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La "traición" de un PP "sin palabra" irrita a los socialistas

El presidente regional denuncia la sumisión de Cospedal a Camps y Valcárcel

MIGUEL Á. MARFULL

'¿A qué viene el líder del PP?' se preguntó en Toledo el diputado Alejandro Alon-so, ponente del PSOE en la frustrada reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha. A qué viene Rajoy insistió Alonso,'si lo que ha hecho es votar en contra' del texto. 'Los traidores' del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha 'tienen nombre y apellido: Cospedal y Rajoy', sentenció, y tras el fallo, el delito: 'Además de tratar de tomarnos el pelo han permitido que el presidente de Murcia fijase la posición del PP en este asunto'.

Esta denuncia resume la irritación de los socialistas castellano-manchegos contra un PP que preside en esta comunidad la secretaria general de la formación conservadora, María Dolores de Cospedal. La número dos de Rajoy, vencida por los barones de su propio partido en Murcia y la Comunitat Valenciana en la guerra del agua larvada tras la reforma estatutaria, acarrea, según el PSOE, toda la responsabilidad del fracaso de esta reforma la única, junto al plan Ibarretxe, que muere en el intento. La victoria de las tesis defendidas por el lobby que se beneficia del trasvase Tajo-Segura, liderado por los gobiernos de Valcárcel y Camps, frente al texto que la propia Cospedal respaldó con su voto en las Cortes regionales, ha convertido a la secretaria general del PP en el enemigo público número uno de los socialistas en Castilla-La Mancha.

Barreda anuncia una «nueva etapa» en su reivindicación sobre el agua

'Cospedal no es fiable'

'Con su comportamiento, Cospedal ha demostrado que no es fiable, que no mantiene su palabra, que dice una cosa en Toledo sede del Parlamento regionaly otra en Madrid, en el Congreso', denunció a Público el presidente de esta comunidad, el socialista José María Barreda. 'No ha sabido negociar ni conciliar; se ha plegado a las posiciones de Camps y Valcárcel sin defender los intereses de Castilla-La Mancha', que es el territorio que la ha sentado en un escaño de su Parlamento, lamentó Barreda.

Desde que la reforma estatutaria naufragara el pasado miércoles en la Comisión Constitucional del Congreso, el PSOE regional se ha lanzado a una 'batalla cuenca a cuenca' para garantizar la reserva de agua destinada al abastecimiento de la región y al impulso de su agricultura que trataba de blindar el texto al que los conservadores, con Cospedal al frente, dieron la espalda.

El ponente del PSOE culpa a Rajoy y Cospedal del fracaso del Estatuto

El agua, o su ausencia, se ha convertido en un elemento fuertemente ligado a la identidad de la región. Por ese motivo, Barreda no da la guerra por perdida: 'Al contrario, mantendremos la presión en todos los frentes hasta satisfacer las necesidades de Castilla-La Mancha', señalaba.

Todos, 'empresarios, sindicatos, organizaciones profesionales agrarias, universidad, movimiento asociativo', enumeró el presidente del Ejecutivo regional, están llamados a librar y respaldan esta 'nueva etapa' en una reivindicación convertida en asunto de Estado por el Gobierno castellano-manchego y que se resume en una advertencia convertida en lema de esta revolución del agua por el propio Barreda: 'No cederemos ni una gota más'.

 

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