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Rajoy acusa a Rubalcaba de mentir y da credibilidad a los papeles de ETA

Los socialistas califican de "vil, desleal e irresponsable" la postura del PP

M. J. GÜEMES / M. Á. MARFULL

A los dirigentes conservadores les ha molestado mucho que los socialistas les acusen de utilizar a ETA para obtener rédito electoral. Por eso, ayer, su líder, Mariano Rajoy, elevó la voz para, por un lado, lamentar que haya vuelto a la arena política el tema de la negociación con ETA y, por otro, acusar al vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba de dar "una versión falsa" sobre el caso Faisán.

En un acto de partido en Talavera de la Reina, Rajoy quiso dejar en evidencia al dirigente socialista señalando que no está diciendo la verdad. "Lo saben él, su grupo parlamentario, los socialistas y todos los que le están apoyando", aseguró tajante.

El líder del PP admite que el Gobierno no está negociando ahora con la banda

"Antes de decir falsedades, cállese usted o diga que estamos en otro momento. Pero no nos vuelvan a engañar. Ya nos engañaron una vez, no lo hagan dos. Con una ya ha sido suficiente. Diga que ahora ya hay que mirar al futuro. Pero no, se empeñan en seguir engañando y se empeñan, debe ser que con eso distraen, en arremeter contra el PP", fue el mensaje clave del jefe de la oposición, que dio con ello absoluta credibilidad a los documentos de la banda.

Rajoy, que hasta ahora siempre se ha mantenido en un segundo plano mientras los suyos se afanaban en el combate, destacó que no era precisamente su formación la que estaba involucrada en el supuesto chivatazo policial a una red de extorsión de la banda terrorista. "Lo único que queremos es que se expliquen y digan la verdad a los españoles porque esto es una democracia y la oposición tiene la función de controlar al Gobierno", exigió.

Antes de su intervención, la secretaria general del PP y candidata por Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, se refirió al mismo tema y emplazó a sus adversarios políticos a decir si les gustaba más ver por la región "al Rubalcaba del Faisán o al de los GAL".

Al término del encuentro los conservadores explicaban que Rajoy no piensa que en estos momentos el Gobierno esté negociando con ETA, como así ha defendido siempre el exministro Jaime Mayor Oreja y, el lunes pasado, el expresidente del Gobierno José María Aznar. Ayer, el portavoz del PP en Europa advirtió que Zapatero está "cogido de pies y manos" por la organización terrorista, según informa Servimedia. Y que esta volverá a obtener representación el 22-M a través de un "foro soberanista con Eusko Alkartasuna". Los colaboradores de Rajoy afirman que él no comparte estas tesis y se sitúa más cerca de las del líder del PP, Antonio Basagoiti.

En el PP defienden el Pacto Antiterrorista y aseguran que el acuerdo de colaboración entre el PP y el PSE se mantendrá a pesar de los papeles que se han conocido estos días y que son de la tregua de la legislatura pasada. Pero la derecha alterna este discurso con duras críticas. Algo que hacen, según dicen, por "responsabilidad" y porque no lo no ven incompatible.

En el PSOE creen que la postura del PP está siendo "vil y miserable". Los socialistas desplegaron ayer una larga colección de adjetivos para calificar su estrategia. El resto de fuerzas de la oposición CiU, PNV o IU censuraron también a los conservadores por desempolvar el terrorismo en la refriega política.

El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, tachó de "infame", la actitud del PP y recordó que el PSOE "no ha hecho nunca política partidista con el proceso de paz o la política antiterrorista". "Podíamos haberlo hecho, nosotros hemos roto simbólicamente las actas de las negociaciones de 1999 [ordenadas por Aznar] para dejar claro que no utilizamos papeles de ETA para lesionar al rival", añadió.

"La portavoz del PP [Soraya Sáenz de Santamaría] debe decir a sus diputados que traen al Congreso la bazofia de ETA que dejen de hacerlo, porque sería un síntoma inequívoco de su lealtad y su compromiso con el Pacto Antiterrorista", se sumó el número dos del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco.

"Nunca hay que hacerlo, pero en este momento es francamente irresponsable", condenó la portavoz del Comité Electoral socialista, Elena Valenciano, la ruptura de la sintonía antiterrorista por parte del PP. "Ahora que estamos a punto de ver el fin de ETA, aquellos que han decidido que sus actas forman parte del debate político tendrán que responder ante su conciencia", avisó. Lamentó, en este sentido, que Mariano Rajoy haya "decidido darle oxígeno" a los terroristas.

"ETA se alegra cada vez que PSOE y PP se enfrentan por este asunto", reprochó el presidente del Congreso, José Bono, quien consideró "verde y con asas" que el Partido Popular utiliza el caso Faisán como parte de una estrategia de desgaste contra Rubalcaba.

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