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La trampa del grupo gastronómico

Un bar de Zaragoza se convierte en asociación culinaria para esquivar la ley

V. P.

Si no se puede fumar en un bar, habrá que reconvertirlo en una sociedad gastronómica. Varios hosteleros se han salido de la norma y han decidido reconvertir sus locales en sociedades gastronómicas. Han visto en esta fórmula la manera de burlar la ley. Es el caso de un bar del barrio zaragozano de Santa Isabel que ha cambiado su antiguo nombre, Toma 3, por el de Asociación del chuletón y del vino.

El local, con una cartera de clientes fijos fumadores, algunos de los cuales han estrechado lazos de amistad, ha decidido refundirse en una asociación, convirtiendo a sus clientes habituales en socios. No obstante, el local permite a los nuevos clientes hacerse socios, rellenando un formulario y sin tener que pagar cuota alguna y poder así consumir y fumar dentro del establecimiento.

La ley permite fumar dentro de los clubes de fumadores, eso sí, no se permite que haya ningún trabajador asalariado que sirva las bebidas y exige que la agrupación no tenga ánimo de lucro. Por ello, la dueña del antiguo Toma 3 dice ser ahora una socia más. También continuarán tras la barra los camareros habituales.

El dueño del asador marbellí también quiere convertirlo en asociación

La dueña de la nueva asociación justifica que el dinero que pagan los clientes por sus consumiciones servirá para cubrir 'exclusivamente los gastos de gestión del local'. Es más, las personas que atiendan al público podrán ir rotando, según adelantó ayer el Heraldo de Aragón. De esta forma, pretenden justificar que no existe lucro alguno en su actividad. Los dueños del local rechazaron hacer declaraciones a Público e insistieron en que hace un año que se constituyeron como asociación gastronómica.

Fuentes de la Consejería de Sanidad de Aragón explicaron ayer a Público que dejarán que las inspecciones sigan su curso habitual. Es decir, no ha ordenado a los inspectores que actúen contra el local, una vez hecho público el caso en los medios de comunicación. Según avanzaron en la consejería, cuando los inspectores visiten el local, se estudiará el caso y se decidirá si infringe o no la norma. No obstante, a priori, sí sospechan que se trate de una forma de trampear la norma.

En el Ministerio de Sanidad, por su parte, también están a la espera de que se conozcan los detalles de la situación. Según reconocieron fuentes de la Administración, la situación es complicada y habrá que estudiarla a fondo. Si bien la ley exige a los clubes de fumadores que no haya afán de lucro ni personal contratado, requisitos que a priori cumpliría este local, en Sanidad recuerdan que la ley también prohíbe fumar en determinados espacios de uso colectivo, como podría ser el caso.

La Policía Municipal de Villa de Prado (Valladolid) sí levantó ayer un acta por una posible infracción a un bar que en noviembre se transformó en sociedad gastronómica y así está inscrita en la Junta de Castilla y León. Ya tiene más de 500 socios. Por lo demás, este establecimiento funciona con la misma filosofía que el de Zaragoza.

Ante una posible grieta de la ley que permita este tipo de situaciones, el dueño del asador de Marbella que el lunes se declaró insumiso a la ley, estudia reconvertirse también en asociación gastronómica. La Junta de Andalucía insistió ayer al propietario que retire el cartel de la puerta en que informa que permite fumar. La multa podría ascender a 600.000 euros.

En Castellón, otro hostelero, el dueño del bar Espirit, echó un pulso a la ley permitiendo a sus clientes fumar. La Conselleria de Sanitat abrió ayer un expediente al local, después de que los inspectores lo visitaran ayer por la mañana. Según informó la conselleria en un comunicado, la multa podría ascender a 10.000 euros. El dueño alega que el 2 y el 3 de enero la caja bajó hasta un 80%.

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