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Zapatero quiere situar a una mujer al frente de Defensa

Salgado podría sustituir a Alonso si éste es portavoz en el Congreso

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José Luis Rodríguez Zapatero quiere que José Antonio Alonso sea el nuevo portavoz del PSOE en el Congreso y planea que, por primera vez, haya una mujer al frente del Ministerio de Defensa.

Ninguno de estos cambios está aún cerrado y depende de varias combinaciones, según fuentes socialistas. De hecho, el nombre de Alonso fue barajado inicialmente por Zapatero para ministro portavoz del Gobierno y, finalmente, ha decido proponerle para portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, en sustitución de Diego López Garrido.

El domingo tenía previsto Zapatero reunirse con José Antonio Alonso, a la vuelta de sus vacaciones de Doñana, para anunciar el nombramiento el lunes en la Ejecutiva del PSOE y aprobarlo el miércoles en la primera reunión del grupo parlamentario. A partir de ahí, el resto de nombramientos en el Gobierno supone una especie de movimiento de dominó.

El presidente en funciones baraja la posibilidad de que una mujer sea ministra de Defensa por primera vez en la Historia constitucional.
Si fuera así, podría ser Elena Salgado, actual ministra de Administraciones Públicas, y antes responsable de Sanidad. Salgado, que acaba de ser elegida diputada por Cantabria, es de la total confianza de Zapatero.

El resto de la configuración del Gobierno hará que se pueda materializar o no la intención del presidente en funciones. En este momento ya hay una mujer, Soledad López, en la Secretaría de Estado de Defensa, pero nunca había habido una ministra al frente del Ejército.

Si ese movimiento se confirmara, otras fuentes no oficiales aseguran que el nuevo ministro de Administraciones Públicas podría ser Ramón Jaúregui, pero esa hipótesis carece de confirmación y no es más que una posibilidad.

En la anterior legislatura, Jáuregui tuvo una participación muy destacada en la elaboración de los nuevos estatutos de autonomía y ese nombramiento tendría un significado político clara de cara a las autonómicas vascas previstas para otoño. 

Otro efecto de ese dominó es que Zapatero tiene previsto situar en algún cargo del nuevo Ejecutivo a Diego López Garrido, hasta ahora portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, según fuentes socialistas.

El presidente del Gobierno en funciones pretende, según dichas fuentes, que Alonso ayude a disminuir el clima de enfrentamiento con el PP en el Congreso y que lidere las conversaciones con el resto de grupos, a las que estará obligado durante toda la legislatura.

Ya le ha encargado que reestablezca puentes con el PP para desatascar las conversaciones para renovar el Consejo General del Poder Judicial.Tiene la ventaja de ser amigo personal de Zapatero y, por tanto, de su entera confianza. Es una de la personas que más influyen en el líder socialista y colabora con él en asuntos relacionados con la Justicia.

Zapatero pretende que tenga gran presencia pública y, de alguna manera, sea la imagen del PSOE, casi como un ministro sin cartera. Estará en la Ejecutiva del partido y en las reuniones de estrategia de los lunes y sólo estará ausente de los Consejos de Ministros. El nombramiento cerraría la posibilidad de crear un Ministerio del Portavoz que arrastrara competencias de la vicepresidenta primera, tal y como barajó Zapatero para dar más presencia pública al Gobierno.

Alonso no es militante, por lo que se da la circunstancia curiosa de que ninguno de los dos vicepresidentes del Gobierno, ni el portavoz del Grupo Parlamentario pertenecerán al partido.