Público
Público
Únete a nosotros

Prohibido 'intimar' con las víctimas

Interior ultima un protocolo de actuación para los policías que protegen a mujeres víctimas de maltrato

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

'La atención personalizada, la amabilidad y el trato deferente con las víctimas no puede en ningún caso caer en la familiaridad, en relaciones ajenas al servicio ni, muchos menos, en la intimidad. La relación funcionario protector-víctima debe mantenerse con escrupulosidad'.

El Ministerio del Interior está ultimando el protocolo de actuación para los policías de las Unidades de Prevención, Asistencia y Protección contra los malos tratos a la mujer (UPAP), el primero desde la creación a mediados de 2003 de estos grupos, en el que, entre otros aspectos, marca a los agentes las líneas rojas que no deben cruzar en su labor de custodia de las víctimas.

Dicho protocolo —a cuyo borrador de 36 páginas ha tenido acceso Público— incluye también entre la obligaciones de los policías adscritos a las UPAP la de realizar entrevistas personales con los agresores de las mujeres a las que custodien. Hasta ahora, los agentes sólo se reunían excepcionalmente con los maltratadores y sólo cuando había sospechas de que estaban merodeando o molestando a la víctima.

El objetivo de dichos encuentros con los agresores, según recoge textualmente el documento, es 'conocer al denunciado y escucharle con la debida imparcialidad para que manifieste su situación, para detectar sus condiciones personales y de agresividad'. El agente deberá sondearle también 'su predisposición al cumplimiento de las medidas acordadas por la autoridad judicial', así como 'disuadirle' de cualquier plan para quebrantarlas.

Sobre el contacto 'permanente' que el agente debe tener con las mujeres cuya protección tenga asignada, el documento señala que debe facilitar al policía 'la información más completa' sobre la víctima para 'detectar y controlar las posibles situaciones de riesgo'. Para ello, Interior recalca la necesidad de mantener 'una adecuado control de las áreas de vida cotidiana', tanto familiar como profesional, de la mujer, 'así como de las zonas generalmente frecuentadas por el agresor'.

En este sentido, Interior fija las instrucciones que los policías deben dar a las víctimas, con las que deben estar conectadas permanentemente por teléfono móvil, si les alertan de un intento de agresión. Si la mujer se encuentra dentro de su domicilio, el agente debe 'tranquilizarla y advertirla que no abra la puerta' al hombre, así como 'aconsejarle que procure ganar tiempo' hasta la llegada de una patrulla.

Si está en la calle, debe conseguir tranquilizarla para que le facilite su localización exacta e, inmediatamente, aconsejarle que acuda a 'un lugar concurrido' para pedir 'ayuda a los presentes' hasta que aparezca la Policía.

Interior también contempla en el protocolo la posibilidad de que la víctima y su maltratador reanuden la convivencia de modo 'voluntario'. En ese caso, señala que el policía debe comunicar al juez que ordenó el alejamiento y al fiscal del caso la nueva situación y solicitarles 'el cese de la protección'. Una situación que también contempla cuando la víctima cambie de residencia a otro país de manera permanente, el nivel de riesgo se reduzca hasta convertirse en inapreciable o muera el agresor. No obstante, en este último caso apunta la necesidad de mantener durante cierto tiempo algunas cautelas por si 'el entorno' del maltratador puede suponer un nuevo riesgo para la mujer.

El documento también deja entrever la escasez de medios con las que van a seguir trabajando estas unidades. Hasta ahora, las organizaciones sindicales se habían quejado de que, por ejemplo, los agentes adscritos a ellas no contaban con vehículos oficiales para acompañar a la víctima en determinadas gestiones en las que pueda encontrarse con sus agresores y, por lo tanto, se ven obligados a pedir prestados dichos automóviles a otras unidades.

El protocolo no sólo no da solución a este problema, sino que incluso oficializa dicha carencia al afirmar que los coordinadores de la UPAP que necesiten un coche deberán solicitarlo a la comisaría correspondiente. 'Se facilitará el vehículo para realizar este tipo de servicio según la disponibilidad de la dependencia policial', concluye.

Más noticias en Política y Sociedad