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Rajoy da por perdido 2012 para recuperar empleo

El presidente del Gobierno reconoce que los datos de paro "empeorarán" y, con ello, admite que su reforma laboral no creará puestos de trabajo durante este año

 

MARÍA JESÚS GÜEMES

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acudió ayer al Congreso de los Diputados, 50 días después de su acto de investidura. No había vuelto a comparecer y lo hizo con la intención de informar sobre el Consejo Europeo del pasado 30 de enero. Pero a lo que realmente se dedicó fue a defender las medidas de ajuste que aplicó nada más llegar a la Moncloa.

Al comenzar su intervención, destacó que, en lo que respecta al empleo, la situación "no puede ser más crítica" con una tasa del 22,85%. Empezó a enumerar datos, puso el énfasis en la situación del paro juvenil y habló de todas las familias en las que ninguno de sus miembros tiene trabajo. Todo para rematar su exposición señalando que "por desgracia" estas cifras no van a mejorar a corto plazo. "Es más, durante 2012 empeorará", reconoció. El líder conservador dio así un año por perdido. Él, que siempre ha hablado de lo importante que es generar confianza, cortó de raíz las expectativas de muchos de los que le votaron el pasado 20-N. Atrás quedaron, de pronto y bien enterradas, promesas como las de su portavoz de comunicación, Esteban González Pons, cuando decía que su formación "aspiraba" a crear 3,5 millones de puestos. Y hasta las de él mismo, desde la oposición, asegurando que su único objetivo era "devolver la felicidad" a los españoles.

El presidente no concreta nada sobre las modificaciones laborales

Durante la legislatura pasada, los dirigentes del PP se afanaron en criticar al Gobierno socialista porque no era capaz de generar empleo, pero ahora que recae sobre ellos el peso y la responsabilidad deben reconocer que no tienen una varita mágica para obrar el milagro. El jefe del Ejecutivo dijo que su intención era "revertir" el panorama tan desolador que pintó en su discurso. Y que lo hará a través de una serie de reformas que continuarán "durante toda la legislatura". Tras la Ley de Estabilidad Presupuestaria y la reestructuración del sistema financiero, este viernes llega al Consejo de Ministros la reforma laboral. Con las palabras de Rajoy se concluye que, aunque esta sea urgente, lo que no tendrá será efectos inmediatos.

Algunos grupos parlamentarios quisieron saber en qué iba a consistir esta, sobre todo después de que el presidente del Gobierno reconociera en Bruselas que le costará una huelga general. "Amplia, profunda, a la vez que equilibrada y sobre todo útil", fue su definición. No concretó nada más. Ni avanzó sus novedades. Mantuvo el hermetismo que la rodea y que ha provocado mil y una especulaciones. "Soy un firme partidario del diálogo social", sostuvo mientras insistía que todo el ajuste se ha producido en la pérdida de empleo por "una legislación laboral rígida".

El recién elegido secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, aprovechó la ocasión para pedirle que "la franqueza" que había desplegado al hablar con su homólogo finlandés en la cumbre la tuviera también "con el conjunto de los ciudadanos" y explicara lo que piensa hacer.

IU recordó al PP que su mayoría es fruto de una "tramposa" Ley Electoral

Rajoy lo interpretó como un ataque en toda regla. "Cuando a usted alguien le fotografíe sin su consentimiento un mensaje que aparezca en su móvil yo jamás lo voy a utilizar en esta Cámara ni fuera de ella", afirmó. En el sms ponía que Alberto Ruiz-Gallardón iba a ser nombrado ministro de Defensa. Además, le respondió que si a José Luis Rodríguez Zapatero le hicieron una en 2010 por "una serie de medidas", él lo esperaba sin dudarlo. "Por qué tengo que pensar yo que soy de mejor condición que él", ironizó.

En su réplica, Rubalcaba le propuso un pacto para que, "por regla", no se incluyan dentro de la contienda política las declaraciones que "pillen los micrófonos". "Pero a partir de ahora", especificó haciendo hincapié en que Rajoy también se sirvió, no hace mucho, de lo de "las dos tardes de economía" que le dio el exministro Jordi Sevilla a Zapatero para criticar a este último. También le confesó que lo que más le había molestado no había sido el comentario sino su "tono" porque al jefe del Ejecutivo se le podía ver riéndose en el vídeo. Rajoy lo escuchaba desde su escaño visiblemente molesto.

CiU pide "un plan de choque de creación de ocupación a corto plazo"

El líder socialista le rogó que aproveche la "predisposición favorable" de los agentes sociales para negociar y evite una manifestación. Este le respondió que aún quedan temas pendientes. Explicó que patronal y sindicatos habían alcanzado un acuerdo "muy importante" sobre moderación salarial pero que no se había avanzado en cuestiones como intermediación, flexibilidad interna o estructura de la negociación colectiva.

Rajoy cerró pidiendo "tiempo" para que se vean "los frutos". "Llegarán si desterramos las improvisaciones, evitamos los bandazos y somos tenaces en la aplicación de las medidas", indicó a pesar de que dentro de su Gabinete vive las continuas matizaciones de sus dos responsables económicos, Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, y discusiones como la de Alberto Ruiz-Gallardón con Jorge Fernández por la Ley de Matrimonios Homosexuales.

Los colaboradores del presidente aseguran que él siempre dirá "la verdad" por dura que sea. En esa línea, Rajoy volvió a denunciar que este será "un mal año". "Ustedes hablaban de brotes verdes y nos han traído hasta aquí", lamentó mirando a los socialistas pero respondiendo al coor-diandor federal de IU, Cayo Lara, quien le había dicho que su reforma laboral "sólo recortará derechos a los trabajadores y no servirá para crear empleo".

En su primera sesión de control, Rajoy afrontó una pregunta del diputado de IU José Luis Centella, en ese sentido. "Estoy absolutamente convencido de que haremos una buena reforma. El único objetivo es contratar", insistió. La federación aprovechó para vaticinar que la gente "saldrá a la calle" y para decirle que él disfruta de mayoría absoluta por la "tramposa" Ley Electoral. Rajoy respondió argumentando que esta la apoyó el PCE en 1985. También lamentó que sin que se conozca su propuesta se le "ponga de vuelta y media".

También el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, quiso recordar a Rajoy que su formación siempre ha dicho que esa reforma no creará empleo "de hoy para mañana y que España necesitaría "un plan de choque de creación de ocupación a corto plazo", informa Miguel Ángel Mar-full. Rajoy agradeció a la federación nacionalista catalana su "buena disposición" a llegar a un entendimiento.

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