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Rajoy ultima una dirección del PP incontestable y sin cargos de adorno

Ante la posibilidad de que Gallardón sea el número dos, Aguirre lo compara con Hernández Mancha 

MARÍA JESÚS GÜEMES

Entre los dirigentes del PP la incertidumbre es contagiosa. Están aquellos que no tienen ni idea de si van a formar parte o no del futuro equipo de Rajoy y otros que, aún sabiéndolo, no pueden adivinar qué papel van a jugar. De ese modo son varios los colaboradores que rodean al líder del PP que a estas alturas se confiesan "ciegos".

El presidente nacional ha anunciado que Esteban González Pons y Alberto Ruiz-Gallardón estarán entre los elegidos. Pero ninguno de los dos conoce cuáles van a ser exactamente sus funciones. "Lo que nos pide Rajoy es un acto de fe", señala un diputado fiel al líder conservador. El dirigente conservador tiene en mente quien compondrá su lista. Ya tiene decididos los nombres de su portavoz y secretario general. Pero hasta el momento no se lo ha comunicado a nadie.

La prueba de ello es que cuando hace un par de días saltó la noticia de que Javier Arenas iba a ser de nuevo el número dos del partido, el presidente del PP hizo trasladar el mensaje oficial de que este cargo aún no se lo había ofrecido a ninguna persona. Y a poco menos de cuatro semanas para el XVI Congreso Nacional.

Algunos esperan que el acto de mañana en Valladolid, donde Rajoy se verá arropado por la mayoría de sus presidentes regionales, sirva para despejar algunas incógnitas y evitar que la expectación vaya en aumento. De hecho, esta ayer alcanzaba cotas insospechadas cuando la cadena Ser anunciaba que el líder del PP estaba barajando otorgarle a Gallardón una vicepresidencia.

Desde el entorno del alcalde indicaban que se trataba de "un rumor" y le restaban importancia porque "cada día hay uno". Una postura que contrastaba con la de Esperanza Aguirre quien se apresuraba a señalar que no tenía "ni idea" de si era o no factible pero que, en cualquier caso, "no sería nuevo" porque Gallardón ya había sido "vicepresidente de Alianza Popular. Lo nombró Antonio Hernández-Mancha y estuvo un año, hasta que decidió que era mejor que volviera don Manuel Fraga". En su comentario más de uno apreció que el puñal esta vez no iba dirigido hacia su compañero de filas sino hacia su presidente a quien comparó con la persona que tras ganar a Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón interpuso una moción de censura contra Felipe González y como no prosperó, presentó su dimisión.

De todos modos, en la sede nacional aseguran que Rajoy nunca ha hablado de recuperar las vicepresidencias, un cargo del partido que existía en la época de Manuel Fraga. En los estatutos se habla de
vicesecretarías, y aunque este podría ser el puesto reservado para Gallardón, ya que Rajoy ha confesado que es probable que vuelva a ocuparlas, fuentes del PP prefieren limitarse a sus palabras en público cuando remarcó, sin más, que contaba con el regidor para la dirección nacional.

También ayer se insinuó que el cargo no tendría funciones ejecutivas y que estaría por encima del secretario general. Rajoy ha hecho llegar a su círculo que se inclina por establecer una dirección operativa, que "no quiere gente para adornar". Además, según sus planes, habrá conexión entre el Congreso y Génova, algo que durante la pasada legislatura dejó mucho que desear. En cuanto al número dos, Rajoy pretende que este se dedique full time al partido y no tiene intención de descabezar inicialmente una comunidad autonóma.

Rajoy asegura "tener claras" las ideas en la conformación de su equipo. En su partido ya dan por hecho que Jorge Moragas y José María Lassalle tendrán tarea. Pero también creen que va a ir ganando peso Gonzalo Robles. El diputado por Salamanca fue con Aznar delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y para Extranjería e Inmigración.

Ahora se encarga  de temas de Interior dentro del partido.Algunos compañeros del PP le han recomendado a Rajoy que de cara al congreso presente un equipo "incontestable". Entre ellos Francisco Camps y Javier Arenas. Ambos temen que si no, al día siguiente las críticas continúen. Quieren poner fin a la crisis del partido que ayer se veía salpicada por un nuevo capítulo: según RNE Rato y Rajoy se evitaban a la llegada a la cena del Círculo de Empresarios en Barcelona.

El vicepresidente del Parlamento europeo, Alejo Vidal-Quadras, rechaza avalar por ahora a Rajoy a la espera de que "defina su línea estratégica", informa Europa Press. Tanto para él como para el portavoz del PP en Bruselas, Jaime Mayor Oreja, que también se lo está pensando, la marcha de María San Gil influye mucho en su decisión. Varios dirigentes del PP han pedido, además, a Rajoy que libere sus avales para que surjan nuevas candidaturas. El líder del PP cuenta con más de 2000 avales y le bastaría con 600. Los que le rodean defienden que se "respeten las reglas".

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