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Un tren de largo recorrido

La exsecretaria de Estado de Cooperación tiene fama de buena negociadora

MIGUEL Á. MARFULL

Su vida ha sido un constante tránsito entre dos paradas del AVE: Madrid, donde despunta su carrera, y Valladolid, donde nació en 1963, mantiene ancladas sus raíces y viven sus dos hijos. Para amortiguar la distancia, Soraya Rodríguez Ramos acostumbraba hasta hoy —difícil lo tendrá a partir de ahora— a recorrer cada día en tren los 193 kilómetros que separan su despacho y su casa, una hora de viaje cada trayecto volando a 300 kilómetros por hora.

Pero la biografía política de la nueva portavoz del Grupo Socialista ha discurrido con más calma. Abogada trabajó en un centro de acogida a mujeres maltratadas Soraya Rodríguez saltó de la política local y regional en Castilla y León al Parlamento Europeo en el año 2000. Allí coincidió con la número dos del PSOE, Elena Valenciano, con quien forjó amistad a saltos entre la vecindad de escaño y la espera en aeropuertos. Ambas comparten su doble condición de feministas practicantes y madres ejercientes.

Elegida miembro de la Ejecutiva del PSOE en 2004, Rodríguez fue diputada en dos legislaturas y disputó la Alcaldía de Valladolid en 2007 al ultraconservador Francisco Javier León de la Riva. Su feminismo no tumbó a uno de los paradigmas del machismo en política fue el alcalde que acuñó la desafortunada idea de "los morritos" de Pajín.

Nombrada secretaria de Estado de Cooperación Internacional poco después, en julio de 2008, Soraya Rodríguez ha conocido en virtud de esa responsabilidad esa realidad que la mayoría sólo imagina a través de los telediarios.

El Haití devastado en 2010 es el ejemplo más ilustrativo. Una responsable de cooperación presencia pocas experiencias felices, una de las escasas excepciones fue la liberación ese mismo año de Alicia, Albert y Roque, los cooperantes de Acció Solidària secuestrados en Mauritania por Al Qaeda.

Apeada del cargo, juró fidelidad a Zapatero firmando el manifiesto Yo sí estuve allí, con el que un grupo de exsecretarios de Estado reivindicó su labor en respuesta al documento Mucho PSOE por hacer de la plataforma de apoyo a Carme Chacón.

Ahora, en la penúltima estación de su recorrido, Soraya Rodríguez se detiene en el Congreso como portavoz para poner a prueba algunas de las cualidades con las que la adorna su partido: trabajadora, dialogante, buena negociadora y ordenada hasta el extremo.

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