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Turismo El Mediterráneo Oriental se recupera y el turismo internacional se frena en España

La central hotelera Exceltur baja la previsión del crecimiento turístico para este año. Si se cumplen los cálculos, sería la primera vez en diez años que el crecimiento del turismo está por detrás del crecimiento del PIB.

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Playa masificada del Levante (Benidorm) | EFE / Manuel Lorenzo

El turismo de sol y playa se resiente en España después de que enclaves como Turquía, Egipto y Túnez vuelvan a ser atractivos para los turistas internacionales. Si se cumplen las previsiones que se acaban de revisar, sería la primera vez en diez años que el crecimiento respecto al turismo está por debajo del porcentaje de crecimiento del PIB nacional.

Tal y como han comunicado desde Exceltur (lobby que agrupa a 20 de las mayores empresas turísticas del país), han reducido su pronóstico de crecimiento desde el 3,3% que previeron en abril hasta el 2,6% que establecen ahora en su informe sobre el segundo trimestre del presente año. Las causas responden a dos grandes características coyunturales.

La primera de ellas es una "mayor desaceleración de la esperada por los factores atípicos", como es el efecto inesperado que se ha dado en el mercado inmobiliario. Este sector se había recuperado en los últimos años, pero desigualmente. Dicha desigualdad estaba fundamentada en un crecimiento fuerte en enclaves donde la demanda supera la oferta, como Madrid, Barcelona, la costa mediterránea o los archipiélagos, en detrimento del interior del país o puntos costeros secundarios, tal y como apunta un informe del banco suizo UBS 'España: El auge del turismo en declive'.

El segundo estadio que ha propiciado la bajada de turistas en España es la "fuerte recuperación de cuota de mercado de los competidores del Mediterráneo Oriental", apuntan desde la central hotelera Exceltur.

Recuperación económica de competidores directos

El aumento de turistas en lugares rivales sobresale debido a que evidencia la falta de fidelización de estos turistas, denominados como "prestados", y que según Exceltur alcanzaron la cifra de los 14 millones contabilizándolos desde 2011. Así lo explica Miguel Ángel González Suárez, el presidente de la Federación de Centros de Iniciativas y Turismo de Tenerife (Feciten) y del CIT de Santa Cruz de Tenerife, en un artículo publicado en Eldía.es: "La letra de la canción que trasmitíamos los especialistas era que teníamos que ser capaces de fidelizar estos flujos extras. Pero nuestros dirigentes sólo se aprendieron la música y el resultado está siendo mucho más negativo de lo que se preveía", analiza el experto.

"Nuestros dirigentes no supieron fidelizar a los turistas prestados, por eso ahora se van"

Además de la llegada de turistas prestados de lugares como Egipto y Túnez, que hicieron que los indicadores españoles llegaran a su máximo en el 2017 con 82 millones y que propició la escalada hasta el segundo lugar en el ranking mundial, por detrás de Francia, la consolidación de Marruecos también ha influido. Del mismo modo, el olvido paulatino del estallido de la primavera árabe en el norte de África y la intentona golpista en Turquía, junto con la actual devaluación de la lira que abarata los costes de viajar a esta área.

España se llevó la mayoría del turismo prestado

La fuga de turistas a países árabes ha hecho mella en el sector. Las zonas más resentidas por esta nueva dinámica son Canarias, Baleares y Cataluña. A nivel nacional, de los 17,4 millones de turistas que perdieron Turquía, Egipto y Túnez entre 2014 y 2015, España se llevó la mitad, según el lobby turístico. Un informe del Banco Suizo UBS cifra numéricamente el retorno de los turistas: esos tres países recuperarán ocho millones de turistas durante este año y otros ocho en el año que viene.

A ello se suman diferentes realidades que hasta ahora no se habían tenido en cuenta, como son la ejecución de políticas orientadas a subvencionar el turismo por parte de Turquía o Egipto o, en menor medida, el buen tiempo que ha hecho durante este verano en Gran Bretaña o Alemania. González Suárez, el representante tinerfeño, propone una solución: "Hay que promover otros factores como la seguridad, sanidad, gastronomía, cultura y deporte". Se refería así a una posible forma de encarar la construcción de hoteles y zonas de lujo con precios demasiado bajos como para competir contra ellos.

El turismo en cifras

Por otro lado, la rebaja de siete décimas que hace Exceltur de la previsión de crecimiento se traduce en una pérdida de mil millones de euros, ya que se pasa de los 138.425 millones con la antigua estimación del 3,3% a los 137.485 millones que se prevén para la nueva estimación del 2,6%. Esto supondría quedar por detrás de la estimación que los analistas hacen para el conjunto de la economía española y que posicionan en un 2,7%. De hecho, sería la primera en la última década que sucede algo así.

La bajada de siete décimas en la previsión de Exceltur supone perder mil millones de euros

El descenso de casi 484.000 turistas entre enero y junio, según apunta el último dato disponible en el Instituto Nacional de Estadística (INE), ya presagiaba el descenso del turismo internacional en el territorio español. Un mes más tarde, en julio, las pernoctaciones seguían disminuyendo en un 2,17%, tal y como recoge el Informe de julio de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Otra cosa diferente es el gasto que los turistas internacionales hacen en territorio español, que sí que aumentó en junio de 2018, según los últimos datos disponibles y aún provisionales, en comparación con el mismo mes del año anterior, según apunta el INE.

La búsqueda del negocio responsable

La masividad del turismo es un hecho. Por eso, abogar por un turismo responsable, que no maximice la cantidad en relación a la calidad, o la búsqueda de la playa y la fiesta en lugar de la cultura pueden ser una solución. Además, la regulación de los pisos turísticos en las principales ciudades europeas aún está pendiente, y tendrá sus efectos en torno a la gentrificación y los pequeños comercios de la zona. 

Turistas haciendo fotos cerca de una pintada en la que reza en inglés: "Turista: tu viaje
de lujo, mi miseria diaria". | Quique García / EFE

 Algunos barrios han comenzado a movilizarse contra el turismo masivo, tal y como recoge el artículo Saturación turística: un problema global creciente publicado en The Conversation. La 'Red de Ciudades del Sur de Europa frente a la Turistificación' (Red SET) es ejemplo de ello, a nivel global, mientras que la 'Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible' funciona desde el ámbito local en la ciudad condal.

Ciudades como París (Francia), Dubrovnik (Croacia), Kioto (Japón), Berlín (Alemania), Bali (Indonesia) o Reikiavik (Islandia) se han resentido por estas aglomeraciones que han hecho que proliferen las denuncias por congestión y privatización de lo que antes eran espacios públicos y comunitarios, la presión a la que están sometidas infraestructuras como el transporte público y, sobre todo, la exclusión y expulsión de los residentes del mercado inmobiliario. 

Tal y como apuntan en la publicación antes mencionada, "es fundamental planificar y propiciar el dialogo entre los representantes públicos, el sector privado, la sociedad civil y los residentes sobre el modelo de ciudad. Una ciudad, que pueda vivir con el turismo y no solamente de turismo".