Público
Público

Rajoy, dispuesto a "escuchar" las tesis financieras de CiU

Anuncia que oirá "atentamente" el planteamiento que le haga CiU sobre financiación pese a que siempre ha renegado del concierto económico.

MARÍA JESÚS GÜEMES

El líder del PP, Mariano Rajoy, no quiere que en estos momentos nada le desvíe de su objetivo, que es alcanzar cuanto antes la Moncloa. Ese es el motivo por el que ofrece su imagen más moderada y lanza un mensaje que no rechine.

El dirigente conservador prefiere esconder en un cajón las medidas más impopulares que su partido podría llevar a cabo en caso de gobernar. Y, seguro de la fidelidad de sus votantes, trata de pescar en el resto del electorado. Por eso lo que hace es no levantar la voz, mostrarse ambiguo frente a las polémicas y, a veces, salir del paso con un doble discurso.

En mayo de 2010 decía que "sería tremendo para las finanzas públicas"

Es lo que hizo ayer en una entrevista en La Vanguardia donde trató de combatir la idea de que su partido es anticatalanista. Rajoy señaló que "escuchará atentamente" a la Generalitat cuando le plantee a su partido la demanda de un pacto fiscal en la línea de un concierto económico. Sus palabras son sorprendentes porque, hasta la fecha, el jefe de la oposición siempre lo había rechazado de plano.

Rajoy ha renegado de ello continuamente. En mayo de 2010, en un coloquio con el empresariado catalán en Sitges, se opuso a extender a Catalunya un modelo de financiación similar al vasco o el navarro porque su impacto sería "tremendo para las finanzas públicas generales". "Yo no lo apoyaría", dijo entonces.

Meses después, ya en medio de la campaña catalana, siguió manteniendo que su partido no negociaría este asunto con CiU en ningún caso porque, a su juicio, rompe las reglas del juego que se fijaron los partidos políticos en la Constitución de 1978. Después de darle carpetazo, marcó otra línea roja: no a los temas identitarios. Estas demandas podrían, según los conservadores, frenar la posibilidad de alcanzar en el futuro un nuevo pacto como el que sellaron en el hotel Majestic José María Aznar y Jordi Pujol en 1996.

"Lo hace por puro interés electoral", denuncia Albert Rivera (C's)

Se podría pensar que, con el tiempo, Rajoy ha cambiado de opinión. Pero no. El pasado mes de febrero se ratificó en ello cuando en Veo7 dijo que él no piensa "hacer nada que no deba hacer ni en lo que no crea" en relación a posibles acuerdos en el Congreso con los nacionalistas catalanes. "No cambiaría mi investidura por el concierto económico", proclamó. Y, seguro de sí mismo, añadió que no pensaba que a nadie se le ocurriera pedírselo.

En estos momentos, sin embargo, y con las convocatorias electorales planeando en el horizonte, el líder del PP se muestra más abierto que nunca a hablar sobre este tema con el president, Artur Mas. Rajoy se confiesa consciente de que crece la demanda de un pacto fiscal para Catalunya pero recuerda que aún no se ha formulado. "Se anuncia para dentro de un año y escucharemos atentamente a todo el mundo. Ahora la manera de mejorar el modelo de financiación de Catalunya es una política económica que cree empleo", responde de forma diplomática para no desairar a la sociedad catalana, cuya confianza necesita para alzarse con un triunfo en las generales. De hecho otro de los titulares que dio fue precisamente en esa línea. "Catalunya puede estar muy tranquila con Rajoy presidente", garantizó.

En público, Rajoy no cierra ninguna puerta. Su negativa rotunda queda reemplazada por un "ya se verá". Pero, en privado, los suyos reconocen que será muy difícil que atienda a las peticiones de Mas. Lo cierto es que todo dependerá de si logra ganar las elecciones y en qué condiciones lo hace.

En el PP se palpa cierta sensación de euforia, producto de las encuestas. Algunos dirigentes incluso empiezan a frotarse las manos pensando que pueden llegar al Ejecutivo central sin tener que depender de nadie.

Desde CiU esperan que los acontecimientos no se desarrollen de ese modo. De hecho, el presidente de su grupo en el Parlament, Oriol Pujol, admitió ayer que ni PP ni PSOE van a escuchar sus propuestas si logran una mayoría absoluta. En declaraciones a los medios en Vilanova i la Geltrú, Pujol salió al paso de las afirmaciones de Rajoy y afirmó que su federación piensa proponer el concierto "con toda la fuerza que le sea posible y con toda la capacidad que le den los ciudadanos de Catalunya".

También el líder de Ciutadans (C's), Albert Rivera, criticó a Rajoy y dijo que si no lo descarta es para "preparar el terreno" y asegurarse el apoyo de CiU si gana las elecciones. "No me sorprende que Rajoy se muestre abierto a conceder este privilegio fiscal al señor Mas y que se ponga de nuevo a su servicio por si algún día le necesita para llegar a la Moncloa", afirmó en rueda de prensa. A su juicio, lo hace por "puro interés electoral". Para él, si ocurriera, "el sudoku de la financiación" no va "a cuadrar" y "el Estado español pasaría a ser una confederación".

Más noticias de Política y Sociedad