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Silbatos contra escopetas

Defensores de los animales sabotean el torneo estatal de caza del zorro en Portomarín. Denuncian agresiones y amenazas

HENRIQUE MARIÑO

Silbatos contra escopetas. Así fue la pugna desatada este fin de semana entre decenas de animalistas y los cazadores que se dieron cita ayer en la localidad lucense de Portomarín para participar en el VII Torneo estatal de caza del zorro.

Los primeros trataban de impedir, haciendo ruido, que los segundos diesen caza a los animales.

La convocatoria, según la Fundación Equanimal, fue un éxito y consiguió que "muchos zorros" no pereciesen.

El sabotaje, en el que también participaron otras organizaciones en defensa de los animales (Matar por matar non y Adega) hasta sumar un par de centenares, consistió en localizar a las cuadrillas de cazadores y aplicarse con el silbato para alertar a los zorros. Durante la mañana, se vivieron momentos de tensión, hasta el punto de que un cazador airado llegó a apuntar a un activista cuando espantó al zorro al que iba a dar caza, aseguran los organizadores. "Preso de la ira, le encañonó y amenazó con dispararle".

"Este año va a haber caza, pero de humanos no de animales, nos amenazaron los cazadores" 

Además, han denunciado el acoso de las fuerzas de seguridad, que registraron y multaron los vehículos de los activistas, algunos de ellos víctimas de amenazas de muerte y lanzamiento de piedras por parte de los cazadores, según Equanimal.

"Suelen ponerse muy nerviosos. Este año, amparándose en que la caza protegen los campos y el ganado, hicieron una contramanifestación en la que participaron agricultores a los que habían convencido previamente", explica a Público.es Silvia Toval, portavoz de la organización.

"Afortunadamente, al final no ha pasado nada, porque en la anterior prueba celebrada en Galicia, de carácter regional, los cazadores nos llegaron a decir: Este año va a haber caza, pero de humanos no de animales", asegura Toval, quien se queja por la "fuimos cacheados minuciosamente de arriba abajo con el objetivo de impedir nuestra salida y que no pudieramos localizar a los cazadores". Tras la acción en los montes gallegos, los animalistas se trasladaron a Portomarín, donde leyeron un manifiesto en defensa del zorro y dejaron claro que "cazar animales es asesinarlos".