nuestro país; el único que cree que, sin la unión y la fortaleza que le da su pluralidad, España no sería España; el único que en estos años ha sido el garante de nuestro modelo constitucional'.

En un intento de abrazar las dos sensibilidades dentro del PP, Cospedal se desdobló en elogios para su jefe, Rajoy, del que alabó su 'altura de miras y sentido de Estado', y para Aznar, del que ensalzó sus años de gobierno.

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