Público
Público

Rubalcaba: "El PP ha traído bazofia de ETA al Congreso"

El número dos del Ejecutivo reprocha al PP que convierta las actas de la banda en "dogma de fe"

MIGUEL ÁNGEL MARFULL

"Señor Gil Lázaro, al habitual arsenal de infamias que trae usted a esta Cámara, hoy ha sumado las de ETA. Bazofia de ETA es lo que ha traído usted a esta Cámara". El número dos del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, afiló ayer los adjetivos que emplea cada semana en la sesión de control al Gobierno para atajar las acusaciones del PP sobre su responsabilidad en el caso Faisán, el supuesto chivatazo policial a una red de extorsión de ETA.

Convertido en objetivo preferente del Grupo Popular a medida que su figura gana peso en la balanza de la sucesión dentro del PSOE, Rubalcaba apretó a fondo el acelerador de su indignación ante la ofensiva trazada por el PP: "Ustedes, en nombre del Pacto Antiterrorista, son los únicos que traen a esta Cámara este tipo de debates, porque el resto de los grupos no. ¿Se ha planteado alguna vez por qué?", recriminó al diputado conservador Ignacio Gil Lázaro, que ha hecho del caso Faisán su monocultivo parlamentario. Lo que comenzó como una plantación familiar, ha acabado con ambiciones de latifundio en la estrategia conservadora.

Rubalcaba asegura que pidió a la Policía que "apretara" en el último proceso de paz

El martes se hizo visible en la Comisión de Interior, donde el PP plantó la semilla de sus sospechas sobre el presunto chivatazo policial ante la incomodidad del resto de las formaciones por su actitud. El Faisán voló ayer de nuevo sobre el hemiciclo, cebado por la divulgación de un informe de la Guardia Civil sobre las actas redactadas por la banda tras el último proceso de paz. "Ustedes, que cada vez que ETA saca un comunicado dicen que es mentira, que es todo una falsedad, cuando aparecen unos documentos de ETA que pueden perjudicar al Gobierno, entonces sí, entonces es verdad y el Gobierno tiene que dar explicaciones; es dogma de fe", se revolvió Rubalcaba en su escaño con la mirada clavada en la bancada del Grupo Popular.

"Usted sabe perfectamente que son documentos llenos de mentiras, de omisiones y de manipulaciones. Lo sabe perfectamente, pero quiere traer aquí este debate porque cree que le interesa", insistió el titular de Interior en su respuesta.

"Por la Audiencia Nacional han pasado los responsables de la Policía, de la Guardia Civil, de la Policía autónoma vasca y de la Policía francesa. Han sido preguntados por el juez si recibieron instrucciones del Gobierno de parar la lucha antiterrorista y han dicho: No, justamente al contrario, apretad más que nunca", recordó.

"Eso han dicho, ¿sabe por qué? Porque es lo que les dije yo, eso y solamente eso. Y porque hicimos eso, evitamos que pasara en esta tregua lo que pasó en la tregua del año 1998", cerró su argumento el responsable de Interior.

Gil Lázaro tiró el lazo: "¿Damos nosotros fiabilidad a ETA?". "¡Sí!", increparon desde sus escaños varios diputados socialistas. "Usted avalará el contenido de las actas si elude dar explicaciones claras", agregó el diputado conservador. El PP ha pedido la comparecencia ante el pleno del Congreso de Rubalcaba para ofrecer explicaciones sobre el caso Faisán. Ningún otro grupo apoya esta solicitud.

Un argumentario del PP insinúa que el Gobierno "miente ahora" sobre ETA

"España no se merece que alguien como usted se atrinchere en la mentira. Aquí no hay más infamia que su silencio. Por eso, de una vez por todas diga la verdad, pida perdón a los españoles y márchese a su casa. Ante la evidencia acreditada del chivatazo y ante la ignominia de lo que dicen las actas de ETA, usted ya no tiene margen para más trucos, insultos, engaños, guasas ni evasivas", sentenció el representante del PP.

Su jefa de filas, Soraya Sáenz de Santamaría, había bendecido minutos antes la estrategia: "Señoría, le pusieron ahí para explicar lo que hacía el Gobierno y va a tener que irse, porque es incapaz de explicar lo que hizo en Interior. Es usted el mayor exponente de un final de ciclo. No estoy hablando del ciclo de su carrera política que también, sino del ciclo del Partido Socialista en el Gobierno".

Gil Lázaro pide que dimita Rubalcaba ante "la ignominia de las actas" de la banda

Rubalcaba no quiso quemar pólvora en vano: "Los muertos que vos matáis gozan de buena salud", se limitó a responder, guardando su artillería para intentar aplacar la expectación creada en torno al duelo de cada miércoles con el diputado del Faisán.

En el umbral de las elecciones autonómicas y municipales del próximo 22 de mayo y en medio de las aguas removidas por el relevo de Zapatero y por quienes ven en Rubalcaba un salvavidas, el PP ha incluido sin ambages la política antiterrorista en su estrategia de campaña.

Los conservadores consideran que las actas de la negociación de la última tregua que se han conocido evidencian que el Gobierno "ha mentido a todos los españoles con ETA". "¿Quién puede garantizarnos que el Gobierno no esté mintiendo ahora? Después de tanto engaño, ¿quién puede asegurarnos que no mientan siempre?", se pregunta el partido que dirige Mariano Rajoy en un argumentario interno enviado a todos sus cargos políticos oportunamente filtrado ayer.

Al hilo de lo revelado en las comunicaciones redactadas por ETA, y concediendo a la banda toda fiabilidad, el PP destaca que el Gobierno "mintió descaradamente sobre el cese de las negociaciones tras el atentado de la T-4 de Barajas, donde murieron dos personas" y acusa al Ejecutivo de haber "utilizado" las instituciones del Estado para "avalar" la negociación con ETA. Así, según añade, "los representantes del Gobierno socialista aseguraron a ETA que sustituyeron al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, para facilitar la incidencia en los procesos".

La fragilidad inherente al Pacto Antiterrorista que teóricamente excluye de la refriega política la estrategia contra ETA y otorga su dirección al Gobierno volvió a tambalearse agitada por los hilos del PP. Aun así, su secretaria general, María Dolores de Cospedal, consideró salvaguardada la integridad del acuerdo que une a todas las formaciones democráticas.

La número dos del partido conservador hizo del caso Faisán una excepción y del último proceso de paz un paréntesis en el compromiso. En un acto electoral en Albacete, Cospedal aseguró que el apoyo de su formación al Gobierno cuando ha tenido el objetivo de derrotar a ETA "no es óbice para que el Gobierno tenga que dar explicaciones acerca de qué ocurrió en el chivatazo del bar Faisán".

Más noticias de Política y Sociedad