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El sastre José Tomás se ratifica en sus declaraciones a Garzón y dice que todos los trajes los pagó Pablo Crespo

José Tomás ratifica su declaración ante el juez Garzón y señala al número dos de la trama corrupta y administrador de Orange Market

BELÉN TOLEDO

Pese a que este jueves por la mañana, durante un receso en su declaración ante el juez,  José Tomás, el sastre que confeccionó los trajes a Francisco Camps, afirmó a los periodistas que no sabía quien había pagado los trajes del presidente valenciano , por la tarde aseguró que los  había pagado Pablo Crespo, número dos del  empresario Francisco Correa y administrador único de Orange Market, y que así se lo dijo al magistrado instructor del 'caso Gürtel' del Tribunal Superior de Justicia deValencia.

El sastre y director de las tiendas de Milano y For Ever Young, José Tomás, declaró en calidad de testigo durante aproximadamente cinco horas ante el juez instructor de la causa en el TSJ, José Flors, dos fiscales anticorrupción y los abogados de los imputados.

A la salida del juzgado explicó que se había reafirmado en todo lo dicho en sus anteriores comparecencias ante la Policía y el juez Garzón: "He dicho la misma verdad que ante la Audiencia Nacional". 

En declaraciones a los periodistas dijo inicialmente que desconocía quien pagó los citados trajes, que tampoco le importaba y que se remitía a la declaración que prestó en su día ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.

Ante la insistencia de los periodistas, finalmente reconoció que los pagó "todos" y "siempre" Pablo Crespo, como "está en el sumario". José Tomás ha salido de su declaración en el Palacio de Justicia de Valencia "cansado" pero "contento" porque, según ha afirmado, sale con su "acta de no imputado en el bolsillo firmada por el magistrado".

Admitió que hubo "despistes" en "algún matiz" que le llevaron a dar datos diferentes en sus sucesivas declaraciones en cuanto "a tres o cuatro pantalones o tres o cuatro trajes". Atribuyó los errores a la duración de su comparecencia ante el juez Garzón, de 12 horas, y a que "lo que yo facturara en los negocios que dirigía a esta gente podía significar un 0’01%" del total y "como testigo, lo que no recuerdo claramente, pues no lo recuerdo".

Tomás sí recordó que había tomado medidas a los cuatro cargos públicos imputados en la trama, "aunque nunca en sus domicilios particulares", a excepción de Ricardo Costa, secretario general del PP autonómico y portavoz en las Cortes valencianas, a quien atendió en una vivienda de Castellón para "verle las rectificaciones" en uno de los trajes.

En su declaración ante la Audiencia Nacional, cuyo contenido ya se publicó, Tomás declaró que llegó hasta la casa del político en el coche de Álvaro Pérez, El Bigotes, presunto cabecilla de la trama en Valencia.

A la misma hora en la que el sastre comparecía en el Palacio de Justicia, dos consellers de Camps convocaron a la prensa en unas dependencias situadas a dos manzanas del juzgado. Rafael Blasco, conseller de Inmigración y coordinador adjunto de la campaña electoral del PP para las elecciones europeas, calificó a José Tomás de "auténtico desastre" y le acusó de "mentir descaradamente".

Blasco calificó todo el caso Gürtel de "montaje mediático-político" ya "en fase muy avanzada" para desprestigiar la Generalitat. El autor sería "un Gobierno [el de Zapatero] que está contribuyendo a una ceremonia de confusión" para "desviar la atención hacia la erosión sistemática del Estado de derecho". Blasco acompañó sus consideraciones de descalificaciones dirigidas a varios informadores, entre ellos a la redactora de Público.

El conseller criticó que el sastre llegase al juzgado acompañado de un cámara y un redactor de Cuatro, y consideró el hecho como un símbolo de la "calumniosa campaña de difamación contra la presidencia de la Generalitat".

Más tarde, Tomás explicó que no pudo evitar que los periodistas entraran en el vehículo para entrevistarlo.

Ayer se conocieron, además, nuevos datos sobre los regalos presuntamente recibidos por Camps. Según La Vanguardia, Álvaro Pérez regaló al president entradas para diversos espectáculos de circo por valor de 3.000 euros.

Por otra parte, el PSOE valenciano anunció anoche que está considerando la posibilidad de presentar una querella contra Camps y el resto de imputados para "defender el interés público de los valencianos", según Ángel Luna, portavoz parlamentario socialista. El PP regional anunció que contratacará con otra querella por "denuncias falsas".

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