Público
Público

Nueva Zelanda Casi 50 muertos en un ataque terrorista contra dos mezquitas en Nueva Zelanda

Al menos cuatro personas se encuentran detenidas, uno de ellos un supremacista blanco de origen australiano. En el hospital de la ciudad de Chrischurch se atiende a 48 personas heridas de bala, entre ellos niños. Uno de los tiroteos fue retransmitido en directo por al atacante.

Publicidad
Media: 3
Votos: 7

Un herido en los ataques a dos mezquitas en Nueva Zelanda es atendido por los servicios sanitarios. /REUTERS

Nueva Zelanda vive hoy su "día más sombrío" tras los ataques contra dos mezquitas en Chrischurch en los que murieron al menos 49 personas y por los que ha sido acusado un sospechoso, al parecer un supremacista blanco de origen australiano. 

"Esto solo puede ser descrito como un ataque terrorista. Por lo que sabemos, parece haber sido bien planeado", afirmó la primera ministra de Nueva Zelanda , Jacinda Ardern en una comparecencia retransmitida en directo desde Wellington, donde confirmó la detención de cuatro personas armadas, tres de ellas presuntamente vinculadas al ataque, que incluye al australiano, y otra que fue puesta en libertad. Ninguna de estas personas estaba en la lista de sospechosos de Nueva Zelanda.

La primera ministra calificó el ataque de "extrema ideología y extrema violencia" y señaló que no tiene "precedentes" en Nueva Zelanda, un país que describió como diverso y abierto.

En los ataques, que se produjeron a plena luz del día y en momentos en que los centenares de musulmanes realizaban la oración de los viernes, murieron 41 personas en la mezquita de Al Noor, muy cerca del Jardín Botánico, y otras 7 en la mezquita de Linwood, a unos 6,5 kilómetros al este de la primera. Otra persona murió después en un hospital de la ciudad donde se atiende a unas 48 personas heridas de bala, entre ellos niños.

La dirigente afirmó que el asalto fue "un acto de violencia extraordinario y sin precedentes", en lo que calificó como "uno de los días más negros de Nueva Zelanda".

Imagen sacada de las redes sociales donde se observa agentes de Policía corriendo en busca del atacante de la mezquita de Linwood. /REUTERS

"La Policía está interrogando a los detenidos, de los cuales ninguno estaba fichado por las autoridades", ha manifestado la primera ministra neozelandesa. Ardern ha dicho que se han encontrado dos artefactos explosivos en los vehículos de los sospechosos de haber perpetrado el atentado y que han sido neutralizados. La primera ministra neozelandesa ha asegurado que los detenidos no estaban en ninguna lista de seguimiento por terrorismo.

El ataque de Al Noor fue transmitido en vídeo a través de las redes sociales durante 17 minutos por el atacante y en las imágenes se ve cómo el individuo recorre las habitaciones de la mezquita y dispara a bocajarro con armas semiautomáticas contra personas indefensas.

Combo con imágenes que uno de los atacantes retransmitió en directo con una cámara GoPro.

"Había un banco, puse la mitad de mi cuerpo debajo y mis piernas quedaron fuera, intentando que pareciera que no respiraba y él cambió los cargadores siete veces.... Se fue a los diferentes compartimentos y disparó por doquier", dijo Farid Ahmed a la prensa.

El equipo nacional de críquet de Bangladesh escapó ileso al tiroteo en una de las dos mezquitas porque "el ataque ocurrió antes de que llegaran al lugar", dijo a Efe el director ejecutivo de la Junta de Críquet de Bangladesh, Nizamuddin Chowdhury.

El agresor, que vestía ropa militar y habría publicado en las redes sociales un manifiesto con calificativos peyorativos contra los musulmanes, se cree que es Brenton Tarrant, un ciudadano australiano de 28 años de edad de la localidad de Grafton.

Pero el comisionado de la Policía neozelandesa, Mike Bush, se negó a identificar al atacante, al limitarse a decir que "tiene casi treinta años y comparecerá ante los tribunales mañana" para responder a cargos por asesinato por cada una de las víctimas.

La Policía neozelandesa impide el paso a un ciudadano en las cercanías de la mezquita Al Noor tras el ataque. /REUTERS

La jefa del Ejecutvio dijo que su país fue blanco de estos ataques por sus valores de tolerancia, multiculturalidad y respeto hacia los demás. "Representamos la diversidad y la compasión, un hogar para aquellos que comparten nuestros valores, un refugio para aquellos que lo necesitan. Y esos valores no serán vapuleados por estos ataques. Somos una nación orgullosa de más de 200 orígenes étnicos y 160 lenguas", enfatizó la mandataria.

Condenas de todo el mundo

Las condenas por los ataques y los mensajes de condolencia hacia las víctimas y sus familiares se están sucediendo a lo largo de todo el mundo. Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado estar "conmocionado".

Mientras, la embajada española en el país pide seguir las "recomendaciones" de la policía y recuerda su número de emergencia.

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, ha mostrado su "pésame" por las víctimas de los ataques a unas mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, y ha cargado contra los "fanáticos extremistas".

La ministra de Asuntos Exteriores indonesia, Retno Marsudi, ha condenado también "enérgicamente" los ataques y ha informado de que el país está comprobando si hay ciudadanos indonesios entre las víctimas. Por su parte, la Presidencia de Turquía ha condenado el ataque "racista y fascista".

La Reina Isabel II de Reino Unido, jefa de Estado de Nueva Zelanda, ha asegurado que está "profundamente entristecida" por el atentado terrorista. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha condenado como un "acto enfermizo de violencia" el atentado mientras la canciller alemana, Ángela Merkel, ha expresado su pesar por el atentado, que ha descrito como un acto de "odio racista".

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ha dicho que la UE "siempre estará contra aquellos que quieren destruir de manera atroz nuestra sociedad y forma de vida".