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"Por responsabilidad CiU no puede dar aire, crédito y aval a este Gobierno"

Presidente de CiU. Después de confirmar la enmienda a la totalidad a los presupuestos, el líder nacionalista se muestra muy crítico con Zapatero

DAVID MIRÓ / FERRAN CASAS

Artur Mas nos recibe en la sede de CiU en la calle Còrsega de Barcelona, donde un centenar de personas trabajan para que algún día llegue a ser president de la Generalitat. Cinco años en la oposición han hecho de Mas un eterno aspirante a la espera de un movimiento en falso de su rival, un José Montilla que rehuye el cuerpo a cuerpo y se trabaja día a día su perfil institucional. Estos días observa con satisfacción cómo la crisis ha vuelto a revalorizar el papel de CiU, que ha presentado una batería de propuestas.

¿Qué opina de los planes económicos aprobados por Estados Unidos y Europa?

El problema de origen venía de los Estados Unidos, que son los primeros que han reaccionado. Después han venido los europeos, un poco a remolque, y en el caso español pues ha sido con mucha lentitud, mucha improvisación. Zapatero ha pasado de decir que el sistema financiero español era el mejor del mundo a tener que plantear un paquete de medidas pocos días después.

¿Ha reaccionado tarde el Gobierno?

Se han pasado cuatro meses sin hacer nada, no se han enterado de la película y ahora al final reaccionan, pero lo hacen con desgana. Eso introduce un alto grado de desconfianza respecto al Gobierno socialista. Han estado negando la evidencia, negando la crisis, y la primera condición para resolver un problema es reconocer que existe.

¿Se ha engañado a la ciudadanía sobre la magnitud de la crisis?

Antes de las elecciones se escondió una parte de la magnitud, pero también es cierto que después la propia crisis ha sido más virulenta de lo que se podía imaginar. Pero que una parte se escondió, de eso estoy absolutamente convencido. Y otra parte se ignoró, lo cual también es grave. De ahí el desconcierto y confusión actuales. De la misma manera que Gordon Brown en la Gran Bretaña se está recuperando porque ha cogido el timón, en España el Gobierno pierde gas a todo ritmo.

A un liberal como usted, ¿qué le parece que estemos hablando de nacionalización de bancos?

Yo no soy demasiado favorable a la nacionalización del sistema financiero, aunque siempre he defendido que si el sistema no da respuestas el Estado debe intervenir. Nacionalizar tiene que ser siempre la última opción. El Estado tiene que ser garante del sistema, siempre he defendido gobiernos fuertes. Eso de que soy liberal... A ver, sí y no, depende. Gobiernos con capacidad de control, capacidad de planificación, que den garantías, que cuando tienen que tomar decisiones las toman, eso sí. Ahora bien, un gobierno fuerte no es sinónimo de gobierno intervencionista.

¿Se está haciendo excesivo alarmismo con la crisis?

Tan malo es apuntarse al optimismo desbordado, que era la actitud de Zapatero, como decir que todo se va a pique. ¿Dónde está tocado el Gobierno socialista? En su incapacidad manifiesta de transmitir confianza. Y eso costará mucho de recuperar. El punto central es: ¿cómo se aborda la crisis de la economía real? La crisis que afecta determinados sectores industriales, la crisis del sector inmobiliario, la crisis en las actividades agrarias, las afectaciones que pueda haber sobre los servicios... Ahora veremos qué hace este Gobierno porque hasta ahora no ha hecho nada.

¿No les han pedido que apoyen al Gobierno ante la crisis?

Nos lo piden cada día, pero tú tienes que apoyar a aquel que pueda aportar soluciones. El señor Blanco, algunos ministros y el propio Zapatero instan a CiU a apoyar los presupuestos por responsabilidad...

¿Y por parte del empresariado o la sociedad civil?

No. No hay nadie que desde los ámbitos económicos nos haya pedido que demos un apoyo ciego al Gobierno.

Pero otras veces sí lo habían hecho...

Sí. Otras veces nos habían pedido que garantizáramos la estabilidad por la estabilidad. Pero ahora el propio tejido económico ya se da cuenta de que la estabilidad sin más no ofrece ninguna garantía, sino que lo que hace falta es dar confianza y apoyo a alguien que aporte soluciones y que realmente esté dispuesto a tomar decisiones difíciles.

¿Se refiere a recortes sociales?

Eso no lo tenemos que plantear nosotros desde la oposición, pero por ejemplo todo el plan de liquidez a las entidades ya lo propusimos hace cuatro o cinco meses. Si se hubiera hecho antes nos hubiéramos ahorrado cuatro meses de incertidumbre. Hemos pedido que se reduzca el IVA a las familias, el impuesto de sociedades para las pequeñas y medianas empresas, un plan de in-fraestructuras, planes de amortización para empresas...

Perdone pero ninguna de estas medidas es impopular...

Yo lo único que digo es que en otros países, cuando las cosas se han puesto feas, los gobiernos han tomado decisiones. Por ejemplo, ¿qué se hace con la Ley de la Dependencia? ¿Piensan seguir prometiendo cosas a la gente necesitada que no podrán cumplir? El señor Zapatero ha dicho que no piensa reformar el mercado de trabajo si no hay consenso entre patronal y sindicatos. ¿Eso es liderazgo? Si el señor Zapatero considera que se ha de reformar el mercado de trabajo, lo tiene que hacer y asumir los problemas que se deriven. Si el señor Zapatero cree que el año que viene tiene que haber moderación salarial, la pregunta es si la aplicará en su propia administración.

¿Y esta situación tan delicada no se abordaría mejor con un gobierno de coalición PSOE-CiU?

Para ayudar, no hace falta entrar en el Gobierno, lo que tienen que hacer es pedirnos opinión y esa opinión se puede traducir en un apoyo más o menos explícito. Para apoyar los presupuestos, por ejemplo, nosotros ponemos tres condiciones: primero asumir un programa anticrisis efectivo y creíble, segundo que cumplan con Catalunya en cuanto a la financiación y la inversión en infraestructuras tal como marca el Estatut, cosa que ahora no pasa, y tercero que los pactos que se hicieron para los presupuestos de 2008 también se cumplan.

¿Y las condiciones para entrar en el Gobierno español?

No nos lo planteamos. A ver, si el Gobierno socialista no cumple con Catalunya, ¿cómo quiere que una fuerza catalanista le apoye? Y luego, si tenemos que hacer oposición a un gobierno socialista en Catalunya, ¿cómo nos podemos entender con un gobierno socialista en Madrid? Es el mundo al revés. Ellos han decidido que CiU esté en la oposición y ahora no nos pueden exigir nada.

Pero no nos negará que usted es más reacio que sus socios de Unió a entrar en el Gobierno...

No, yo reacio no soy. No me niego como principio, pero es que no se dan las condiciones. Mire, la primera condición para estar en un gobierno es tener confianza en él.

De hecho CiU ya ha anunciado una enmienda a la totalidad a los Presupuestos...

CiU, por responsabilidad, para hacer cumplir el Estatut, por responsabilidad con la situación económica, no puede dar aire, crédito y aval a un Gobierno como este, que no transmite confianza ni cumple los pactos.

La unidad catalana en financiación ¿es real o ficticia?

De momento es real en el sentido de que CiU, en lo que afecta a los temas de país, si consigue fijar las condiciones que consideramos importantes no hace una oposición destructiva. Que quede claro que al señor Montilla no le hemos dado ningún cheque en blanco, seremos muy vigilantes con la negociación y en función del resultado diremos que sí o que no.

CiU ha planteado que es necesario poner una cifra para saber si el acuerdo es bueno o no.

Es que tiene que haber una cifra y el señor Montilla me lo ha reconocido.

Usted habla de una cifra cercana a los 2.500 millones...

No tenemos una cifra definitiva, pero ya la tendremos. Y se hará pública cuando se tenga que hacer. De momento hemos acordado que no tiene que ser pública para o entorpecer la negociación en Madrid. Ahora estoy esperando a que el señor Montilla me llame porque yo sí tengo una cifra en la cabeza. Pero, insisto, ahora lo importante es la crisis y la Generalitat es responsable de no ocuparse de los problemas de la economía real.

El president Montilla dice que los instrumentos de la Generalitat contra la crisis son limitados...

Mire, en situaciones de crisis, los presidentes de la Generalitat siempre han ejercido un liderazgo, y el señor Montilla está escondido y la Generalitat parece una gestoría que solo se encarga de tramitar papeles.

¿Nos puede dar ejemplos de esa falta de liderazgo?

Mire, está todo el problema del sector de la automoción, de Seat y Nissan. ¿Dónde está el señor Montilla? Antes, cuando había un problema con Seat, Pujol cogía un avión y se plantaba en Alemania.

¿Qué haría usted con el ERE de 1.700 trabajadores presentado por Nissan?

Con el ERE se hará lo que sea necesario. Pero la pregunta es: ¿qué se tenía que haber hecho para evitar llegar a ese ERE? El sector de la automoción en Catalunya hace tiempo que no tiene un proyecto de futuro claro. El problema de la Seat no es si bajan las ventas, sino qué modelos se van a fabricar y qué mercados se van a abrir. Y el problema de la Nissan es que se perdió la oportunidad de fabricar un modelo que ahora se hace en Tánger porque la Generalitat no actuó.

¿Catalunya pierde fuelle económico?

El problema es que la política económica que se aplica en el conjunto del Estado no está influenciada por la Generalitat, como antes. ¿Por qué? Porque el PSC no es autónomo en Madrid, está atado al PSOE y no tiene fuerza para imponer una política dirigida a la pequeña y mediana empresa que es la que nos interesa, la economía real española y catalana. Ahora es el momento de la microeconomía, de ayudar a las empresas que invierten en I+D por ejemplo, porque la política macro ya la hace Europa. Y en Catalunya hay empresas de aquí que se van fuera porque les dan más facilidades, y aquí todos son obstáculos.

¿Se refiere a trabas medioambientales?

Fundamentalmente. Hay polígonos hechos desde hace un año sin suministro eléctrico. Eso es lo que tiene que resolver la Generalitat, y también influir en Madrid. Pujol consiguió a principios de los noventa un cambio en la política económica española a mejor, ahora, cuando se habla de política económica en Madrid, ¿quién se acuerda de la Generalitat? Solo nos ven como una fuente de problemas no de soluciones.

¿CiU mantiene su influencia económica en Madrid?

Sí, pero nosotros no tenemos recetas mágicas ni somos los primeros de la clase, pero aplicamos el sentido común y el conocimiento de la realidad económica. Hemos propuesto un censo de viviendas, un plan contra la morosidad, propondremos incentivos para las empresas que contraten gente. La lucha fundamental es contra el paro.

¿Una medida efectiva contra la crisis no sería apoyar los presupuestos?

La primera condición es que podamos confiar en el Gobierno español.

¿Un acuerdo sobre financiación mejoraría esa confianza?

Es que al final ves que todos son palabras y promesas vacías. Zapatero dice que nadie va a salir perdiendo. A ver, si no pierde alguna comunidad autónoma o la Administración central , ¿cómo se va a mejorar la situación de Catalunya? ¿Gracias al Espíritu Santo? El Estado central tiene que adelgazar y la solidaridad entre autonomías se tiene que revisar porque no puede ser que esa solidaridad se convierta en un abuso, que es lo que está pasando.

¿Prefiere que la sentencia del Constitucional sobre el Estatut la haga este tribunal u otro?

Me es indiferente siempre que no toquen el Estatut.

Usted pidió un gobierno de unidad en Catalunya si se recorta el Estatut...

No, no. Yo dije que si el TC toca el Estatut, el pueblo de Catalunya tiene que pronunciarse, sea vía referéndum o vía elecciones. Y después de las elecciones dije que todos los partidos que hagan suyo el proyecto de Estatut que aprobó el Parlament, y estén dispuestos a votar igual en Catalunya que en Madrid, deberían estar en el Gobierno. Es evidente que si nos dicen que este Estatut no cabe en la Constitución, aquí habrá un problema.

¿Cómo ve usted al PP después del congreso de Valencia?

El PP ha visto que la estrategia de ir contra Catalunya y Euskadi, o mejor dicho, contra los proyectos mayoritarios de catalanes y vascos, no le lleva a ningún sitio, no le permite gobernar. Y ahora han cambiado de escenario, se concentran más en los problemas reales.

Rajoy ha anunciado que presentará un proyecto de ley en el Congreso para garantizar la enseñanza en castellano en todo el territorio.

Veremos si lo hace. Pero yo quiero denunciar que el Gobierno socialista, con ministros catalanes del PSC, nos impone la tercera hora de castellano por decreto. No se le puede adjudicar solo al PP la intención de romper el sistema educativo catalán. Ni el PP ni Aznar no se atrevieron a ir tan lejos e imponer la tercera hora de castellano.

Cuando el PSOE planteó la reforma del aborto o la eutanasia usted dijo que era un bla, bla, bla progresista.

Sí, dije que era una maniobra de confusión para sacar del debate lo que realmente preocupa, que es la crisis, es ir a la lucha ideológica pura, jugando con temas que son de gran sensibilidad personal y de conciencia personal. Y eso en un país serio no se hace. No se sacan esos temas para tapar otros.

Eso es lo mismo que dice el PP...

Ya lo sé. A mí no me da miedo coincidir con el PP, como tampoco me da miedo coincidir con el señor Montilla en otras cosas.

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