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Zapatero garantizó a De la Vega que mantendría sus competencias

El presidente del Gobierno no contempla desgajar el Ministerio de Presidencia de la Vicepresidencia primera

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Cuando José Luis Rodríguez Zapatero empezó a diseñar su nuevo Gobierno y el Grupo Parlamentario se reunió con los dos vicepresidentes, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, para conocer su opinión y comunicárles las líneas generales de la nueva estructura. A los dos les dijo que no tenía previsto crear ninguna vicepresidencia más.

También ha consultado ese diseño con José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Antonio Alonso.

A la número dos del Gobierno le garantizó que mantendría intactas sus competencias de la anterior legislatura, según fuentes de La Moncloa. Es decir, que no habría ni un ministro Portavoz que le quitara esa función, ni un ministro de la Presidencia que asumiera parte de la coordinación del Gobierno. Fuentes socialistas manejaron ayer que el presidente del Gobierno planeaba desgajar de la vicepresidencia un nuevo Ministerio de la Presidencia. Incluso, según versiones no oficiales, hay nombre ya para ese nuevo cargo: José Enrique Serrano, jefe de Gabinete de Zapatero.

Sin embargo, fuentes muy próximas a Zapatero aseguraron ayer a este periódico que esa posibilidad no se contempla. En todo caso, en el PSOE sí se barajó que Serrano, en segunda fila en La Moncloa desde la época de Felipe González, fuera premiado con un Ministerio. Su perfil puede encajar con Defensa, Administraciones Públicas y hasta Fomento, pero ni siquiera eso pasa de ser una mera hipótesis.

Serrano ha trabajado en sintonía con Fernández de la Vega y él mismo ha asumido labores de coordinación, pero es distinto a quitarle directamente competencias.

En este momento Presidencia depende de la Vicepresidencia primera y orgánicamente tiene asignadas competencias claves como la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, la de Comunicación, la Presidencia de la Comisión de Subsecretarios y la preparación del orden del día de los Consejos de Ministros.

Si el Ministerio de Presidencia se desgajara, la Vicepresidenta vería reducidas sus competencias prácticamente sólo a la Portavocía del Gobierno. Pero incluso, lo tendría de forma limitada si perdiera la función fundamental de preparar las reuniones del Gobierno.

El nombramiento de Alonso le quita ya en la práctica interlocución con los grupos. Por eso, Zapatero no contempla la creación de ese nuevo ministerio, pero sí una reforma de la estructura de La Moncloa para hacerla más operativa, manteniendo las funciones de la vicepresidenta primera.

También se rompería el equilibrio de poder en el Gobierno porque Pedro Solbes se encargó de dejar claro en noviembre, cuando aceptó ir de número dos por Madrid, cuáles serían sus competencias. Logró tener capacidad de decisión y veto en el programa electoral, en perjuicio de Caldera; consiguió limitar el margen de maniobra de la Oficina Económica de La Moncloa y tener poder sobre la Comisión Delegada de Asuntos Económicos y, por último, ser consultado sobre nombremientos de ministros económicos. Por ejemplo, para decidir que la energía no salga de sus competencias y se abandonen ideas como la de crear un ministerio de Energía y Medio Ambiente como barajó Zapatero. También se dice que tiene capacidad de decisión sobre el futuro de David Vegara, su número dos en Ecomomía.

Dudas sobre Caldera

Del resto del Gobierno se mantiene también la incógnita de Jesús Caldera. Es uno de los colaboradores más cercanos de Zapatero, pero en campaña fue desplazado y mantuvo agrias polémicas en el equipo que elaboraba el programa. Así, la tarde de la conferencia política del PSOE se opuso con firmeza a la propuesta del pago de los 400 euros, según fuentes socialistas.

Fuentes de La Moncloa han negado estos días que Zapatero planee quitar a Trabajo las competencias de Asuntos Sociales. Si así fuera, se haría difícil la permanencia de Caldera en ese Ministerio. No obstante, su perfil puede encajar en otros departamentos susceptibles de cambio como Fomento y Administraciones Públicas.

Todas las fuentes dan por segura la incorporación al Gobierno de Miguel Sebastián, aunque se desconozcan la denominación y competencias de su nuevo ministerio.