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Saura descarta investigar las cargas de los Mossos

El conseller catalán defiende el uso de las pelotas de goma

A. MARTÍN / L. DEL POZO

El conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, Joan Saura, decidió este miércoles romper su silencio. Después de una semana, salió en defensa de la actuación de los Mossos dEsquadra durante los disturbios ocurridos en la celebración de la Liga de Campeones en La Rambla de Canaletes (Barcelona). La operación de los agentes "fue absolutamente correcta", afirmó el conseller, que también matizó que "no se ha abierto ni se abrirá ninguna investigación".

Las declaraciones del titular de Interior llegan después de que se hiciera público que al menos cinco personas resultaron heridas cuatro durante la celebración de la Champions y una en la Copa del Rey a consecuencia del impacto de pelotas de goma lanzadas por los antidisturbios. Tres de ellas habrían perdido un ojo. Saura dijo que sólo tenía constancia de una denuncia contra los Mossos, y que había conocido los demás casos por la prensa.

Unos minutos después de que Saura hiciera, en Tarragona, sus primeras declaraciones, el secretario de seguridad de la conselleria, Joan Delort, se pronunció sobre el otro quebradero de cabeza del departamento de Interior: el caso de Xavier Vilaró. Se trata del jefe de la Guardia Urbana de Barcelona, quien supuestamente resultó herido por una pelota de goma disparada por los antidisturbios de los Mossos durante la celebración de la Eurocopa, en junio de 2008.

Delort afirmó que las relaciones entre la Guardia Urbana y la Policía autonómica catalana son "buenas", y no quiso opinar sobre el informe que la división de asuntos internos de los Mossos elaboró a petición de una jueza. Dicho documento pone en duda la versión de Vilaró. "Nosotros no tenemos que decir nada al respecto, es un informe encargado por un juez", sentenció Delort. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, tampoco valoró dicho informe aunque dio su apoyo a la Guardia Urbana.

Sobre la polémica originada estos días a propósito del uso de pelotas de goma por los antidisturbios, Saura dejó ayer claro que no se plantea prescindir de este método. Por otro lado, fuentes de Interior explicaron ayer que en los disturbios de la semana pasada, los agentes siguieron el protocolo antes de disparar: "Avisaron por megafonía e hicieron ráfagas de advertencia". Sin embargo, algunos heridos han denunciado que, incluso cuando la gente estaba dispersándose, los agentes disparaban.

La normativa dice que las pelotas de goma sólo pueden lanzarse a una distancia de 50 metros de los manifestantes. Valentí Anadon, portavoz del sindicato SAP-UGT, justifica la actuación de los policías de una manera muy gráfica: "Si un agente dispara a boca de cañón, no se pierde un ojo. Se pierde la vida".

Por otro lado, el abogado especializado en derechos humanos, Jaume Asens, cree que es un buen momento para replantear la necesidad de este tipo de métodos disuasorios y recuerda que, por ejemplo, en Alemania, las fuerzas de seguridad ya no utilizan estas pelotas de goma. 

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