Público
Público

La valoración de Rajoy está en caída libre

El presidente del PP baja medio punto desde el mes de febrero

L. CALVO

El ascenso de Mariano Rajoy se truncó el 9-M, al menos respecto a su aceptación por el electorado. Tras varios meses en los que su valoración subía décima a décima, las elecciones y la tormenta desatada en el PP en torno a su liderazgo han terminado por hundirla. El líder del PP se estanca, dos meses después de su dulce derrota, en un cuatro sobre diez, medio punto por debajo del Publiscopio de febrero. Rajoy, además, cae a sus peores niveles desde que este periódico empezó a publicar encuestas periódicas.

No es el único que sufre la resaca postelectoral. También Zapatero ha visto, desde que salió a Ferraz para celebrar el triunfo, como los ciudadanos recortaban su nota. Afrontó las urnas con un 5,3; ahora se tiene que conformar con un 5,1. En su caso, no se puede hablar, sin embargo, de punto de inflexión, sino de tendencia. El presidente no ha hecho más que caer desde noviembre, cuando los votantes le otorgaban un 5,5. En enero perdió una décima. Una más desapareció en febrero. Ahora, tras los comicios, Zapatero pierde otras dos.

A pesar de todo, la posición del presidente es envidiable. Por tramos de edad, sólo lo suspenden quienes tienen entre 60 y 70 años. Aún entre ellos, el suspenso es raspado, de un 4,9. Rajoy no se le acerca en ninguno. Ni siquiera su mejor resultado, el de los mayores de 70, se acerca al peor del Zapatero.

La valoración del líder socialista, además, se mantiene entre su votantes y reafirma su suelo electoral. El 7,1 que consigue es similar a las notas que recogía antes de las elecciones. También entre los abstencionistas, el actual presidente de Gobierno se distancia de Rajoy. El jefe de la oposición sólo consigue aprobar, por tres décimas, entre sus propios votantes.
El resumen es claro: La valoración de Zapatero cae, pero no lo suficiente como para que un apaleado Rajoy le suponga, por ahora, una amenaza.

Más noticias de Política y Sociedad